Las obras del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

Las obras del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. Reuters

América México

AMLO se apoya en “suposiciones” para paralizar las obras del nuevo aeropuerto de México

A pocos días de la toma de posesión como presidente de México de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) la actividad en el nuevo aeropuerto de Ciudad de México (NAIM) es frenética, a pesar de que sobre él pesa la amenaza de cierre. Con un 40% de las obras realizadas, en las que ya se han invertido doscientos mil millones de pesos mexicanos (9.831 millones de euros) -coste que terminará asumiendo el erario público-, la paralización de su construcción implica, además, la pérdida de 46.000 puestos de trabajo.

La paralización se producirá el próximo 30 de noviembre a las 24.00 horas. Será una decisión personal de López Obrador aunque para ello haya recurrido a una irregular e inconstitucional consulta popular para que 700.000 personas, de los 129 millones de habitantes de México, decidan el final del proyecto.

"Un fraude" lo definió la oposición en el Senado y en El Congreso. "López Obrador no puede convocar consultas populares antes de ser presidente. Así lo dicta la Carta Magna que aún nos rige" afirmaba  la Senadora Beatriz Elena Paredes del Partido Revolucionario Institucional (PRI). En términos similares se expresaba el diputado Marcelo Torres Cofiño del Partido de Acción Nacional (PAN). "López Obrador traslada la responsabilidad a los votantes en lugar de asumir la trampa en la que se metió en campaña electoral". 

La alternativa de AMLO, cuestionada por expertos en seguridad aeronáutica, pasa por la remodelación del viejo aeropuerto de Ciudad de México (AICM), así como el de Toluca y la construcción de dos pistas en la base militar de Santa Lucía, a 47 km, los tres operando simultáneamente.

El MITRE, el Centro de investigación aeronáutica de EE.UU fundado en el seno del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT)  ha presentado los resultados de los estudios de viabilidad de estas tres opciones y defiende el abandono de estas alternativas, por dos razones.

Una de ellas es "la innecesaria complejidad que puede llevar a problemas importantes para manejar ambos aeropuertos a la vez, cuando existe una mejor opción". La otra es "el hecho de que nadie ha desarrollado el estudio sobre el espacio aéreo de la opción compuesta por el AICM + Santa Lucía, dejando a un lado que, ante la orografía de la ciudad, el sistema debe diseñarse de arriba (el espacio) hacia abajo (las pistas) no al revés”.

De acuerdo con el informe de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), el MITRE califica como erróneas las afirmaciones del equipo de López Obrador sobre una simple suma del número de pistas para apoyar la opción de Santa Lucia + AICM, asegurando que el estudio del espacio aéreo tardará años. "Será un desafortunado error  comprobar después que la operación simultánea de tres aeropuertos resulte en un embotellamiento de tráfico aéreo sin mitigación".

Diseñado por Norman Foster, el nuevo aeropuerto fue un proyecto de tiempos del Presidente Fox (2000-2006) creado sobre el que hace 500 años era el lago de Texcoco que rodeaba al noroeste la ciudad de Tenochtitlan, conformando una maraña de lagunas de gran riqueza ecológica.

Este fue uno de los argumentos empleados en campaña para influir en la opinión pública sobre las consecuencias medioambientales que ocasionaba la construcción del nuevo aeropuerto y proponer el cierre. Pocos le creyeron y aún menos quienes conocen que en la actualidad se trata una laguna salobre e infecta donde van a parar gran parte de las aguas de lluvias y negras de la ciudad de México.

Pero, si los expertos en seguridad aérea consideran que el nuevo aeropuerto es la mejor opción y que los informes presentados por el equipo de López Obrador carecen de legitimidad ya que se basaron en "suposiciones", ¿qué mueve a  AMLO a cancelar un proyecto que supondrá la pérdida de 46.000 puestos de trabajo? Todo parece indicar que se trata de un claro mensaje a los empresarios para que entiendan quien manda ahora en México. 

"Ya se hizo un cambio en el país" -dijo López Obrador - "hay que notificarles a algunos que ya es otro México; que yo no voy a ser florero, no estoy de adorno. Traigo un mandato de los mexicanos que quieren que se destierre la corrupción y la impunidad".