Soldados alemanes forman filas antes de tomar el avión de vuelta a su país.

Soldados alemanes forman filas antes de tomar el avión de vuelta a su país. Reuters

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Afganistán, en manos de los talibán 20 años después: Alemania e Italia también retiran sus tropas

La marcha de las fuerzas internacionales se produce pese al deterioro de la seguridad en el país, con los talibanes avanzando y tomando más distritos.

1 julio, 2021 02:12

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Alemania ha completado la retirada de Afganistán de sus tropas, el segundo mayor contingente internacional en aquel país tras el estadounidense, poniendo fin a una misión no exenta de controversia de casi 20 años, informaron este miércoles medios alemanes.

"Un capítulo histórico llega a su fin, una misión intensa que ha exigido e influido en el ejército alemán y en el que ha demostrado su capacidad para el combate", aseguró en un comunicado la ministra de Defensa, Annegret Kramp-Karrenbauer.

Aprovechó para indicar que ahora es momento de analizar su participación en Afganistán: "Hablaremos abiertamente de lo que estuvo bien y de lo que no estuvo bien y de lo que hemos aprendido. Esto va por el Ejército y por mi ministerio. Pero también por el conjunto del Gobierno alemán", afirmó.

En total, desde 2001 han participado en esa misión unos 160.000 soldados alemanes, de los que 59 han muerto. En los últimos meses estaban destacados en Afganistán unos 1.100 soldados alemanes dentro del contingente de 9.600 militares de las fuerzas de la OTAN.

La retirada de las tropas alemanas comenzó en mayo y se aceleró después de que el presidente de EEUU, Joe Biden, anunciase también la salida de todos los militares de su país para el 11 de septiembre.

Los últimos soldados alemanes abandonaron su base en Mazar-e-Sharif (norte de Afganistán) este martes en dos aviones alemanes y otros dos estadounidenses rumbo a su país. En principio los últimos militares alemanes iban a abandonar Afganistán en julio.

También el Ministerio italiano de Defensa ha informado este miércoles de que ha completado la retirada de sus tropas de Afganistán, pero advirtió de que esto no significa que finalice el compromiso de la comunidad internacional con el país asiático.

"La misión italiana en Afganistán terminó oficialmente anoche. Con el regreso del último hombre del contingente italiano, terminó en total seguridad un impresionante esfuerzo logístico y operativo realizado con puntualidad y seguridad por nuestras Fuerzas Armadas", anunció el Ministerio italiano en un comunicado.

El ministro, Lorenzo Guerini, recordó "con gratitud a los 723 heridos y con profunda emoción a las 53 víctimas italianas que perdieron la vida al servicio" del país y para favorecer la "estabilización y la paz en Afganistán".

"Los 20 años de esfuerzo nacional que han visto la dedicación y el espíritu de sacrificio de nuestros más de 50.000 hombres y mujeres en uniforme han llegado a su fin en estos largos años", añadió.

El contingente italiano que quedaba en Afganistán, del que no se ha facilitado la cifra, abandonó este martes la base que ocupaban en Herat y llegó anoche a la base militar de Pisa.

El compromiso italiano en Afganistán continuará no sólo en términos de actividades de cooperación para el desarrollo y fortalecimiento de las instituciones, sino también en la formación de las Fuerzas de Seguridad afganas, para no perder los resultados obtenidos hasta ahora, concluyó la nota.

El pasado abril, los aliados de la OTAN acordaron comenzar a retirar sus efectivos de Afganistán el 1 de mayo, tras la decisión de Estados Unidos (EEUU) de poner en marcha la salida de sus militares del país asiático desde esa fecha y completarla antes del vigésimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

La marcha de las fuerzas internacionales se produce pese al deterioro de la situación de seguridad en el país, con los talibanes avanzando y tomando cada vez más distritos. Algunos expertos temen que Kabul pueda caer de nuevo en sus manos en cuanto salgan todos los militares extranjeros.

La invasión de Afganistán por parte de EEUU comenzó menos de un mes después de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, que dejaron unos 3.000 muertos.