El presidente de Francia, Emmanuel Macron

El presidente de Francia, Emmanuel Macron Benoit Tessier REUTERS

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Macron pide unidad en Europa: "El patriotismo es justo lo contrario del nacionalismo"

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El presidente francés, Emmanuel Macron, consideró este domingo, 11 de noviembre, que la defensa del multilateralismo es una de las lecciones de la Primera Guerra Mundial y contrapuso las virtudes del patriotismo al nacionalismo.

"El patriotismo es justo lo contrario del nacionalismo. El nacionalismo lo traiciona", afirmó Macron en un discurso ante cerca de 70 jefes Estado y de Gobierno durante la ceremonia de conmemoración del centenario del armisticio de la Gran Guerra en el Arco del Triunfo de París.

Celebró el patriotismo de quienes combatieron en esa contienda, detrás del cual había una "visión de Francia como nación generosa, portadora de valores universales" y dijo que fueron "esos valores los que hacían su fuerza, porque guiaban sus corazones".

Macron pide unidad en Europa: "El patriotismo es justo lo contrario del nacionalismo"

"La lección de la Gran Guerra -argumentó- no puede ser el rencor de un pueblo contra otro, ni tampoco el olvido del pasado", sino más bien los intentos que hubo después de 1918 para construir la paz con "las primeras cooperaciones internacionales". Por eso, apostó por "un mundo en el que la amistad entre los pueblos le pueda al ardor guerrero", y en el que "las instancias y los foros permitan a los enemigos de ayer establecer el diálogo".

"Eso se llama en nuestro continente la amistad forjada entre Alemania y Francia (...). Eso se llama la Unión Europea, una unión libremente consentida nunca vista en la historia, que nos libra de guerras civiles. Eso se llama la Organización de Naciones Unidas, garante de un espíritu de cooperación para defender los bienes comunes de un mundo cuyo destino está indisolublemente unido".

Macron hizo notar que al final de la Primera Guerra Mundial, la construcción de todas esas instituciones multilaterales fue barrida: "La humillación, el espíritu de revancha, la crisis económica y moral, alimentaron el ascenso del nacionalismo y del totalitarismo". Y advirtió de que en la actualidad vuelven a aparecer "los antiguos demonios" y que "la historia amenaza con reanudar su pasado trágico".

Así que recordó a los dirigentes que le escuchaban su "inmensa responsabilidad" para evitarlo. "Juntos podemos conjurar esas amenazas que son el espectro del cambio climático, la pobreza, el hambre, la enfermedad, las desigualdades y la ignorancia. Hemos empezado esta lucha y la podemos ganar. Continuemos porque la victoria es posible", dijo.  El presidente francés terminó su discurso con un "¡viva la paz y la amistad entre los pueblos!" y un "¡viva Francia!".