Keir Starmer este lunes en un discurso contra los aranceles de Trump por Groenlandia.

Keir Starmer este lunes en un discurso contra los aranceles de Trump por Groenlandia. Jordan Pettitt Reuters

Europa

Starmer da luz verde a la 'superembajada' china en Londres pese a la alarma de que podría ser usada para espionaje

El Gobierno británico pretende mejorar las relaciones con Pekín y facilitar la firma de un nuevo acuerdo comercial entre ambos países.

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D. Barreira
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Las claves

El gobierno británico de Keir Starmer ha aprobado la construcción de la embajada china más grande de Europa en Londres, pese a las preocupaciones por espionaje.

La nueva 'superembajada' estará ubicada en la histórica Royal Mint Court, cerca de la Torre de Londres, y tendrá más de 55.000 metros cuadrados.

Residentes y activistas han anunciado que presentarán un recurso judicial para frenar el proyecto, alegando riesgos de seguridad y espionaje.

Agencias de inteligencia británicas participaron en el proceso y analizaron los riesgos, mientras Starmer defiende la mejora de relaciones comerciales con China como cuestión de interés nacional.

El Gobierno británico de Keir Starmer ha dado luz verde este martes a la construcción de la embajada china más grande de Europa en el centro de Londres a pesar de las advertencias de algunos políticos locales y extranjeros de que podría utilizarse como una base de espionaje. La decisión pretende mejorar las relaciones con Pekín y facilitar la firma de un nuevo acuerdo comercial entre ambos países.

Los planes de China para construir una nueva delegación diplomática en la Royal Mint Court, un complejo de dos siglos de antigüedad cerca de la Torre de Londres que albergó la Real Casa de la Moneda, llevaban tres años estancados debido a la oposición de residentes locales, parlamentarios y activistas prodemocracia de Hong Kong en territorio británico.

La aprobación del plan se ha anunciado antes de la visita del premier Starmer este mes a China, la primera de un líder de Downing Street desde 2018. Algunos funcionarios británicos y chinos habían desvelado que el viaje dependía de la aprobación de la superembajada, que tendrá más de 55.000 metros cuadrados, un tamaño diez veces superior a la actual.

La antigua sede de la Real Casa de la Moneda en Londres, un lugar histórico junto a la Torre de Londres y St Katharine’s Docks, será la futura embajada de China.

La antigua sede de la Real Casa de la Moneda en Londres, un lugar histórico junto a la Torre de Londres y St Katharine’s Docks, será la futura embajada de China. Rhodar

"Se tuvieron en cuenta todas las consideraciones materiales al tomar esta decisión", ha defendido el Gobierno en un comunicado. "La decisión es definitiva a menos que se impugne con éxito ante los tribunales". Los vecinos de la zona, no obstante, han anunciado que presentarán un recurso judicial para frenar el plan.

Downing Street ha asegurado que las agencias de inteligencia participaron del proceso y analizaron todos los riesgos. "La seguridad nacional es nuestro principal deber", ha defendido.

Más espías chinos

El Gobierno chino adquirió la Royal Mint Court en 2018, pero el permiso para establecer allí una nueva misión diplomática fue denegado por el Ayuntamiento londinense en 2022. El presidente chino, Xi Jinping, solicitó la intervención de Starmer el año pasado y en febrero se puso en marcha una investigación para analizar el caso.

Los reparos al proyecto han señalado que de esta forma se permitiría a Pekín espiar los cables de fibra óptica que utilizan las entidades financieras de la City y que pasan por debajo de la zona. Algunos miembros de la inteligencia británica también han advertido que una embajada mucho más grande aumentaría el potencial número de agentes chinos en Reino Unido.

El director del servicio de espionaje doméstico, el MI5, declaró en octubre que su agencia tenía más de un siglo de experiencia en el trato con embajadas extranjeras, sugiriendo que cualquier riesgo de seguridad podría gestionarse. Sin embargo, el MI5 también ha advertido sobre la amenaza que representan los intentos de China de reclutar y cultivar relaciones con personas con acceso al Gobierno.

La agencia emitió una advertencia a los diputados en noviembre sobre los intentos de Pekín de interferir en la política británica. Además, el fracaso del juicio contra dos británicos acusados ​​de espiar a parlamentarios y pasar la información a China generó críticas de que el Gobierno priorizaba la mejora de las relaciones por encima de la seguridad nacional.

Starmer aseguró el mes pasado que estrechar los lazos comerciales con el gigante asiático era una cuestión de interés nacional.