Felipe VI saluda a los ceutíes.

Felipe VI saluda a los ceutíes. REUTERS/Pedro Nunes

África

La fundación Titouani, icono nacionalista marroquí, tacha de 'símbolo supremacista colonial' la visita de Felipe VI a Ceuta

La institución asegura que la visita "reabre heridas" y "refleja una falta de sensatez política" por parte del monarca.

Más información: Marruecos boicoteó a España en el 12-O por la coincidencia entre la visita de Felipe VI a Ceuta y el pacto de gobierno de Mansouri

P. Fava
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La Fundación Lafqui Titouani ha tildado la visita de Felipe VI a Ceuta de 'símbolo de supremacía colonial' y una 'provocación a los sentimientos de los marroquíes'.

El organismo considera que la presencia de la Corona española en la ciudad es un retroceso diplomático y refleja un resurgimiento de la 'mentalidad imperial'.

La entidad ha instado a España a actuar con mayor prudencia política y ha reafirmado las reclamaciones de soberanía de Marruecos sobre la zona.

Este viaje marca la primera visita de los Reyes a Ceuta y Melilla desde la realizada por Don Juan Carlos y Doña Sofía en el año 2007.

La Fundación Lafqui Titouani (Al-Faqih Al-Tetouani), uno de los referentes del nacionalismo marroquí, ha emitido un duro comunicado para condenar la visita de Felipe VI a Ceuta, un viaje que consideran un "símbolo de supremacía colonial" por parte de la Corona de España.

La fundación con sede en Salé (Marruecos) es una institución de carácter cultural, intelectual y político fundada en 2010 por la familia del jurista, erudito (aalem) y referente del movimiento nacionalista marroquí, Al-Faqih Abubakar Al-Tetouani.

Se trata de un organismo de gran influencia en la vida pública del país. Organiza mesas redondas, conferencias y ciclos de entrevistas como el programa Regards croisés, donde los jefes de partidos políticos, ministros y representantes de la sociedad civil exponen y debaten sus propuestas ideológicas, legislativas y de gobernanza.

La fundación ha manifestado su rotundo rechazo a la visita de los reyes Felipe y Letizia, calificándola de "provocación a los sentimientos de los marroquíes" y denunciando que la iniciativa atenta directamente contra el espíritu de las relaciones históricas y estratégicas que unen a ambos países vecinos.

Mediante un comunicado oficial, la entidad marroquí expresó su profunda sorpresa ante el viaje real, aprovechando la ocasión para reafirmar la soberanía que Rabat reclama sobre ambos territorios, que define como "una parte integral de la conciencia nacional" y "un pilar consolidado de su identidad histórica, cívica y cultural".

Desde la perspectiva de la organización, la presencia de la corona española en la zona representa "un retroceso en el lenguaje diplomático entre ambas naciones", aseguran. En palabras de la propia fundación, el viaje refleja "un desafortunado resurgimiento de la lógica de la demostración de fuerza y la hegemonía, y de una mentalidad imperial que se suponía que había desaparecido".

Asimismo, instaron a las autoridades de España a ejercer "una mayor prudencia política", recordando que las relaciones bilaterales "de buena vecindad" exigen un "respeto mutuo" sobre las cuestiones de "memoria y soberanía".

La fundación prosigue su comunicado advirtiendo que este tipo de iniciativas oficiales no contribuyen a resolver los "litigios pendientes", sino que "reabren viejas heridas y minan la confianza mutua". La entidad subraya que "una demostración de soberanía no crea legitimidad histórica", añadiendo que "los gestos simbólicos no pueden alterar la geografía ni borrar la memoria colectiva del pueblo marroquí".

Por su parte, las autoridades españolas han defendido el viaje señalando que su único objetivo es transmitir el apoyo explícito de la Corona a la ciudadanía y a las instituciones locales de Ceuta y Melilla. Sin embargo, en el país alauita se insiste en que el futuro de la relación bilateral debe alejarse de lo que consideran "símbolos de supremacía colonial".

La fundación concluyó su declaración advirtiendo que "la solidez de un país no reside en exhibiciones de hegemonía" sino en la capacidad de evitar acciones que "hieren la memoria de sus vecinos y debilitan la confianza construida a lo largo de décadas".

Este viaje de los reyes Felipe VI y Letizia supone la primera visita de un monarca español a Ceuta y Melilla desde el histórico desplazamiento realizado por los reyes Juan Carlos I y Sofía en el año 2007, un antecedente que también generó en su momento tensiones diplomáticas entre Madrid y Rabat.