Una pancarta durante una protesta por la política migratoria de trump.

Una pancarta durante una protesta por la política migratoria de trump. Reuters

EEUU

Muere un niño migrante en Texas separado de sus padres por la política de Trump

La muerte de un niño inmigrante en Texas (Estados Unidos), separado de sus padres al cruzar la frontera, tras las condiciones de salud que sufrió en un centro de detención del que acababa de ser liberado, ha reactivado la guerra contra Donald Trump por su política de inmigración.

El estado texano está investigando los informes sobre el fallecimiento y los trabajadores sociales estudian el caso por negligencia y abuso. El Departamento de Familia y Servicios de Protección ofreció a los funcionarios los datos necesarios, incluido el nombre del niño, para que se lleve a cabo la investigación. Con este son ya 52 los casos investigados por el tratamiento de este centro de Texas.

La noticia ha provocado que se relance el debate. Un notario de la agencia de protección, Hank Whitman, tuvo que hablar en público el jueves por la mañana a los abogados de la familia durante una reunión del comité de la Cámara de Representantes de Texas: "Si un niño ha sido herido o ha muerto por heridas allí voy a ponerme mi sombrero de la policía ahora mismo".

La familia del niño está representada por los abogados de Arnold & Porter que afirma estar cooperando para la investigación.

El centro, ubicado en Dilley "es una instalación limpia", según Daniel Bible, director de oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en San Antonio, que incluye a Dilley. Se había criticado que las 2.400 camas del centro estaban sucias. "Todo se limpia y revisa. Tenemos personas en el lugar diariamente que pasan para asegurarnos de que se mantengan las condiciones sanitarias. Incluso con la higiene de las personas, tenemos administradores de casos que hablan con personas que se aseguran de que ellos mismos se mantengan limpios".

Precisamente la semana pasada un grupo de padres inmigrantes, recientemente reunificados con sus hijos y detenidos en Texas, se declararon en huelga de hambre para exigir su liberación.

Los inmigrantes afirmaron que están detenidos en un centro de detención en Karnes, en el estado norteamericano de Texas, sin que las autoridades estadounidenses notificaran su estado migratorio, ha afirmado el Centro de Refugiados e Inmigrantes para Servicios Educativos y Legales (RAICES).

Pocos días antes la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) demandó ante una corte de Los Ángeles al presidente de Estados Unidos por "violar los derechos constitucionales" de inmigrantes detenidos en la Prisión Federal de Victorville, California.

Según una nota de prensa de la organización, la demanda, que es también contra el ICE, se originó con el traslado iniciado en junio pasado de inmigrantes desde instalaciones del organismo y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) a "cárceles operadas por la Oficina Federal de Prisiones (BOP)" y en las que se albergan a convictos.