Mohamed Yeslem Beissat, ministro de Asuntos Exteriores de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

Mohamed Yeslem Beissat, ministro de Asuntos Exteriores de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). @MbalulaFikile X

África

Beissat, ministro de Exteriores del Frente Polisario: "La postura sobre el Sáhara pone de acuerdo a Sánchez y Trump"

El jefe de la diplomacia de la República Árabe Saharaui Democrática, representante del Polisario en las negociaciones con Marruecos, excluye al Gobierno de España del proceso de paz: "Sánchez está en una lógica de seguidismo a Rabat".

Más información: El Polisario renuncia a la independencia como "única opción" frente a Marruecos y celebra la mediación de EEUU

Leila Zaimi
Argel (Argelia)
Publicada
Las claves

Las claves

El ministro saharaui Beissat detalla que las negociaciones entre el Frente Polisario y Marruecos se basan en la Resolución 2797 de la ONU, que contempla tanto la autonomía como la libre determinación del Sáhara Occidental.

En las rondas de conversación, tanto el plan de autonomía marroquí como la propuesta saharaui han sido puestos sobre la mesa, aunque Marruecos quiere excluir la opción de independencia del referéndum.

Beissat critica la postura del Gobierno español de Sánchez, al considerarla alineada con Marruecos y excluida del debate sobre el futuro del Sáhara.

El tema de los recursos naturales, especialmente la pesca en aguas saharauis por parte de países europeos, también forma parte de las actuales conversaciones entre el Polisario y Marruecos.

Mohamed Yeslem Beissat (El Aaiún, 58 años), ministro de Asuntos Exteriores de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), acepta hablar con EL ESPAÑOL en Argel, después de que el Frente Polisario y Marruecos tomaron contacto y reanudaron el diálogo sobre el futuro del Sáhara Occidental el pasado mes de febrero bajo la tutela de la ONU y de Estados Unidos.

Hasta el momento, se reunieron en tres rondas de conversación, dos veces en Estados Unidos y en otra ocasión en España.

Beissat, diplomático y hombre de confianza del secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, detalla en esta entrevista las claves de estas rondas de conversación, basadas en la Resolución 2797, adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU el 31 de octubre de 2025.

Usted formó parte de la delegación del Frente Polisario que participó en las últimas rondas de conversación con Marruecos. ¿Realmente se ha empezado a negociar o es una toma de contacto diplomático? ¿Cuándo será la próxima reunión?

En la Resolución 2797, encontramos conversaciones y negociaciones. El Frente Polisario recibió invitaciones por parte de Naciones Unidas y de Estados Unidos para participar en "preliminares conversaciones no formales", así se llaman. Hasta ahora, hubo tres rondas, y no tenemos aún fecha para la próxima, no recibimos aún la invitación.

El Frente Polisario, representante del pueblo saharaui ante la ONU, siempre optó por el diálogo, las conversaciones y expresó su voluntad en explorar maneras pacíficas para resolver el conflicto. De hecho, la política del Polisario siempre ha sido en este sentido. En el pasado, nuestros representantes han dialogado con varios Gobiernos marroquíes.

Buscamos implementar la Resolución 2797, que no excluye "la libre determinación" del pueblo saharaui.

¿Por qué existe tanto secretismo alrededor de estas reuniones?

No, no son secretas. Son discretas, digamos. Estados Unidos y las Naciones Unidas que copresiden estas rondas de conversaciones piensan que da más garantía al éxito del proceso.

¿Es Estados Unidos quien lidera estas negociaciones o Naciones Unidas?

Es una acción conjunta. Entre el enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, y la Administración Trump. El objetivo es la implementación de la Resolución de 2797, que tiene como base la propuesta de autonomía marroquí, sin excluir "la libre determinación" del pueblo saharaui.

El conflicto del Sáhara está registrado en el capítulo 6 de la carta de Naciones Unidas "arreglo pacífico de controversias", donde se busca más el consenso y las resoluciones pacíficas basadas en la aceptación mutua. Y no se trata del capítulo 7: "Acción en caso de amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión", donde se trata de un mecanismo de imposición.

Proponemos incluir la autonomía al referéndum, pero Marruecos quiere excluir del referéndum la opción de la independencia.

¿Cuáles son los grandes ejes de estas conversaciones discretas?

Fue un debate tenso e importante sobre las vías políticas para resolver el contencioso. La interpretación de la Resolución de 2797, qué dice, que no dice, las vías que abre, etcétera.

¿Se habló del plan de autonomía marroquí?

