Miembros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU (CBP) y otros agentes de las fuerzas del orden, en Mineápolis

Miembros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU (CBP) y otros agentes de las fuerzas del orden, en Mineápolis Seth Herald Reuters

EEUU

Alex Pretti y Renee Good no son casos aislados: la 'ICEtapo' de Trump arrastra ya 40 muertes desde que regresó al poder

Según varias organizaciones civiles, muchos de esos fallecimientos tienen que ver con la falta de atención médica y otras negligencias. La Casa Blanca culpa a los demócratas de las muertes de Good y Pretti por animar a la gente a enfrentarse a los agentes del ICE en el transcurso de sus redadas.

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Las claves

Alex Pretti y Renée Good, ciudadanos estadounidenses, murieron recientemente a manos de agentes del ICE durante redadas migratorias en Mineápolis.

Desde el regreso de Trump al poder, han muerto 40 personas bajo custodia del ICE, cifra que incluye inmigrantes de diversas nacionalidades y es la más alta desde 2004.

Organizaciones civiles denuncian deterioro en las condiciones de los centros de detención, con hacinamiento y atención médica insuficiente como causas vinculadas a varias muertes.

El gobierno defiende la atención brindada en los centros y señala que la mayoría de los detenidos no tiene antecedentes penales, mientras crecen las críticas por el aumento de muertes.

En las últimas semanas los agentes de inmigración de Estados Unidos han terminado con la vida de dos ciudadanos estadounidenses: Renée Good y Alex Pretti.

Good se encontraba 'monitorizando' la labor de los agentes federales durante una redada contra posibles inmigrantes ilegales en el sur de Mineápolis el pasado 7 de enero cuando, al abandonar la escena en su coche, fue tiroteada por uno de los uniformados.

El pasado sábado Pretti estaba realizando una labor parecida en el barrio colindante cuando varios agentes de inmigración procedieron a reducirle y, una vez en el suelo, tirotearle.

Como ambos incidentes fueron grabados por varios testigos, las muertes de Good y Pretti tardaron apenas unas horas en convertirse en virales y en generar la consiguiente avalancha de críticas. Algunas de ellas procedentes de ambientes próximos al Partido Republicano y la derecha estadounidense.

Lo que no tanta gente sabe es que bajo la custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas o ICE –un cuerpo federal que empieza a ser apodado 'ICEtapo' en ambientes progresistas– ya han muerto varias decenas de personas en los últimos doce meses. O sea: desde el regreso de Donald Trump al poder.

Además de lo sucedido con Good y Pretti, en las tres semanas que llevamos de año también se han confirmado las muertes del inmigrante cubano Geraldo Lunas Campos, del nicaragüense Víctor Manuel Díaz, de los hondureños Luis Gustavo Núñez Cáceres y Luis Beltrán Yáñez-Cruz, y del camboyano Parady La.

Los dos primeros se encontraban en un centro de detención del ICE situado en El Paso; Núñez Cáceres murió en un hospital de Houston, Yáñez-Cruz falleció en un hospital californiano y Parady La dejó la vida en un centro de detención del ICE situado en Filadelfia.

Sólo la primera muerte ha sido calificada de "homicidio" por el forense. Las demás se deben, según el ICE, a fallos cardíacos o renales sufridos durante la detención.

En el caso de Parady La, los agentes afirman que tuvo problemas relacionados con el síndrome de abstinencia fruto de la interrupción del consumo de drogas. Sin embargo, las versiones emitidas por el cuerpo federal han sido cuestionadas por varias organizaciones civiles y grupos pro-derechos humanos. En cualquier caso, ocurrieron bajo supervisión del ICE.

Más allá de la tragedia personal que representa cada uno de estos casos, hay muchos observadores preocupados al percibir una tendencia. Y es que el 2025 ya cerró registrando un aumento sustancial en el número de muertes ocurridas en centros de detención del ICE o lugares asociados: 32, concretamente. La cifra más alta desde el 2004.

"Algunos de los que murieron en esos centros habían llegado a Estados Unidos recientemente en busca de asilo", explica un grupo de periodistas del diario británico The Guardian que ha pasado semanas recabando información al respecto. "Otros habían llegado hacía años, algunos siendo niños pequeños".

Varios de los fallecidos contaban con antecedentes penales y, por lo tanto, fueron rastreados con cierta facilidad. Otros fueron enganchados directamente en alguna de las redadas masivas organizadas por el ICE.

"Murieron por convulsiones e insuficiencia cardíaca, derrame cerebral, insuficiencia respiratoria, tuberculosis o suicidio", explican desde el diario británico. "En algunos casos, sus familiares y abogados han alegado que murieron por negligencia, tras intentar repetidamente, sin éxito, obtener atención médica".

Otro dato a tener en cuenta es que todas estas muertes han sucedido tras intensificar Trump sus operaciones migratorias. Es decir: en plena oleada de arrestos. Según los datos suministrados por el ICE, a mediados de diciembre había 68.440 personas penando en sus centros de detención. De las cuales, por cierto, en torno al 75% carece de antecedentes penales.

Al hilo de lo anterior, muchas organizaciones contrarias a la política migratoria de Trump y al modus operandi que se está empleando señalan que uno de los problemas reside en la saturación que sufren muchos de los centros de detención.

Hay demasiada gente. Consecuentemente, el personal se encuentra desbordado y las condiciones se han deteriorado, dando lugar a una alimentación inadecuada y a una atención médica deficiente.

"Muchas de estas muertes se deben al deterioro de las condiciones dentro de los centros de detención de ICE", ha declarado a varios medios Setareh Ghandehari, una de las responsables del Detention Watch Network; una organización sin fines de lucro que lleva años monitoreando lo que sucede dentro de los centros de detención migratoria.

Por su parte el Departamento de Seguridad Nacional, bajo cuya tutela se encuentra el ICE, ha negado que las condiciones en estos centros hayan empeorado.

"Es una práctica tradicional brindar atención médica integral desde el momento en que un extranjero entra en custodia de ICE", explicó la portavoz de la agencia. Y añadió que la tasa promedio de mortalidad se ha mantenido baja, indicando que "de acuerdo con los datos de la última década, las tasas de mortalidad en custodia son del 0,00007%".

Tras la muerte este sábado de Alex Pretti la secretaria de prensa de Trump, Karoline Leavitt, ha dicho en rueda de prensa que "nadie en la Casa Blanca, ni siquiera el presidente, quiere ver gente herida o muerta en las calles de Estados Unidos y esto incluye a Renée Good, Alex Pretti, los valientes hombres y mujeres de las fuerzas del orden y los numerosos estadounidenses que han sido víctimas de delincuentes inmigrantes ilegales".

Acto seguido, Leavitt ha culpado al Partido Demócrata de estar detrás de las muertes de Good y Pretti por animar a la gente a enfrentarse a los agentes del ICE en el transcurso de sus redadas.

"El presidente Trump espera, desea y exige que la resistencia y el caos terminen hoy; la policía local debe ayudar a las fuerzas del orden federales", ha sentenciado. Una alusión a la resistencia que están ejerciendo las autoridades de Mineápolis, que son del Partido Demócrata, a la petición de desplegar a sus propias fuerzas de orden para que apoyen a los agentes de inmigración del ICE.