Un manifestante protesta ante varios agentes de la policía francesa este sábado.

Un manifestante protesta ante varios agentes de la policía francesa este sábado. Reuters

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Al menos 200 detenidos en París en una violenta jornada de protesta de los 'chalecos amarillos'

Las autoridades han prohibido actos del colectivo en lugares simbólicos de ciertas ciudades del país.

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Las autoridades francesas han ordenado este sábado un gran despliegue policial, sobre todo en París, donde se está desarrollando la principal jornada de protesta de los llamados "chalecos amarillos", la vigésimo tercera consecutiva desde el inicio de su movimiento en noviembre pasado. Al menos 200 personas han sido detenidas por la Gendarmería francesa en las dos manifestaciones autorizadas en París, según informa el diario Le Monde.

El motivo de las detenciones ha sido "principalmente por llevar material ofensivo", según la sede de la policía de París. A su vez, el fiscal de París ha confirmado que 56 personas están bajo custodia policial. La Gendarmería ha tenido que utilizar gases lacrimógenos para repeler a los violentos.

A las 13.00 horas la policía había llevado a cabo 11.062 controles preventivos. Se trata del primer sábado de concentración después de que el Gobierno aprobara un paquete de medidas destinado a evitar los disturbios que en el pasado se han producido durante estas manifestaciones.

Además, los "chalecos amarillos" habían convocado una gran manifestación este sábado puesto que estaba previsto que la pasada semana el presidente, Emmanuel Macron, desvelara las medidas que pretende adoptar para responder a sus reivindicaciones. Sin embargo, Macron retrasó al jueves próximo ese anuncio tras el incendio que se declaró en la catedral de Notre Dame.

Muchos de esos anuncios, como la bajada de impuestos a quienes tienen menores ingresos, han sido filtrados a la prensa, lo que no ha convencido a los portavoces de los "chalecos amarillos", que piden continuar con las manifestaciones.

Tras un inicio pacífico de la manifestación a última hora de la mañana, los actos violentos comenzaron al acercarse a la plaza de la República de la capital, lugar previsto para el final de la protesta. Diversos radicales, con la cara oculta, comenzaron a destrozar mobiliario urbano y escaparates, lo que motivó la intervención de las fuerzas del orden, que respondieron con gases lacrimógenos y bolas de goma.

Varios vehículos fueron incendiados, al igual que papeleras y paradas de autobús, mientras que muchos de los manifestantes continuaban su ruta hacia la céntrica plaza.

Las autoridades han prohibido las protestas en lugares simbólicos de ciertas ciudades, como los Campos Elíseos de París o las proximidades de Notre Dame. El ministro del Interior, Christophe Castaner, aseguró ayer que temen la llegada de violentos, por lo que anunció un dispositivo de 60.000 agentes en todo el país.

El pasado sábado, las manifestaciones de los "chalecos amarillos" reunieron a unas 31.000 personas en todo el país, 5.000 de ellas en París, según los datos oficiales.