Sí, el plan de autonomía marroquí fue presentado en estas rondas de conversaciones. Pero también fue presentado el plan saharaui, la propuesta saharaui para la resolución del conflicto. La nueva versión del plan marroquí de 38 páginas dio un paso atrás en comparación con lo de 2007, que incluía la opción de autodeterminación y el referéndum.

¿Esto significa que no están conversando únicamente sobre la propuesta marroquí?

La propuesta marroquí representa una de las posibilidades, una de las vías posibles para alcanzar un acuerdo sobre el futuro del Sáhara, tanto como la independencia —vía referéndum— o la simple integración. Es una propuesta entre otras. Ahora se está negociando el plan marroquí como se está negociando el plan saharaui.

¿La propuesta saharaui se aferra aún a la organización de un referéndum?

Sí. La Resolución 2797 habla de la autonomía de manera condicionada. Se dice "podría", en inglés "could be", es una probabilidad. Esto significa que hay otras vías y escenarios posibles.

Por otro lado, nosotros tampoco estamos contra la autonomía, sino que la adjuntamos en el referéndum. El problema es que Marruecos quiere excluir una de las opciones del referéndum que es la independencia.

Sobre lo que se avanzó hasta ahora ¿la parte saharaui está satisfecha y optimista?

Somos optimistas por naturaleza porque tenemos la firme convicción de que el asunto saharaui se resolverá y que el pueblo saharaui ejercerá su derecho legítimo a la libertad y que un día llegaremos a una solución basada sobre la legalidad para elegir libremente nuestro destino.

EEUU es un gran país, que tiene medios para empujar a Marruecos hacia una solución justa y democrática.

Entonces, ¿hay posibilidad de una solución justa?

Sí, siempre la hay.

¿Hasta qué punto la geopolítica actual, durante estos últimos años, ha influido en la evolución del contencioso del Sáhara?

No pienso que se trate de geopolítica, sino de falta de política por parte de Marruecos. Los marroquíes piensan que el apoyo de países terceros puede influir en la posición de los saharauis, y es un pensamiento erróneo, por supuesto.

Aunque la tesis marroquí la apoye Estados Unidos o cualquier otro país, no serán ellos quienes voten el referéndum. Lo que es importante es la opinión de los saharauis. Hay una gran diferencia.

¿Han recibido presiones por parte de Marruecos o de Estados Unidos para ceder o hacer concesiones?

No. La verdad es que el interés de Estados Unidos en resolver el contencioso del Sáhara Occidental es muy oportuno y positivo. Así, lo evaluamos. Estados Unidos es un gran país, que tiene medios enormes para presionar a Marruecos para progresar hacia una solución justa y democrática.

Tras estas rondas de conversación y negociación, ¿habrá unas conclusiones públicas?

Eso esperamos. Cualquier negociación, se sabe de dónde empieza, pero nadie puede adivinar cómo y dónde termina. Naturalmente, las negociaciones y el diálogo suelen terminar alcanzando unas conclusiones. Esto depende de los componentes de este diálogo. Depende de las partes.

Por el momento, no hay límites [en el tiempo] a nuestro diálogo. Desde aquí hasta el 31 de octubre, fecha límite de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), que sigue renovada.

¿Piensa que va a renovar el mandato de la MINURSO?

Eso esperamos.

El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, que visitó a finales de abril y principios de mayo Argel y Rabat, declaró desde la capital marroquí que su país trabaja por una solución "pacífica" del conflicto del Sáhara Occidental, pero también "en un plazo razonable".

Sí, compartimos estas declaraciones porque los saharauis tienen prisa por volver a sus casas. Y tienen prisa de ejercer sus derechos, en libertad y democracia.

La España de Sánchez está en una lógica de seguidismo al Majzén, y eso la excluyó del debate.

Aparte de estas rondas discretas de charlas con Marruecos, ¿existen otras medidas o contactos en paralelo?

Siempre hay contactos, siempre. El Frente Polisario tiene representaciones diplomáticas en todos los continentes y mantiene contactos con otras representaciones diplomáticas.

¿Cómo es la relación con España?

La España de Sánchez está en una lógica de seguidismo al Majzén [el gobierno en la sombra que rodea a Mohamed VI]. Y este posicionamiento la excluyó del debate sobre el futuro del Sáhara Occidental.

Mientras que el país europeo no tenga una posición equilibrada, neutra y constructiva no tendrá ningún papel. El giro histórico de España no fue por deliberación del Congreso de los Diputados español, ni fue aprobado por el Gobierno, tampoco por la oposición. Es una postura personal de Sánchez-Albares. De hecho, es el único punto de encuentro que tiene Sánchez con Trump.

No obstante, una de las rondas de conversación fue en España.

