Ekaterini Sakelaropul en una imagen de archivo.

Ekaterini Sakelaropul en una imagen de archivo. Reuters

Europa

Grecia elegirá por primera vez a una mujer como presidenta de la República

Ekaterini Sakelaropulu, actualmente al frente del Tribunal Supremo, será la primera mujer en llegar a la Presidencia de la República griega. 

Grecia elegirá por primera vez a una mujer para el cargo de presidente de la República: Ekaterini Sakelaropulu, actualmente al frente del Tribunal Supremo Administrativo, anunció en un mensaje televisado el primer ministro del país, Kyriakos Mitsotakis.

"Llegó la hora de que nuestra patria elija a una mujer como presidente de la República", destacó Mitsotakis, para agregar: la elección de una juez del Tribunal Supremo "demuestra nuestro respeto a la Justicia".

Sakelaropulu, nacida en 1956, tiene una larga carrera como juez en el Tribunal Supremo Administrativo y, en octubre de 2018, se convirtió en la primera mujer en presidirlo, nombrada por el anterior Gobierno del izquierdista Alexis Tsipras.

Con este guiño a Tsipras, Mitsotakis intenta obtener la elección del nuevo presidente del país con la mayoría más amplia posible en el Parlamento, de 300 escaños, a pesar de que, con la mayoría absoluta de la que dispone, su designación tiene el éxito asegurado.

Es la primera vez que un partido en el Gobierno no propone la reelección de un presidente saliente que proviene de sus propias filas, lo que, según los analistas, se debe a las malas relaciones entre Mitsotakis y el actual presidente, Prokópis Pavlópulos.

Cuando en 2015 Syriza propuso como presidente de la República a Pavlópulos, exministro en los gobiernos conservadores, Mitsotakis fue el único diputado de Nueva Democracia que no votó a favor.

El Parlamento debe reunirse en sesión plenaria especial un mes antes del vencimiento del mandato del presidente saliente, en este caso el 13 de febrero, para elegir con votación nominal a su sucesor.

Si ningún candidato obtiene una mayoría de dos tercios de los diputados (200), la votación se repite cinco días después.

En caso de que el Parlamento no consiga elegir presidente en la segunda votación, se reunirá de nuevo en cinco días y será designado al cargo el candidato con una mayoría de tres quintos (180 apoyos).

En el improbable caso de que la tercera votación también resulte infructuosa, se repite por cuarta vez tras cinco días y, en este caso, para la elección del presidente se requiere mayoría absoluta (151 votos).

Si ninguno de los candidatos consigue este apoyo, el Parlamento se reúne de nuevo y se elige al candidato con mayor número de votos.