Davis y Barnier han ofrecido versiones casi opuestas sobre el estado de las negociaciones.

Davis y Barnier han ofrecido versiones casi opuestas sobre el estado de las negociaciones. Francois Lenoir Reuters

Europa

Barnier: "No hay avances decisivos" en las negociaciones del 'brexit'

La UE ha señalado tras la tercera ronda de diálogo que "el tiempo apremia" y que Reino Unido está lejos de poder negociar un acuerdo comercial.

Pablo Mayo Cerqueiro

El jefe negociador de la UE para el brexit, Michel Barnier, ha afirmado que no se han producido avances significativos tras la tercera ronda de negociaciones de divorcio y advertido a Reino Unido de que a este ritmo no podrá empezar a discutir su relación futura con la Unión según su calendario.

El Gobierno británico confiaba en que los jefes de Estado y Gobierno de la UE dieran luz verde en su cumbre de octubre para iniciar las discusiones sobre un eventual acuerdo comercial con Reino Unido.

Este jueves, sin embargo, Barnier ha arrojado un jarro de agua fría sobre las esperanzas del Ejecutivo de Theresa May al afirmar que, a este ritmo, no podría recomendar al Consejo Europeo la autorización de un diálogo paralelo sobre la relación futura entre Reino Unido y los Veintisiete. "El tiempo vuela", ha reiterado una y otra vez Barnier.

Desde un primer momento la UE dejó claro que este diálogo paralelo no se podría dar hasta haber logrado "progresos suficientes" en la resolución de las cuestiones principales de la separación, a saber, los derechos de los expatriados, la factura del divorcio y la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

Barnier ha reconocido que las discusiones sobre la frontera de Irlanda del Norte han sido fructíferas y loado el "compromiso" mostrado por los equipos negociadores. Sin embargo, ha sugerido que Reino Unido no acepta sus obligaciones financieras con la Unión Europea.

Asimismo, ha señalado que la propuesta de Reino Unido de que la UE reconozca automáticamente sus estándares tras el divorcio es incompatible con su deseo de abandonar el mercado único europeo.

Frente al aparente pesimismo de Barnier, el ministro británico para el brexit, David Davis, ha esbozado un panorama más esperanzador, enfatizando aquellas áreas en las que las posturas de ambos bandos se han aproximado.

Davis ha afirmado que las dos delegaciones habían acordado proteger a los trabajadores transfronterizos y que las posturas sobre Irlanda del Norte estaban próximas entre sí.

Respecto a la factura de divorcio, Davis ha subrayado que "tenemos el deber para con nuestros contribuyentes de cuestionarlo rigurosamente". 

El ministro del brexit también ha defendido la necesidad de comenzar a discutir la relación futura entre Reino Unido y la UE de 27, ya que esta y el divorcio están "inseparablemente ligados" y que resulta difícil compartimentalizar.