El senador colombiano Iván Cepeda, candidato de la izquierda.

El senador colombiano Iván Cepeda, candidato de la izquierda. Sergio Acero Reuters

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Iván Cepeda se desmarca de Gustavo Petro y reconoce la victoria de De la Espriella en las elecciones de Colombia

El candidato izquierdista aclara que el gesto no significa que retire las denuncias de fraude contra el aspirante de ultraderecha y la injerencia en el proceso electoral de EEUU.

Más información: El ultraderechista Abelardo de la Espriella gana en Colombia superando por menos de un punto al izquierdista Cepeda

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Las claves

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Iván Cepeda reconoció la victoria de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales de Colombia, aceptando el resultado como un acto de responsabilidad democrática.

La diferencia de votos entre De la Espriella y Cepeda fue menor al 1 %, el margen más estrecho registrado en la historia electoral de Colombia.

Cepeda denunció injerencia de Estados Unidos y acusó a su rival de compra de votos y uso de inteligencia artificial para manipular el proceso, aunque aceptó los resultados oficiales.

El senador prometió una oposición democrática y vigilante, y advirtió que resistirán cualquier intento de revertir derechos sociales alcanzados durante el mandato de Gustavo Petro.

El candidato izquierdista Iván Cepeda concedió este miércoles la derrota en las elecciones presidenciales de Colombia y aceptó el triunfo del aspirante ultraderechista Abelardo de la Espriella, que tomará posesión del cargo cuando el presidente Gustavo Petro agote su mandato el próximo 7 de agosto.

"Como candidato del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, y en este estadio del escrutinio, he decidido aceptar el resultado que surge de dicho proceso, que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la República", declaró Cepeda desde la sede de su partido en Bogotá.

"Lo hago como un acto de responsabilidad democrática y un aporte a la paz, porque creemos profundamente en la democracia y en que las diferencias políticas deben resolverse mediante la participación ciudadana y el respeto por las instituciones", añadió el senador del Pacto Histórico.

Cepeda obtuvo el pasado domingo más de 12,7 millones de votos, sólo 250.830 papeletas menos que su rival en la segunda vuelta. Una diferencia inferior al 1 % que consideró "extraordinariamente estrecha". El margen es, de hecho, el más ajustado en la historia de Colombia.

Y, sin embargo, su candidatura registró el mayor volumen de apoyo de cualquier otra de izquierdas en el país andino. "Eso demuestra la magnitud del debate nacional que hemos vivido y la enorme responsabilidad que tenemos todos frente al futuro del país", remarcó.

Cepeda había adelantado que no reconocería la victoria de De la Espriella hasta que la Registraduría Nacional realizara un recuento definitivo, del mismo modo que Petro, su principal aliado, que amplificó las denuncias de fraude, acusó a la Administración Trump de injerencia y tanteó la posibilidad de repetir el proceso electoral, citando el caso de Rumanía.

Cepeda acabó marcando distancias con su mentor tras el pronunciamiento de la Registraduría Nacional, cuyo recuento difería del inicial en apenas un 0,003 %, aunque aclaró que el gesto no significaba "renunciar a la verdad y guardar silencio frente a hechos graves que marcaron la campaña presidencial".

El activista y destacado defensor de los derechos humanos reprodujo las denuncias de Petro y denunció la "evidente" intervención de Estados Unidos, algo obvio. El presidente Donald Trump no ocultó su respaldo a la candidatura de De la Espriella. Le respaldó hasta en tres ocasiones a través de su plataforma Truth Social y no tardó en felicitarle por su victoria.

Cepeda también acusó al abogado, conocido como El Tigre, de haber llevado a cabo "una masiva operación de compra de votos destinada a alterar la libre expresión de la voluntad popular", así como "sofisticadas estrategias de manipulación mediante tecnologías de inteligencia artificial".

Y le envió un mensaje: "Ninguna política de recorte fiscal puede incluir la destrucción de las conquistas alcanzadas por el pueblo colombiano". Hacía referencia a los logros de la presidencia de Petro, entre los que figuran la reforma de las pensiones, la subida del salario mínimo o la reforma laboral.

En esta línea, Cepeda prometió que la bancada del Pacto Histórico ejercerá en los próximos cuatro años una oposición "democrática, vigilante y constructiva, pero también resuelta e inquebrantable cuando se trate de defender los derechos del pueblo", y avanzó que asumirían "la resistencia y la desobediencia civil pacífica" en caso de necesidad.

En calidad de segundo clasificado en las elecciones presidenciales, el candidato del Pacto Histórico podrá ocupar un escaño en el Senado, aunque no confirmó que fuera a hacerlo, y a su candidata a la vicepresidencia, la líder indígena Aída Quilcué, le corresponde un escaño en la Cámara de Representantes.