Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, entregando la camiseta de la selección de fútbol a Donald Trump en 2019.

Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, entregando la camiseta de la selección de fútbol a Donald Trump en 2019. REUTERS

América

Así se apropió Bolsonaro de la camiseta de la selección de Brasil: el 'uniforme' de los golpistas

El expresidente del país sudamericano ha enarbolado los colores de la 'canarinha' como un símbolo de patriotismo y de apoyo a su partido. 

15 enero, 2023 02:44
Río de Janeiro

Cuando hace apenas nueve meses, en una de las pocas entrevistas que Bolsonaro concedió durante su legislatura, le preguntaron cuál había sido la principal conquista de su gobierno, el expresidente de Brasil respondió: "Hace poco tiempo no veíamos los colores verde y amarillo por ahí. Hoy los vemos en cualquier lugar: una bandera en la ventana, en una vara de bambú, un paño verde y amarillo con azul y blanco encima. La vuelta del patriotismo".

La identificación de los colores de la bandera de Brasil, especialmente el amarillo, con su gobierno fue desde antes de ganar las elecciones una de las principales obsesiones de Bolsonaro. Exmilitar y de ideología conservadora y nacionalista, nunca ocultó su apoyo al golpe de 1964 y al sistema dictatorial que se extendió hasta 1985.

Cuanto más patriota, más brasileño. Esa fue una de las ideas sobre la que se instauró el bolsonarismo. 'Brasil por encima de todo, Dios por encima de todos', el eslogan que le llevó al Palacio de Planalto. Patriotismo, familia y religión separaban al "ciudadano de bien" del rival. El inicio de la polarización de la sociedad actual.

Durante las anteriores legislaturas, los votantes del Partido de los Trabajadores (PT) se
manifestaban vestidos con camisetas y banderas rojas, símbolos del movimiento izquierdista y social, muy vinculado también a los sindicatos. Bolsonaro aprovechó los numerosos casos de corrupción en los que estuvieron envueltos líderes petistas para distanciarse de ellos y obtener beneficio político.

Sin embargo, Bolsonaro no fue el primer líder de la democracia en Brasil que solicitó el apoyo de la gente utilizando los colores de la bandera. En 1992, Fernando Collor de Mello, protagonista del primer proceso de 'impeachment' en América Latina, pidió a los brasileños que se manifestasen a su favor utilizando los colores de los símbolos nacionales.

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Collor llamó a los brasileños a salir en su defensa: "Pidan a sus familias que el próximo domingo salgan de casa con una prenda de ropa con uno de los colores de nuestra bandera. Estaremos mostrando dónde está la verdadera mayoría".

El resultado fue muy diferente del esperado. Manifestaciones multitudinarias se repitieron por todo el país para apoyar el 'impeachment' de Collor, acusado de corrupción. Los manifestantes, en lugar de usar los colores de la bandera, acudieron vestidos de negro en señal de luto por la democracia.

Bolsonaro consiguió reunir el apoyo de los suyos, siempre identificados con el verde y, principalmente el amarillo. Sus fieles comenzaron a usar la camiseta de la selección de fútbol y otros accesorios como gorras y pantalones con el símbolo de la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) mientras la organización miraba para otro lado.

Una parte de los detractores evitó, principalmente durante la campaña electoral, el uso del amarillo para no ser asociados con el bolsonarismo.

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El problema llegó en el pasado Mundial de Qatar, cuando en diversas tiendas se agotaron las segundas y terceras camisetas de Brasil, azul y blanca, principalmente la primera. La 'torcida' brasileña se dividió, sobre todo, en dos colores, el amarillo y el azul como un acto político de identificación o de resistencia.

Durante los actos vandálicos de Brasilia, una gran parte de los golpistas acudieron vestidos de amarillo, con camisetas con diferentes mensajes e incluso el rostro de Bolsonaro. Muchos también lo hacían con la equipación oficial de la selección de fútbol, lo que provocó la manifestación de la CBF por primera vez.

La principal entidad del fútbol brasileño declaró su repudio a los actos golpistas a través de su perfil en Twitter: "La camiseta de la selección brasileña es un símbolo de alegría de nuestro pueblo. Es para apoyar, vibrar y amar al país. La CBF es una entidad apartidaria y democrática. Estimulamos que la camiseta sea usada para unir y no para separar a los brasileños. La CBF repudia vehementemente que nuestra camiseta sea usada en actos antidemocráticos y de vandalismo".

El tuit generó miles de reacciones y comentarios, entre ellos los de diferentes celebridades, políticos, periodistas y deportistas que aplaudieron el posicionamiento de la organización y lamentaron que llegase tan tarde.