El primer ministro croata y presidente del HDZ, Andrej Plenkovic, tras conocer los resultados electorales.

El primer ministro croata y presidente del HDZ, Andrej Plenkovic, tras conocer los resultados electorales. Reuters

Europa

La derecha logra contener a los prorrusos en Croacia con la victoria electoral de Unión Democrática

La pérdida de escaños hará que los conservadores del HDZ tengan que buscar apoyos en diputados minoritarios para renovar gobierno.

17 abril, 2024 21:52
Agencias

El HDZ, la formación conservadora del primer ministro Andrej Plenkovic, ha ganado con claridad las elecciones legislativas en Croacia al sumar 64 escaños, según ha confirmado el escrutinio parcial -con un recuento del 77% de los votos-.

En segundo lugar se sitúa la coalición Ríos de Justicia, centrada en el socialdemócrata SDP, con 42 escaños, también insuficientes para alcanzar una mayoría en el Parlamento de 151 diputados. El partido nacionalista de derechas Movimiento Patriótico quedó en tercer lugar con 11 diputados y su apoyo puede ser determinante para formar Gobierno, al igual que los 9 diputados del ecologista Mozemo (Podemos) y los 11 de los liberales de Most (Puente).

Desde 2020, los conservadores han gobernado en coalición con una formación liberal y el apoyo de los diputados de las minorías, pero la pérdida de 2 escaños del HDZ -según estos resultados parciales- hace que se requieran más apoyos. Las acusaciones de corrupción contra la formación de Plenkovic, que llevó a la dimisión de varios ministros esta legislatura, hace que la búsqueda de socios sea difícil, pero crear una alternativa en torno a los socialdemócratas también se prevé complicado.

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Branko Bacic, viceprimer ministro de Gobierno y número dos en la Unión Democrática Croata (HDZ), se mostró satisfecho con el resultado de los sondeos y esperan que el recuento oficial les otorgue 60 escaños. "Creo que podremos componer un Gobierno estable", auguró Bacic en la televisión N1.

Los resultados de las encuestas a pie de urna -los oficiales se esperan a partir de esta noche- vaticinan unas largas negociaciones para buscar una mayoría parlamentaria y ya hay analistas que no descartan una posible repetición electoral. La campaña electoral ha estado marcada por un duelo entre dos figuras antagónicas: el primer ministro Plenkovic, y el presidente populista Zoran Milanovic, que hizo campaña por los socialdemócratas y quiere liderar el ejecutivo si cuenta con una mayoría parlamentaria.

Cuando Milanovic fue primer ministro entre 2011 y 2016, amplió los derechos de los homosexuales e intentó ampliar los derechos de la minoría serbia. Sin embargo, desde entonces ha adoptado una deriva populista que podría asemejarse más a la ideología de Viktor Orbán. Milanović ha criticado repetidamente el respaldo de la UE a Ucrania tras la invasión rusa del país, al tiempo que ha afirmado que la HDZ no ha logrado frenar la llegada de inmigrantes.

Asimismo, ha adoptado una postura euroescéptica, llegando incluso a asegurar el mes pasado que la única razón de Croacia para seguir en la UE es seguir recibiendo fondos. También ha rechazado que Suecia y Finlandia entren en la OTAN, en una evolución que recuerda a la del dirigente eslovaco Robert Fico, cuyo partido, Smer, fue expulsado del grupo de los socialistas europeos por pactar con una formación ultranacionalista. 

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Plenkovic, que ha liderado el Gobierno desde 2016, hizo una campaña centrada en la estabilidad y en logros como la entrada de Croacia en la zona del euro y el espacio Schengen. Sin embargo, su partido, que ha gobernado en 25 de los 33 años desde la independencia de Croacia, se ha visto salpicado por escándalos de corrupción, lo que ha erosionado su credibilidad. A pesar de esto, Plenkovic ha prometido continuar con una agenda de reformas y estabilidad, con Croacia claramente anclada a la UE y a la OTAN, en un contexto geopolítico lleno de desafíos.

Un candidato "inconstitucional"

Milanovic, que viró desde la pandemia de posiciones socialdemócratas convencionales hacía mensajes populistas, nacionalistas y euroescépticos, desafió al Tribunal Constitucional al participar en la contienda electoral sin renunciar a su cargo presidencial, algo que la corte declaró inconstitucional. El Constitucional le advirtió de que el cargo de jefe del Estado, un puesto prestigioso pero más bien ceremonial en la democracia parlamentaria croata, es incompatible con participar de forma activa en una campaña electoral.

Milanovic centró sus críticas en la corrupción del HDZ y la influencia de lo que él considera poderes corruptos dentro del estado, con lo que justificó ignorar abiertamente la decisión judicial que vetaba su participación en la campaña. El presidente, una figura popular pero también muy polarizadora, ha criticado el envío de armas a Ucrania para defenderse de la agresión rusa al considerar que alarga el conflicto, una posición similar a la del primer ministro ultranacionalista húngaro, Viktor Orbán.

Plenkovic, al acudir a votar, aseguró que Croacia necesita que se "respete la constitución", y que para gobernar se requiere de "personas serias y responsables", y prometió mantener la orientación euroatlántica del país. Milanovic, por su parte, acusó al primer ministro de ser "el padrino" y de dirigir el gobierno más corrupto de la historia de Croacia.

El presidente, que es el responsable de encargar la formación de Gobierno, anunció que dimitirá para dirigir el ejecutivo si los socialdemócratas tienen opciones de articular una coalición, una situación inédita en la democracia croata. Las elecciones presidenciales se esperan para finales de este año o principios de 2025.