Emmanuel Macron recibe al primer ministro sueco, Ulf Kristersson, a su llegada a una cumbre de la llamada Coalición de los Dispuestos en el Elíseo.

Emmanuel Macron recibe al primer ministro sueco, Ulf Kristersson, a su llegada a una cumbre de la llamada Coalición de los Dispuestos en el Elíseo. Benoit Tessier Reuters

Europa

Suecia negocia con Francia y el Reino Unido ampliar el paraguas nuclear a su país y pide crear "una OTAN europea"

El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, busca alternativas al modelo de seguridad continental para reducir su dependencia de los Estados Unidos de Trump, que muestra su hostilidad con los países nórdicos a propósito de Groenlandia.

Más información: El otro peligro de que Trump 'controle' Groenlandia: el frenazo a investigaciones clave para entender el clima

Álvaro Escalonilla
Publicada

Las claves

Suecia negocia con Francia y Reino Unido la posibilidad de ampliar el paraguas nuclear a su territorio, aunque sin intención de desplegar armas nucleares en suelo sueco en tiempo de paz.

El primer ministro sueco Ulf Kristersson propone crear una "OTAN europea" que refuerce la seguridad continental sin depender exclusivamente de Estados Unidos.

Kristersson confirma que Suecia participa en todas las discusiones nucleares desde su ingreso en la OTAN en marzo de 2024, subrayando la importancia de que las democracias tengan acceso a armas nucleares mientras existan amenazas.

La postura sueca recibe críticas de organizaciones pacifistas, que advierten que la normalización de armas nucleares podría convertir a Suecia en objetivo en caso de conflicto.

Por más que Donald Trump renunciara a utilizar la fuerza para imponer su ley en Groenlandia, las amenazas de anexión del presidente de Estados Unidos sobre la isla del Ártico, un territorio semiautónomo bajo soberanía danesa, ahondaron la brecha que divide a las dos orillas del Atlántico. Los líderes europeos buscan ahora a la desesperada alternativas al modelo de seguridad heredado de la Guerra Fría.

Una de las figuras más propositivas en este asunto es el primer ministro sueco Ulf Kristersson, que dice ser "muy crítico" con la intervención de la Administración Trump en Venezuela y, sobre todo, con su retórica en Groenlandia. El líder escandinavo aspira, por qué no, a articular "una OTAN europea", una red de alianzas dentro del marco de la OTAN donde los europeos puedan garantizar su propia seguridad sin depender de quién sea el inquilino de la Casa Blanca.

"Hay gente que cuando piensa en la OTAN piensa en Estados Unidos, pero yo pienso en Dinamarca, Finlandia, Noruega, los tres estados bálticos, Polonia, Alemania y el Reino Unido. Toda nuestra parte del mundo está vinculada con una estrecha cooperación OTAN", declaró Kristersson durante una entrevista con radiotelevisión pública STV emitida en la noche del domingo, en la que anunció su voluntad de "construir nuestra OTAN europea".

El primer ministro sueco aseguró que "todos los países aliados están convencidos de que el Artículo 5, el de todos para uno y uno para todos, sigue siendo muy, muy fuerte", pero reconoció durante la entrevista del pasado domingo que "a todos nos gustaría un Estados Unidos cuyos actos fueran distintos".

Es significativo que las declaraciones procedan del líder de un país que evitó formar parte de la OTAN hasta la invasión rusa a gran escala de Ucrania. La denominada "operación militar especial" del Kremlin alteró el orden de prioridades de Estocolmo.

Fue el propio Kristersson el encargado de negociar su ingreso en la Alianza. El proceso no fue sencillo. El líder del Partido Moderado tuvo que negociar a cara de perro con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, y con su homólogo húngaro, Viktor Orbán, uno de los caballos de Troya de Vladímir Putin en el seno de la Alianza.

En la entrevista con la radiotelevisión pública, Kristersson comentó que, aunque Suecia no tenga armas atómicas, el país nórdico participa "en todas las discusiones, también en Europa, que tienen que ver con armamento nuclear" desde su ingreso en la OTAN en marzo de 2024. "No para que se utilicen, sino porque mientras países peligrosos posean armas nucleares, las democracias sólidas también deben tener acceso a ellas", matizó.

El líder del Partido Moderado también confirmó que discute con Francia y el Reino Unido el despliegue de armas atómicas en su territorio. "Ahora estamos manteniendo conversaciones en curso tanto con Francia como con el Reino Unido. Todavía no son muy precisas, y las [armas nucleares] francesas son exclusivamente francesas, pero Francia también muestra disposición a dialogar con otros países", explicó.

Un portavoz del número 10 de Downing Street confirmó al diario The Telegraph que el primer ministro británico Keir Starmer había discutido con su homólogo sueco la posibilidad de extender el "paraguas nuclear" a su país. Las conversaciones son embrionarias. Nadie habla todavía de acuerdos concretos, calendarios ni proyectos conjuntos. Quedan muchas fases intermedias.

Bien es cierto que, de entrada, el presidente francés Emmanuel Macron se ha mostrado dispuesto a desplegar armas nucleares francesas en otros países europeos.

Kristersson quiso enviar un mensaje de tranquilidad. No considera necesario desplegar armas nucleares en territorio sueco. Tampoco mantener una presencia permanente de tropas extranjeras.

Su postura recibió, entre otras, las críticas de Kerstin Bergeå, presidenta de la ONG pacifista Svenska freds, la Sociedad Sueca de Paz y Arbitraje. La activista advirtió que "participar en la normalización de las armas nucleares convierte más bien a Suecia en un objetivo en un posible conflicto nuclear".

Kristersson puntualizó en la entrevista que, hasta la fecha, no había visto "ninguna necesidad de desplegar armas nucleares en Suecia en tiempo de paz, del mismo modo que se pueden tener fuerzas extranjeras en Suecia en tiempo de paz".