Antóni Costa, Narendra Modi y Ursula von der Leyen celebran la conclusión del acuerdo comercial entre la UE y China

Antóni Costa, Narendra Modi y Ursula von der Leyen celebran la conclusión del acuerdo comercial entre la UE y China Reuters

Europa

Coches, vino y aceite: India y la UE sellan un acuerdo histórico que ahorrará 4.000 millones a los exportadores europeos

Los aranceles de Trump contra India han sido el factor que ha empujado a Nueva Delhi en brazos de Bruselas, aunque los productos agrícolas más sensibles (arroz, ajo, carne de pollo y vacuno, plátanos o miel) quedan excluidos de la liberalización.

Más información: La UE busca a toda prisa alternativas a Trump: acuerdo con India y aplicación provisional de Mercosur

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Las claves

India y la Unión Europea han cerrado un acuerdo comercial tras casi 20 años de negociaciones, creando un mercado de 2.000 millones de consumidores y ahorrando 4.000 millones de euros anuales en aranceles a los exportadores europeos.

El acuerdo reduce de manera significativa los aranceles para sectores clave de la UE, como la industria automovilística, la maquinaria, los productos químicos, farmacéuticos, el aceite de oliva y el vino.

Se excluyen de la liberalización productos agrícolas sensibles como la carne de vacuno, el azúcar, el arroz y la leche en polvo, mientras que otros productos como el vino y el aceite de oliva verán reducciones arancelarias importantes.

El pacto prevé duplicar las exportaciones de bienes de la UE a India hasta 2032 y establece un mecanismo bilateral de salvaguardia ante posibles perturbaciones del mercado.

Tras casi 20 años de negociaciones, India y la Unión Europea han cerrado este martes "la madre de todos los acuerdos", un mastodóntico pacto comercial que creará un mercado de 2.000 millones de consumidores y ahorrará 4.000 millones de euros al año en aranceles a los exportadores comunitarios.

El pacto es uno de los pilares centrales de la estrategia de diversificación y búsqueda de nuevos aliados por parte de Bruselas para compensar la agresividad comercial de Donald Trump, junto con la alianza con Mercosur.

La gran paradoja es que ha sido el propio Trump quien ha actuado como catalizador definitivo del acuerdo comercial entre India y la UE, que ya mostraba claros signos de agotamiento tras tantos años de diálogo infructuoso.

La "humillación" provocada por sus aranceles de hasta el 50% ha acabado empujando al Gobierno indio, tradicionalmente proteccionista y hasta ahora orgulloso de su buena relación con la Casa Blanca, a los brazos de Bruselas, según explican fuentes comunitarias.

El acuerdo se ha cerrado durante una visita a Nueva Delhi de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y del jefe del Consejo Europeo, António Costa, que han protagonizado una cumbre allí con el primer ministro indio, Narendra Modi.

"En este mundo cada vez más volátil, Europa apuesta por la cooperación y las asociaciones estratégicas. Hoy hemos firmado el acuerdo de libre comercio entre la UE y la India, la madre de todos los acuerdos comerciales", ha celebrado Von der Leyen.

"Estamos abriendo un mercado extraordinario para un comercio fluido, las inversiones y una drástica reducción de los aranceles para 2.000 millones de personas", asegura Von der Leyen.

Se trata de la apertura comercial más ambiciosa que India haya concedido jamás a un socio comercial, destaca Bruselas. Proporcionará una ventaja competitiva significativa a sectores clave industriales y agroalimentarios de la UE, otorgando a las empresas un acceso privilegiado al país más poblado del mundo, con 1.450 millones de personas, y a la economía grande de mayor crecimiento, con un PIB anual de 3,4 billones de euros.

Entre los sectores más beneficiados en la UE destaca la industria automovilística, cuyos aranceles se reducirán gradualmente del 110% al 10%, con un cupo de 250.000 vehículos al año.

Por su parte, se suprimen progresivamente las elevadas tasas de hasta el 44% en maquinaria, el 22% en productos químicos o el 11% en productos farmacéuticos.

El acuerdo elimina o reduce unos aranceles a menudo prohibitivos (de más del 36% de media) sobre las exportaciones agroalimentarias de la UE, abriendo un mercado enorme para los agricultores europeos, según Bruselas.

"India es una de las economías de mayor dinamismo del mundo, una población de alrededor de 1.500 millones de personas y una clase media en rápida expansión. El acuerdo abre nuevas oportunidades para la internacionalización de las empresas españolas en un mercado de enorme potencial", ha destacado el ministerio de Economía.

Entre los productos más interesantes para los exportadores españoles figuran también el aceite de oliva (cuyo arancel se reducirá del 45% a cero) o el vino (con una rebaja desde el actual 150% hasta el 20%).

Ambas partes han acordado excluir de la liberalización los productos agrícolas más sensibles. Así, la UE mantiene sus tasas actuales sobre productos sensibles como la carne de vacuno, el azúcar, el arroz, la carne de pollo, la leche en polvo, la miel, los plátanos, el trigo blando, el ajo y el etanol.

Bruselas abrirá contingentes arancelarios calibrados para las importaciones de carne de ovino y caprino, maíz dulce, uvas, pepinos, cebollas deshidratadas, ron elaborado a partir de melaza y almidones.

El acuerdo incluye un mecanismo bilateral de salvaguardia, que permitirá una respuesta específica "en el improbable caso de que se produzcan perturbaciones del mercado derivadas directamente del acuerdo".

La UE y la India ya comercian bienes y servicios por un valor superior a 180.000 millones de euros al año, lo que sostiene cerca de 800.000 empleos en la UE. Se espera que este acuerdo duplique las exportaciones de bienes de la UE a la India de aquí a 2032.

En paralelo, India y la UE siguen negociando un acuerdo separado sobre Indicaciones Geográficas (IG), que "ayudará a que los productos agrícolas tradicionales de la UE se vendan más en India, al eliminar la competencia desleal en forma de imitaciones".

El gran obstáculo que ha impedido cerrar este pacto es el reconocimiento del arroz basmati, un símbolo nacional cuyo origen India reclama, pero que Pakistán también reivindica. 

En Nueva Delhi, India y la UE han firmado además un Acuerdo de Seguridad y Defensa, cuyo objetivo es garantizar una cooperación más estrecha en prioridades compartidas, como la seguridad marítima, la no proliferación y el desarme, el espacio, la lucha contra las amenazas cibernéticas e híbridas, y el terrorismo. 

Con tal de cerrar rápidamente este tratado, Bruselas ha hecho la vista gorda ante la cercanía de India con Rusia, aunque Von der Leyen ha pedido al primer ministro indio, Narendra Modi, que presione a Vladímir Putin para que acepte un alto el fuego en Ucrania.

El acuerdo comercial entre India y la UE aún debe completar varios trámites antes de su entrada en vigor. En los próximos meses se procederá a la revisión jurídica y traducción de los textos definitivos, que todavía no han sido publicados.

Posteriormente, se iniciará el procedimiento formal de adopción por parte de los Gobiernos de la UE y de la Eurocámara, un proceso que previsiblemente se desarrollará a lo largo del segundo semestre.