Una pancarta de protesta contra Bolsonaro por los incendios en la Amazonía.

Una pancarta de protesta contra Bolsonaro por los incendios en la Amazonía. Reuters

América

Las autoridades brasileñas habrían ignorado los avisos de un plan para incendiar la Amazonía

Latifundistas y propietarios rurales habrían amenazado con "un día de fuego" para llamar la atención de Bolsonaro. El presidente del país ha abierto una investigación. 

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Latifundistas, agricultores y 'grileiros' (personas que falsifican documentos para hacerse con las tierras desocupadas o de terceros) habrían avisado a las autoridades brasileñas que estaban preparando un plan para desencadenar varios incendios de manera coordinada el 10 de agosto. El objetivo sería llamar la atención del presidente de Brsail, Jaír Bolsonaro y el aviso se habría transmitido a responsables ambientales y fiscales federales que no se lo tomaron en serio. 

La noticia, divulgada este martes por The Guardian, señala que el Ibama (Instituto Brasileño del Medio Ambiente) habría ignorado el llamado "día del fuego" en la ciudad de Novo Progresso, en Pará. Bolsonaro ha ordenado ya una "investigación rigurosa" a lo que ha sucedido.

Los fiscales señalaron al periódico que el diario local Folha do Progresso había informado sobre los planes para el día del incendio 5 días antes de que ocurriera. "Necesitamos mostrarle al presidente que queremos trabajar", dijo un agricultor local al sitio web, y agregó que la única forma de limpiar la tierra para el pasto era talando árboles y quemándolos.

Pero el Ibama no respondió a las advertencias hasta dos días después de que comenzaran las protestas, cuando dijo que sus operaciones se habían visto obstaculizadas porque se había retirado el apoyo policial, poniendo en riesgo a sus equipos en una región donde ya enfrentan amenazas.

"Fue un fracaso considerable", dijo el fiscal Paulo Moreira Oliveira al The Guardian. "Debería haber una acción inmediata para enfrentar el riesgo de estos incendios".La fiscal general de Brasil, Raquel Dodge, dijo el lunes que había una "sospecha de acción orquestada", informó la página web G1.

Dos funcionarios ambientales con experiencia en la regiónconfesaron a The Guardian que también habían sido informados del incendioel día anterior. Un funcionario del Instituto Chico Mendes en Pará, que, como Ibama, forma parte del Ministerio del Medio Ambiente, dijo que los funcionarios habían pedido ayuda a los jefes en Brasilia, pero se ignoraron las solicitudes de refuerzos.

La página web Globo Rural publicó también que alrededor de 70 agricultores rurales, acaparadores de tierras y empresarios de las ciudades de Novo Progresso y Altamira coordinaron el "día del fuego" en los márgenes de la BR-163, una carretera que conduce a través de áreas fuertemente deforestadas.

"Estas personas son la base electoral de Bolsonaro", dijo otro funcionario de medio ambiente que ha trabajado en el área. "Lo último que quieren saber es proteger la Amazonía".