Imagen aérea de Palu, en la isla indonesia de Célebes, tras el tsunami.

Imagen aérea de Palu, en la isla indonesia de Célebes, tras el tsunami. Reuters

Asia

Al menos 92 detenidos por saqueos tras el terremoto y el tsunami en Indonesia

Por ahora las detenciones se han producido en una zona de Indonesia por el robo de coches, motocicletas, cigarrillos, café y alimentos.

Al menos 92 personas han sido detenidas por saqueos en la isla indonesia de Célebes tras el terremoto y el tsunami, indicó la policía de esta región donde sigue la distribución de ayuda a los afectados por un desastre que ha causado al menos 1.407 muertos.

El portavoz de la Policía, Dedi Prasetyo, dijo que las detenciones se hicieron por el robo de coches, motocicletas, cigarrillos, café y alimentos en cinco zonas de la provincia de Célebes Central.

"Esperamos que haya más detenidos. Hoy tenemos un equipo para garantizar la seguridad que vigila a motoristas alrededor de Palu", dijo a Efe el agente.

La mayoría de los robos ocurrieron en Palu, la capital provincial, aunque también se registraron en los municipios de Sigi, Toli-Toli y Donggala, indicó Dedi en una rueda de prensa en la que presentaron a decenas de detenidos y los objetos robados.

El Ejército indonesio ha desplegado varios soldados delante de comercios, cajeros automáticos, gasolineras y aeropuertos mientras las autoridades trabajan para coordinar la distribución de asistencia a la región, donde más de 70.000 personas se han visto desplazadas.

En Palu, la más afectada por la catástrofe, los camiones militares y de la agencia de gestión de desastres que transportan provisiones recorren las calles, donde por lo general predomina la tranquilidad.

Durante la noche la Cruz Roja también distribuyó ayuda a los desplazados, incluidas mantas y colchones, que llegaron a la zona por vía marítima, informó la organización humanitaria.

Unas 350.000 personas viven en Palu, ciudad donde se encuentran la mayoría de los desplazados y donde se ha restablecido el suministro eléctrico en algunos distritos, aunque continúan los cortes de luz generalizados.

En zonas más remotas, los desplazados denuncian que apenas les ha llegado ayuda tras el desastre, que también ha provocado 2.500 heridos graves y ha dejado más de 65.000 casas dañadas o destruidas por el terremoto y o diversas avalanchas de barro que lo siguieron.