Davis ha pedido más flexibilidad a la Unión Europea.

Davis ha pedido más flexibilidad a la Unión Europea. Francois Lenoir Reuters

Europa NEGOCIACIONES DE DIVORCIO

La UE cita a May y recuerda a Reino Unido que “brexit significa brexit”

El jefe negociador de Bruselas afirma que es “imposible” abandonar el club y preservar sus ventajas, mientras Londres reclama “flexibilidad”.

Pablo Mayo Cerqueiro

Theresa May la acuñó, pero la Unión Europea también se ha adueñado ahora de la emblemática frase.

Brexit significa brexit; salir del mercado único significa salir del mercado único”, dijo este jueves el jefe negociador de los Veintisiete para la separación, Michel Barnier, en el turno de preguntas de una rueda de prensa conjunta con el líder de la delegación británica, David Davis.

Cuando leo algunos de los documentos que David me ha enviado en nombre del Gobierno británico, en algunas propuestas veo una cierta nostalgia a través de demandas específicas que equivaldrían a seguir disfrutando de los beneficios del mercado único y la Unión Europea sin formar parte”, afirmó.

Davis saltó rápidamente a rebatirle: “Yo no confundiría la creencia en el libre mercado con nostalgia”.

La anéctoda ilustra la distancia entre las posturas de ambos lados de la negociación y una aparente frustración con el desarrollo del divorcio por parte de la UE -aunque Barnier aseguró no estar frustrado, sólo impaciente.

Durante la comparecencia, celebrada al término de la tercera ronda de negociaciones, Barnier aseguró que la demanda de que la UE reconozca automáticamente los estándares británicos al abandonar el mercado único es “simplemente imposible”, sugiriendo que Reino Unido espera mantener privilegios que no le corresponderían tras dejar de ser un Estado miembro.

Barnier aseveró que no se habían logrado “avances decisivos” en la negociación de aspectos clave del divorcio y que Reino Unido no aceptaba sus obligaciones financieras con la UE más allá de la fecha de salida.

Pero arrojó un jarro de agua fría sobre las ilusiones del Gobierno británico al sugerir que, ante la falta de progresos, no recomendaría la autorización de conversaciones paralelas sobre la futura relación comercial entre Reino Unido y los Veintisiete en octubre, como espera Theresa May. “El tiempo vuela”, resumió.

Davis, por su parte, intentó quitar hierro a las palabras de su colega enfatizando aspectos positivos de la “estresante” negociación, aun admitiendo que la resolución de cuestiones espinosas como la factura del divorcio no se vislumbra todavía.

Destacó “progresos concretos” en áreas como los derechos de los expatriados y la frontera norirlandesa. Entre estos avances, se encuentra la decisión de proteger a los trabajadores fronterizos o salvaguardar la sanidad de los ciudadanos británicos en la UE y los europeos en Reino Unido.

Si bien la UE fijó sus líneas negociadoras desde un primer momento, Reino Unido ha presentado propuestas públicamente sólo en las últimas semanas, a excepción de una “oferta” en junio para proteger a los más de tres millones de expatriados comunitarios en suelo británico que Bruselas calificó de poco ambiciosa. Dichas propuestas no abordaban cuestiones centrales como la factura del brexit.

El lunes Barnier apremió a Londres a “negociar seriamente” y criticó la “ambiguedad” del Ejecutivo británico en sus posturas. “Para ser sincero, estoy preocupado”, dijo.

Al día siguiente, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, proclamó que ninguna de las propuestas de Reino Unido le parecía satisfactoria. “Me gustaría aclarar que he leído con atención todos los documentos producidos por el Gobierno de Su Majestad y ninguno de ellos es satisfactorio”, señaló.

El miércoles, el representante del Parlamento Europeo para el brexit, Guy Verhofstadt, dijo a los eurodiputados que dudaba de que se pudiera dar el pistoletazo de salida a las negociaciones comerciales en octubre, dado el estado de las negociaciones sobre la ruptura.

Al contrario que la UE, Reino Unido cree que es necesario abordar los aspectos del divorcio y la relación futura a la vez, ya que están “inseparablemente ligados”.

En su intervención este jueves, Davis pidió a la UE más flexibilidad para poder negociar y alcanzar acuerdos, sugiriendo que el margen de compromiso del equipo negociador de Bruselas es excesivamente limitado. Sigamos trabajando juntos para priorizar a las personas frente al procedimiento”, reclamó el ministro para el brexit.