El presidente de Argentina, Javier Milei
Orwell y una versión descafeinada de '1984' en Argentina: Milei crea la oficina pública de la 'Verdad Oficial'
El novelista británico George Orwell (1903-1950) seguramente jamás en la vida imaginó que su novela '1984' iba a inspirar una aplicación de 'clase B' de esa distopía en Argentina. Él ideó en la obra un Ministerio de la Verdad que impone una versión galvanizada de la realidad,
Pues bien, en Argentina ahora funciona un ente de la verdad pública: la Oficina de Respuesta Oficial, creada por el presidente Javier Milei, que se autopercibe anarcocapitalista mientras convoca a fundar una Internacional de Derecha.
El cometido, según el mensaje de presentación oficial en la red social X, es "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". "Combatir la desinformación –agregó– brindando más información".
"Todo lo contrario a lo que los sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan, donde buscan censurar a los opositores tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales", indicó.
Si en '1984' el personaje Winston Smith es el jefe del Ministerio de la Verdad, aquí ese cargo lo ocupa Juan Carreira, director de Comunicación Digital de la Presidencia, activo participante en las redes como "JuanDoe", y ex editor jefe de La Derecha Diario, propiedad del periodista español Javier Negre.
De momento la oficina se ha limitado a reproducir noticias y reportajes aparecidos en los medios que considera cuestionables y los ha catalogado de diferentes formas. "Falso", "incorrecto", "ingeniería de la mentira", aunque sin dar precisiones ni explicar los fundamentos de dichos juicios.
El afiche de la oficina copia a la cuenta verificada en X que Donald Trump y la Casa Blanca utilizan para difundir mensajes oficiales y criticar a periodistas y opositores. Ambos son de color rojo, tienen dibujos de las sedes gubernamentales y las banderas nacionales.
Milei, que nunca dio una conferencia de prensa y solo concedió entrevistas amigables, lleva adelante su propia 'guerra' contra el periodismo en general y suele repetir: "No odiamos lo suficiente a los periodistas". Los llama "ensobrados", porque presume que reciben sobres con dinero de políticos y empresarios.
Prefiere el mandatario comunicarse directamente él mismo con el público mensajeando varias veces al día por X e Instagram. Se refiere a Clarín, el diario más leído, como "la gran estafa argentina". Además, montó una red de trolls en la Casa Rosada que postean mensajes provocativos y ofensivos.
La tirria del presidente se exacerbó luego de que Clarín destapara su acuerdo confidencial con el empresario estadounidense Hayden Davis en 2025. Poco después Davis lanzó la cripto moneda Libra, publicitada por Milei en su cuenta de "X", que terminó en una estafa por millones de dólares.
Tampoco le sentó bien que algunos medios informaran que las estadísticas sobre inflación están maquilladas. La desinflación es el principal logro económico: del 211,14% anual en 2023 se derrumbó a 31,5% anual en 2025. Pero muchos alertan de que esa cifra fue manipulada a la baja.
Tanto desde el FMI y la agencia Bloomberg hasta sindicatos y consultores económicos aseguran que la fórmula de cálculo es obsoleta (de 2004) y reclaman su actualización. Días atrás dimitió Marco Lavagna, jefe de estadísticas, porque no consiguió sincerar el ipc. Pero el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que seguirá igual, sin cambios.
La creación de la Oficina de la Respuesta Oficial ha desatado una ola de críticas y opiniones desfavorables. El partido PRO -conservador, equivalente al PP y socio de Milei- sentenció que "el Estado no debe fabricar la verdad". También se pronunciaron en contra las asociaciones de diarios, ADEPA, y periodistas, FOPEA.
"Chequeado.com", un sitio web dedicado a la verificación de información, consideró que "los gobiernos no pueden hacer chequeo" de noticias y reportajes porque son una de las partes implicadas, no son independientes del caso en cuestión.
Asimismo, Human Rights Watch (HRW) alertó sobre "el deterioro institucional" en Argentina a raíz del discurso oficial "para estigmatizar a periodistas". Y la ONG Reporteros sin Fronteras (RSF) señaló que Argentina cayó 47 posiciones –al puesto 87 global– en su clasificación de Libertad de Prensa.