Manifestantes de la oposición en Caracas

Manifestantes de la oposición en Caracas Reuters

América

Maduro recrudece la represión y multiplica por tres el número de presos políticos hasta los 988

Las detenciones se concentraron en la última semana de enero coincidiendo con la juramentación de Juan Guaidó como presidente encargado. 

El régimen de Nicolás Maduro sigue aplicando mano dura contra manifestantes y opositores y recrudece su estrategia de detenciones. La cifra de presos políticos roza ya los 1.000 y se sitúa en 988, según el informe de enero de la ONG Foro Penal, que recopila datos datos actualizados y contrastados de la represión en Venezuela.

La cifra supone un aumento exponencial de las detenciones y coincide con una de las etapas de más tensión en la historia reciente de Venezuela. El 30 de noviembre del año pasado, la cifra de presos políticos contrastada por la misma organización era de 288. Esto supone un aumento de un 243% en dos meses

El grueso de esta oleada de detenciones se ha concentrado entre el 21 de enero y el final del mes pasado, coincidiendo con una serie de manifestaciones de la oposición y de amplios sectores del pueblo venezolano para apoyar el órdago de Juan Guaidó, que el pasado día 23 se proclamó presidente encargado en base al artículo 233 de la Constitución venezolana.

Sólo durante esa convulsa semana se registraron 966 detenciones, según ha precisado el director ejecutivo de Foro Penal, Alfredo Romero. Según los datos de esta ONG que pone nombres y apellidos a las detenciones que el régimen de Maduro quiere ocultar, 700 personas siguen privadas de libertad tras haber salido a la calle en las protestas. 

Destaca que 67 de los detenidos por las autoridades chavistas son menores de edad. Algunos de ellos ya han sido liberados por la "presión internacional", según ha detallado Romero.  "Acabo de hablar con un muchacho de 18 años que es un niño. Fue detenido por negarse a entregarle el celular a un funcionario policial”, ha explicado en rueda de prensa este lunes. 

Romero también ha denunciado que las condiciones en los centros de detención "no garantizan los derechos humanos".  “Hubo menores de edad a los que les raparon el cabello, les hicieron cantar consignas. Los venezolanos nos hemos acostumbrado. Ya los golpes no se consideran tortura; sino solo en casos graves como el uso de bolsas para asfixiar o abusos sexuales”, ha relatado.