Montse Cespedosa, experta en hipotecas y fundadora de MC Group.

Montse Cespedosa, experta en hipotecas y fundadora de MC Group. Imagen de archivo

Interiorismo

Montse Cespedosa, economista: "Antes de ir a ver viviendas, te recomiendo que vayas a tu banco de confianza"

Firmar unas arras sin conocer la capacidad de pago puede poner en riesgo la compra y el dinero adelantado.

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Encontrar una vivienda que encaje con lo que se busca ya es complicado. Por eso, cuando aparece una opción atractiva, es fácil querer visitarla cuanto antes e incluso reservarla para que no se adelante otro comprador.

Sin embargo, la experta en finanzas Montse Cespedosa aconseja dar antes otro paso: consultar con el banco cuánto dinero se podría pedir y qué cuota mensual sería asumible.

Con casi 30 años de experiencia en banca, la fundadora de MC Group explica en un vídeo de YouTube que comprar una casa es una de las decisiones económicas más importantes de la vida. Empezar la búsqueda sin conocer la capacidad de pago puede llevar a elegir una vivienda que finalmente no se pueda financiar.

El error al buscar casa

El riesgo, según Cespedosa, es endeudarse por encima de las propias posibilidades. Para evitarlo, recomienda calcular el porcentaje de los ingresos que ya se destina a pagar deudas y cuánto margen quedaría para la hipoteca.

La experta sitúa esa referencia en el 30% de los ingresos netos para quien compra en solitario y en el 35% si la compra se hace en pareja. El Banco de España señala, como orientación general, que las entidades suelen considerar una tasa de endeudamiento máxima del 30% al 35% de los ingresos, teniendo en cuenta también las cuotas de otros préstamos.

Aquí conviene distinguir dos cifras: los ingresos netos son los que se reciben después de impuestos y cotizaciones; las cuotas de préstamos pendientes se computan después, al calcular cuánto de esos ingresos ya está comprometido.

Por eso, Cespedosa aconseja hablar con el banco antes de entregar dinero, firmar una reserva o suscribir un contrato de arras. La consulta permite acotar el precio de búsqueda, aunque la concesión definitiva de la hipoteca dependerá del estudio de la operación.

Llegar a la entidad con las arras firmadas y descubrir entonces que no se obtiene la financiación puede complicar la compra. La capacidad de pago, los ahorros disponibles y la tasación son datos que conviene revisar desde el principio.

Hipotecas de más del 80%

La cuota mensual no es el único cálculo. También hay que saber cuánto dinero se necesita para la entrada y para los impuestos y gastos de la compraventa, cuyo importe varía según la vivienda y la comunidad autónoma.

Como pauta habitual, los bancos no suelen prestar más del 80% del valor de tasación. Esto obliga a contar con ahorros para cubrir la parte que no se financia, además de los gastos de compra.

Algunas operaciones permiten obtener un porcentaje mayor del precio de compra. Por ejemplo, si la tasación supera ese precio, el 80% del valor tasado podría representar más del 80% de lo pagado por la vivienda. La decisión dependerá de los criterios de la entidad y de la solvencia del comprador.

Un intermediario hipotecario puede ayudar a comparar ofertas y localizar entidades dispuestas a estudiar este tipo de financiación. Contar con ingresos estables, pocas deudas o garantías adicionales también puede influir en la valoración, pero ninguna de estas circunstancias asegura la aprobación.

Existen, además, programas de avales públicos para determinados compradores. La línea estatal gestionada por el ICO se dirige a jóvenes y familias con menores a cargo que cumplen sus requisitos. El aval puede cubrir hasta el 20% del préstamo, o hasta el 25% en determinados supuestos de eficiencia energética; no equivale a recibir ese porcentaje como ayuda a fondo perdido.

Antes de elegir una casa, la recomendación de Cespedosa es sencilla: conocer primero el presupuesto real. Así, las visitas se centran en viviendas cuya compra se puede plantear con una financiación asumible.