Alberto Fernández, Ralph Gonsalves, Charles Michel y Ursula von der Leyen, al término de la cumbre UE-América Latina

Alberto Fernández, Ralph Gonsalves, Charles Michel y Ursula von der Leyen, al término de la cumbre UE-América Latina Unión Europea

Europa

La UE y CELAC maquillan su choque sobre Ucrania con un pacto de mínimos sin condena a Rusia

Francia, Holanda, Irlanda y Austria se resisten al acuerdo con Mercosur que patrocina Sánchez.

19 julio, 2023 01:57
Bruselas

Aunque ninguna de las dos partes lo quería, la guerra en Ucrania ha acabado acaparando todo el protagonismo de la cumbre entre la Unión Europeala Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que ha concluido este martes en Bruselas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que había planificado esta cumbre como el acto central de la presidencia española, ha plantado por sorpresa a los líderes europeos y latinoamericanos en la rueda de prensa final para hacer campaña en España.

Al final de una larga jornada de negociaciones, los dos bloques han maquillado sus diferencias con unas conclusiones de mínimos que se limitan a expresar su "gran inquietud" sobre el conflicto, pero sin condenar expresamente al Kremlin. Es más, sin ninguna mención a Rusia. Incluso así, el Gobierno sandinista de Nicaragua, con estrechos vínculos con Moscú, se ha negado a firmar el texto.

"Le dije a Charles (Michel, el presidente del Consejo Europeo): No podemos convertir esta cumbre entre la UE y CELAC en una cumbre sobre Ucrania. Pero está claro que Ucrania es un asunto de gran importancia para Europa y para el mundo. Otros conflictos también", ha señalado en la rueda de prensa final el presidente de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, que ocupa la presidencia de turno de la CELAC.

Las diferencias sobre la guerra de Ucrania han lastrado el 'reencuentro' que la UE y la CELAC pretendían escenificar en Bruselas tras ocho años sin cumbres al máximo nivel. Y han impedido que se invitara a la cumbre al presidente Volodímir Zelenski. Para los europeos, la agresión de Rusia constituye una amenaza existencial y de ahí su apoyo sin fisuras (político, económico y militar) al Gobierno de Kiev.

[Sánchez abandona la cumbre UE-América Latina en Bruselas para asistir a un mitin en San Sebastián]

En contraste, aunque la mayoría de países latinoamericanos condenaron en la ONU la invasión rusa, han eludido sumarse a las sanciones contra Moscú o al envío de armas a Ucrania. Y reclaman un alto el fuego inmediato y el inicio de negociaciones de paz, ya que lo que más les preocupa es el aumento de los precios de alimentos y fertilizantes.

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, asegura que el "elemento de unión" sobre Ucrania entre la UE y CELAC es "la Carta de la ONU y el derecho internacional". "Es un sistema de reglas que todos suscribimos y apreciamos, porque nunca se sabe si mañana alguno de nosotros necesitaremos apelar a la Carta de la ONU para que nos proteja", ha dicho Von der Leyen.

Pero ni siquiera este argumento de la presidenta ha servido para convencer al jefe de la CELAC. "No somos niños. Históricamente, hemos visto en Latinoamérica muchas actividades de grandes potencias contra países más pequeños y pobres. Y cuando se esgrimen los principios de no interferencia en los asuntos internos o sobre el uso de la fuerza, te ignoran. Pero algunas de estas potencias plantean ahora estos mismos principios en Ucrania. Debemos librarnos de la hipocresía si queremos un mundo mejor", ha alegado Gonsalves.

"Yo quiero aclarar que la inmensa mayoría de los países de la CELAC condenamos en Naciones Unidas la invasión rusa", ha terciado el presidente de Argentina, Alberto Fernández, que admite que "hay alguna voz discrepante". En concreto, Cuba, Boliva, El Salvador y Nicaragua se abstuvieron en esas votaciones, mientras que Venezuela se ausentó las dos veces. Al final de la jornada, sólo Nicaragua se ha negado a firmar la declaración de la cumbre y así figura en una nota a pie de página.

[Las diferencias sobre la guerra de Ucrania lastran el 'reencuentro' entre la UE y América Latina]

El único dirigente latinoamericano que se ha sumado plenamente en público a la posición de la UE ha sido el chileno Gabriel Boric. "Estimados colegas, hoy es Ucrania pero mañana podría ser cualquiera de nosotros", ha señalado en su intervención en la cumbre. "Lo importante es el respeto al derecho internacional. Y acá se ha violado claramente el derecho internacional, no por las dos partes. Por una parte, que es invasora, que es Rusia", ha subrayado.

La cumbre UE-CELAC tampoco ha servido para dar un impulso decisivo al acuerdo con Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) como pretendía el Gobierno de Pedro Sánchez. "Tomamos nota del trabajo en marcha entre la UE y Mercosur", se limita a señalar el texto de compromiso.

El presidente francés, Emmanuel Macron, durante su comparecencia este martes al final de la cumbre UE-CELAC

El presidente francés, Emmanuel Macron, durante su comparecencia este martes al final de la cumbre UE-CELAC UE

Francia, Países Bajos, Irlanda y Austria han aprovechado la reunión para poner de nuevo sobre la mesa sus reservas a este acuerdo de libre comercio que Sánchez fijó como prioridad para la presidencia española. Por su parte, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha acusado a los europeos de utilizar las exigencias medioambientales como "excusa para el protagonismo".

"Todos hemos tomado nota de que no estamos preparados para la firma, los negociadores deben continuar su trabajo", ha dicho Emmanuel Macron al término de la reunión. El presidente francés reclama incluir en el pacto con Mercosur "cláusulas espejo". "Las reglas que imponemos en materia climática y de biodiversidad a nuestros industriales y agricultores deben ser respetadas por los que importan (hacia la UE)", ha insistido Macron.

[La UE firma acuerdos con Chile, Argentina y Uruguay para el suministro de materias primas y energía]

"Queremos asegurar una relación comercial justa, sostenible e inclusiva. La conclusión del acuerdo Mercosur-UE es una prioridad y debe basarse en la confianza mutua y no en amenazas. La defensa de los valores ambientales, que todos compartimos, no puede ser una exclusa para el protagonismo", argumentó Lula da Silva durante su invervención ante el pleno de la cumbre.

"Estamos en una buena senda y en una senda positiva por el acuerdo. Pero un acuerdo necesita que todos ganen. Porque si gana uno y el otro pierde, eso es una burla, no es un acuerdo. Y lo que queremos preservar es un acuerdo donde todos estemos satisfechos", ha defendido en la rueda de prensa final el argentino Alberto Fernández. Pese a esta cacofonía de voces, la presidenta de la Comisión se ha mostrado convencida de que el acuerdo con Mercosur podrá concluirse con "éxito", aunque no se ha puesto plazos.