La reina Mette-Marit, el rey Haakon y la reina Sonia, en el Palacio Real de Oslo.

La reina Mette-Marit, el rey Haakon y la reina Sonia, en el Palacio Real de Oslo. Efe

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El importante papel de la reina Mette-Marit en el funeral de Harald V: de acompañar el féretro al saludo en el balcón

El 9 de septiembre se celebra el último adiós del monarca fallecido, en un funeral de Estado muy medido.

Más información: Marius Borg, en arresto domiciliario cuatro semanas más: irá al funeral de Harald V con tobillera telemática

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A unas horas de que se celebre el entierro de Harald V de Noruega, todo está preparado en la Casa Real para darle el último adiós al que ha sido jefe de Estado durante 35 años. La hoja de ruta milimétricamente medida para que una ceremonia de esta importancia sea perfecta en cuanto a protocolo.

Tras el último ingreso hospitalario de Mette-Marit, hace unos días se confirmaba su asistencia al último adiós de su suegro el 9 de septiembre. Y la veremos en un papel importante, acompañando a los protagonistas institucionales del día: el nuevo monarca Haakon VIII y la princesa heredera Ingrid Alexandra.

Sin olvidar, por supuesto, a la reina viuda Sonia, que conserva su título y la representación de la Corona en actividades oficiales tras la muerte de su marido.

En un momento que es especialmente duro para ella, será la reina debutante quien la apoye durante el funeral, como sucedió en la ceremonia del féretro del Palacio Real de Oslo hace unos días.

Entonces, ambas, de luto riguroso, caminaron de la mano mientras los restos mortales del Rey eran llevados hasta la capilla para que la gente pudiera despedirse personalmente de él.

Mette-Marit y la reina Sonia caminan de la mano en la ceremonia del féretro el 31 de agosto.

Mette-Marit y la reina Sonia caminan de la mano en la ceremonia del féretro el 31 de agosto. Efe

El último adiós a Harald V comenzará con el camino hacia la Catedral de Oslo. Mette-Marit acompañará el féretro de su suegro, pero no lo hará caminando como el resto de la comitiva.

Hay un kilómetro aproximadamente entre ambos lugares, una distancia que quizá sea excesivamente larga debido a su delicado estado de salud. Apenas hace tres meses que recibió su trasplante de pulmón y aún se encuentra en fase de recuperación.

Como dijo recientemente el doctor Ara Holm: "No es infrecuente que se produzcan complicaciones, La Reina las ha sufrido en varias ocasiones desde la operación".

Tanto la reina consorte como la reina viuda seguirán la procesión fúnebre en uno de los coches oficiales del monarca. Juntas, apoyándose mutuamente.

En este cortejo también participarán miembros de la realeza extranjera, jefes de Estado y primeros ministros, representantes de la Noruega oficial y representantes de la Casa Real también participan en la procesión.

Ya en el templo, se oficiará el funeral, a cargo de la obispa Sunniva Gylver. La reina consorte, por protocolo, ocupará la primera fila junto al rey Haakon y sus hijos.

Tras el servicio religioso, el féretro será llevado en procesión a la iglesia del castillo de Akershus. Allí se celebrará una ceremonia privada para la familia y los invitados reales. También estarán presentes el presidente del Storting, el primer ministro, el presidente del Tribunal Supremo y los presidentes de Islandia y Finlandia.

Aunque no se ha comunicado oficialmente, es de suponer que Marius Borg, primogénito de Mette-Marit, estará presente ya que ha obtenido permiso para asistir al entierro, con su correspondiente tobillera electrónica. Permanece aún en arresto domiciliario mientras espera el recurso de apelación y se decide cuándo entrará en prisión.

Pese a la delicada situación del joven, condenado por más de 30 delitos, ha participado en los actos de despedida del rey Harald por considerarse en el ámbito familiar, algo que ha levantado ampollas entre la opinión pública.

Terminada la ceremonia en el castillo, Mette-Marit y Haakon VIII saldrán al patio de la fortaleza de Akershus. Las banderas, que ondeaban a media asta, se izarán a su máxima altura y se disparará una doble salva real. Simultáneamente, las campanas de las iglesias del país repicarán durante una hora.

Seguidamente, regresarán a palacio, donde aparecerán en el balcón para saludar al pueblo noruego. Allí veremos a la consorte noruega saludando junto a la reina Sonia, el Rey, la heredera y su hijo, Sverre Magnus. No está previsto que salga nadie más, ni siquiera la princesa Marta Luisa, que renunció a sus deberes reales en 2022.

El día terminará con una recepción ofrecida por los nuevos monarcas, a la que asistirán representantes de las autoridades noruegas, jefes de Estado visitantes, miembros de la realeza y familiares.

Sin duda, una jornada larga y complicada emocionalmente que la reina consorte tendrá que enfrentar en un momento en el que su estado de salud es bastante frágil. Y eso podría generar algún cambio sobre la hoja de ruta marcada.