Juan Jesús Vivas, Ángel Víctor Torres, el rey Felipe VI y la reina Letizia.

Juan Jesús Vivas, Ángel Víctor Torres, el rey Felipe VI y la reina Letizia. Pedro Nunes Reuters

Política

Vivas denuncia ante el Rey que "la invasión fue concebida para atacar la soberanía" española y que Ceuta es una "olla a presión"

El presidente ceutí agradece el apoyo de los Reyes y dice que su visita a Ceuta sirve para "sembrar confianza" para "resistir y alumbrar la salida del túnel".

Más información: El Gobierno sigue alabando a Marruecos y dice que no informó de la incursión naval por ser "un hecho puntual".

Publicada
Actualizada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores
LO ESENCIAL
Generado con IA

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, denuncia ante Felipe VI que la entrada masiva de personas en julio fue concebida para poner en jaque la soberanía española y desestabilizar la ciudad.

Vivas exige el retorno de todos los que llegaron de forma ilegal como la única vía para superar la crisis, advirtiendo del deterioro de los servicios públicos, la economía y la convivencia.

El mandatario autonómico reclama que la seguridad, la frontera y el modelo económico de Ceuta no dependan de terceros y defiende que la soberanía de la ciudad compete exclusivamente a España.

La visita de los Reyes a Ceuta, donde recibieron la Llave de la Ciudad, se produce tras revelarse que Moncloa informó a Zarzuela sobre incursiones de buques marroquíes, pero lo ocultó al Gobierno local.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha advertido este martes ante Felipe VI y la Reina Letizia de que la entrada masiva de personas de los pasados 30 y 31 de julio fue "concebida y organizada" para desestabilizar la ciudad.

Y que las consecuencias del asalto masivo lo demuestran, porque "la soberanía española se ha puesto en jaque" y lo ocurrido ha sido "la mayor crisis de seguridad nacional de nuestra democracia".

Según las cifras expuestas por Vivas, cerca de 100.000 personas "fueron utilizadas para vulnerar nuestra frontera, nuestra integridad territorial" durante aquellos dos días. El presidente ha recordado el "drama" de al menos 141 el número de vidas perdidas, "tan doloroso como irreparable".

Según la denuncia de Vivas, "la invasión se concibió, organizó y llevó a cabo con la intención de poner en riesgo la línea de flotación de nuestra ciudad". Sus efectos, ha añadido, dejaron a Ceuta "desestabilizada en todos los ámbitos y al borde del abismo" y perjudicaron sensiblemente los derechos de sus ciudadanos.

Para recuperar la normalidad, ha reclamado "el retorno a su país de todos los que llegaron, de manera masiva e ilegal, aquellos fatídicos días de julio, y aún permanecen en nuestra ciudad". Vivas ha presentado esa medida como "la única vía posible" para superar la situación.

El presidente ha alertado del deterioro de la seguridad, la sanidad, la educación y otros servicios fundamentales, al que ha sumado "la ruina económica" y el "riesgo de quiebra de la convivencia". La incertidumbre y el temor a otra entrada masiva, ha advertido, convierten a Ceuta en "una olla a presión que, en cualquier momento, puede estallar".

Agradecido

Vivas ha agradecido al Rey su "preocupación e indignación por lo ocurrido" desde el primer momento y ha reclamado garantías frente a los condicionamientos externos. "Ni el control de la frontera ni el modelo económico ni nada que sea vital para Ceuta" deben depender de un tercero, ha exigido.

La intervención se ha producido durante una visita en la que los vecinos han recibido a Felipe VI y a Letizia entre vítores y muestras de entusiasmo, mientras el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha sido abucheado. Los monarcas han iniciado su recorrido en el Palacio Autonómico, en una jornada marcada por las consecuencias de la crisis de julio.

La visita coincide con las revelaciones sobre la entrada de buques militares marroquíes en aguas de Ceuta: según fuentes de Zarzuela, Moncloa informó al Rey, pero el Ejecutivo de Vivas no recibió esa información y la incursión tampoco figuraba en los 40 documentos difundidos por el Gobierno.

Sánchez reconoció el episodio este lunes y destacó la interlocución entre las Fuerzas Armadas de ambos países; la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, lo ha definido como un "hecho puntual" resuelto "con la más absoluta normalidad".

"Ceuta no es la que era"

Pero "Ceuta no es la que era", ha resumido Vivas ante los Reyes. Los ciudadanos han tenido que cambiar sus hábitos y han perdido "seguridad, tranquilidad y libertad", según ha señalado.

"Ceuta sufre, está herida, han intentado cortarle las alas, pero sigue en pie y con la firme determinación de salir adelante", ha proclamado. Ha atribuido esa resistencia a los ceutíes, al respaldo del resto de España y a la entrega de las fuerzas de seguridad, los militares, los sanitarios y los voluntarios.

A todos ellos les ha agradecido su trabajo "en unas condiciones de extrema dificultad". También ha reivindicado el apoyo de "millones de españoles para los que Ceuta no se vende, Ceuta se defiende, Ceuta es España".

Un antes y un después

Además de los retornos, Vivas ha demandado unas bases que marquen "un antes y un después" y garanticen seguridad, estabilidad y bienestar. Los ceutíes deben disfrutar de ese futuro "en igualdad con el resto de españoles y en el seno común de la Unión Europea", ha defendido.

El presidente ha extendido su rechazo a los condicionamientos externos a las decisiones soberanas sobre Ceuta y Melilla. Esas decisiones, ha subrayado, "competen exclusivamente a España".

También ha agradecido a Felipe VI su interés permanente por la evolución de la crisis y su defensa "sin paliativos" del carácter europeo de las fronteras. "Muchas gracias por venir a sembrar confianza donde más se necesita la confianza", ha expresado.

La recepción ha servido para hacer entrega al Rey de la Llave de Ceuta. Vivas ha reivindicado su lealtad a la Corona y su diversidad, con ciudadanos de distintos credos, culturas y orígenes que han hecho del respeto y la convivencia "una manera de ser y de vivir".

"España hasta la médula, por los cuatro costados, se mire por donde se mire", ha proclamado. "Lo acredita el derecho, lo avala la historia y lo quieren los ceutíes; todos los ceutíes, recen como recen y se llamen como se llamen", ha concluido antes de cerrar con vivas a Ceuta, a España y al Rey.