Técnicamente, sí, pero las conversaciones se celebraron en la sede de Estados Unidos, un territorio estadounidense, entonces. Porque el Gobierno actual de España tiene una postura muy alineada con Marruecos, y nosotros no aceptamos que España bajo este Gobierno juegue un papel determinante en estas negociaciones.

El Gobierno actual ha perdido influencia y presencia en un asunto tan importante como el Sáhara Occidental.

La autodeterminación y la autonomía son dos tesis diferentes, incluso opuestas. ¿Cómo están negociando? ¿Es posible alcanzar un consenso?

La autodeterminación implica el derecho de elegir entre muchas opciones. La autodeterminación es saber el sentimiento genuino libremente expresado por un pueblo, según la ONU. Y es la esencia de la solución saharaui.

Marruecos no puede pretender dar autonomía a un territorio que no le pertenece y que nunca le perteneció.

¿Qué va a ocurrir?

Lo que es segurísimo, es que no pasará nada en el Sáhara sin el consentimiento mayoritario del pueblo saharaui, libremente expresado, sea mañana, pasado mañana o el próximo siglo.

¿Qué pasará con los campamentos de refugiados de Tinduf?

La cuestión de los refugiados saharauis en los campamentos de Tinduf [173.000 saharauis] tiene que ver con el derecho humanitario internacional. Está muy bien escrito y establecido. Y los saharauis tienen el derecho de elegir libremente dónde quieren ir y en qué condiciones.

Justamente ¿cuál es la opinión del pueblo de las últimas evoluciones?

La mejor manera de saber qué quieren los saharauis es preguntarles, hacerles una propuesta popular organizada por Naciones Unidas.

¿A través de un referéndum?

Sí, vía referéndum. Si alguien pretende saber lo que quieren los saharauis, que les pregunte vía un referéndum democrático y legal. Marruecos dice que la mayoría de los saharauis apoyan a Marruecos, pues, por qué no organizar un referéndum y concluir el debate.

Nuestra postura es dar la oportunidad al pueblo para expresar su sentimiento de manera libre y legal. El pueblo tiene el derecho de elegir entre muchas opciones, sin excluir ninguna opción: la independencia, la autonomía o la simple integración a Marruecos.

El tema de recursos naturales está en las actuales conversaciones con Marruecos.

Hablando de la autonomía, ¿han pensado en la integración del pueblo saharaui en la sociedad marroquí, donde las costumbres, la manera de vivir, de ver el modo de gobernanza son diferentes?

Desde mi punto de vista personal, la autonomía es un concepto democrático que no es compatible con regímenes totalitarios y medievales. La autonomía, incluso en regímenes indudablemente democráticos como el británico y el español ha causado problemas, déficits y ha creado situaciones difíciles.

Pues puede imaginar qué tipo de problemas genera con un sistema medieval arcaico y totalitario como el marroquí.

El Sáhara no es marroquí, legal, histórica y naturalmente. Nunca lo ha sido. Marruecos no puede pretender dar autonomía a un territorio que no le pertenece, que nunca le perteneció.

Otro punto de desacuerdo con Marruecos es la cuestión de la pesca y los recursos naturales. ¿Los Estados europeos siguen pescando en las aguas saharauis a pesar de la decisión del Tribunal de Justicia Europeo (TJS) que dictó la ilegalidad de la actividad de la pesca en tres sentencias de octubre de 2024?

La diferencia entre un Estado civilizado y otro bárbaro y depredador es la preeminencia de la ley. Nos encontramos en una situación muy difícil para comprender el comportamiento de los Gobiernos europeos que desprecian la ley, al no respetar el dictamen de un tribunal. ¿A dónde van? Esto empezó en el Sáhara, pero no terminará en el Sáhara.

Una vez pisoteada la ley, se crea una dinámica devastadora y nefasta a la propia existencia de países, de pueblos, de naciones y de intereses. Cualquier interés fuera de la ley es un crimen. Lo que determina los intereses es la ley. O son intereses legales o criminales.

Lo que está haciendo la Comisión de la Unión Europea y los Gobiernos de España y de Francia es una deriva peligrosa y gravísima, contraria a la ley y a la moral, y debe cesar inmediatamente.

El TJS pronunció cuatro veces la ilegalidad de la pesca en las aguas saharauis, pero la Comisión de la Unión Europea y los Gobiernos de España y Francia pasaron del dictamen de la Corte, negaron parar y siguen pescando. En las aguas saharauis cuentan aún con barcos europeos especialmente de España.

El Polisario está llevando el asunto por los tribunales. Este tipo de delitos no caducan. Un día, los responsables van a responder a estos delitos e indemnizar a los que fueron víctimas de este robo.

¿El asunto de la pesca está en las negociaciones?

El tema de recursos naturales está en las actuales conversaciones con Marruecos.