Begoña, camionera, en el canal de YouTube 'Rutas de Éxito'.

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Begoña, camionera en España: "Eso de que faltan camioneros es una mentira de las empresas para no pagar lo que marca la ley"

La camionera, con más de 30 años de experiencia, cuestiona el discurso de la patronal y denuncia las condiciones laborales del sector.

Más información: Ainoa, camionera en España: "La ruta cambia cada día. Si voy a Madrid, calculo las horas que puedo hacer del tirón para saber dónde parar"

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Según las asociaciones patronales del sector logístico, en España faltan alrededor de 30.000 camioneros. El problema no responde a una única causa, sino a una combinación de condiciones laborales exigentes, falta de relevo generacional y costes elevados para acceder a una profesión que requiere permisos y formación específicos.

Sin embargo, mientras las asociaciones del sector comparten estos datos sobre la falta de conductores, dentro del transporte hay profesionales que cuestionan el diagnóstico. Es el caso de Begoña, una camionera con más de 30 años de experiencia en la carretera.

A su juicio, el discurso de que "faltan camioneros" sirve para justificar salarios que no compensan las exigencias de la profesión y evitar que las compañías mejoren sus condiciones laborales.

"No faltan camioneros, faltan condiciones dignas"

Begoña habla desde la experiencia de quien lleva más de tres décadas subida a un camión. Durante todo ese tiempo ha conocido diferentes tipos de transporte, ha trabajado dentro y fuera de España y ha vivido la transformación de una profesión que, según explica, poco tiene que ver hoy con la que conoció cuando empezó.

Precisamente por eso rechaza de forma tajante la idea de que el sector atraviese simplemente una falta de mano de obra. A su juicio, lo que existe es una falta de profesionales dispuestos a aceptar determinados puestos.

Su crítica se dirige especialmente a las empresas y grandes flotas que, según sostiene, utilizan de manera recurrente el argumento de que no encuentran conductores para reclamar cambios que faciliten la contratación.

Entre ellos menciona la reducción de la edad mínima para acceder a la conducción profesional o una mayor llegada de trabajadores procedentes de otros países.

La explicación que ofrece es clara: si hay más personas disponibles para ocupar esos puestos, las empresas tienen menos presión para mejorar las condiciones laborales y salariales.

"Eso de que faltan camioneros es una mentira de las empresas para no pagar lo que marca la ley", sostiene en una entrevista para el canal Rutas de Éxito.

Begoña, camionera, en el canal de YouTube 'Rutas de Éxito'.

Begoña considera que esta situación también explica por qué se ha roto la transmisión familiar que durante décadas caracterizó al oficio. Antes era habitual que los hijos siguieran los pasos de sus padres y terminaran conduciendo camiones.

Sin embargo, aquella continuidad se fue perdiendo con el deterioro de las condiciones laborales.

Ella misma lo vivió dentro de su propia familia. Su hija soñaba de pequeña con convertirse en camionera, pero finalmente no siguió ese camino.

La razón, según explica, fue precisamente el deseo de Begoña de evitar que su hija tuviera que enfrentarse a unas condiciones que ella considera indignas.

Salarios, dietas y horas que no aparecen en la nómina

Uno de los aspectos más duros de su discurso tiene que ver con la forma en la que se remunera el trabajo. Begoña asegura que existe una diferencia importante entre cumplir las normas que afectan a la conducción y respetar realmente las condiciones laborales del trabajador.

Según explica, las empresas están muy pendientes de cumplir la normativa de tráfico porque las infracciones relacionadas con el tacógrafo, los tiempos de conducción o los descansos pueden terminar en sanciones.

Sin embargo, sostiene que eso no significa necesariamente que se cumplan de la misma manera las obligaciones laborales y salariales establecidas en los convenios.

Su denuncia se centra especialmente en conceptos como las dietas y los pagos vinculados a los kilómetros realizados.

Según relata, parte de la remuneración puede presentarse de una forma que no refleja realmente el trabajo desempeñado, mientras que determinados tiempos de espera no terminan teniendo la misma consideración económica que las horas efectivamente conduciendo.

El problema aparece, sobre todo, cuando el camión permanece parado. Una retención, una avería o una espera prolongada en una fábrica pueden impedir que el conductor avance, aunque siga teniendo que permanecer disponible para la empresa.

Begoña critica que ese tiempo no siempre se valore de la misma manera que los kilómetros recorridos.

También cuestiona la percepción de que un camionero tiene un salario elevado. Pone como ejemplo los 3.000 euros brutos mensuales que algunas personas consideran un buen sueldo para un profesional del transporte.

La cifra puede parecer atractiva cuando se observa únicamente la nómina, pero cambia cuando se tiene en cuenta el tiempo que el trabajador permanece ligado a su actividad.

Su razonamiento parte de una cuestión sencilla: un conductor que pasa toda la semana en la carretera no está viviendo una jornada convencional de ocho horas.

Duerme en la cabina, espera para cargar o descargar, permanece pendiente de los horarios y tiene que organizar su vida alrededor del vehículo.

Una profesión que también puede permitir conciliar

A pesar de sus críticas, Begoña no considera que ser camionero implique necesariamente renunciar a la vida familiar. Su planteamiento es diferente: la conciliación depende en buena medida del tipo de transporte que se elija y de las condiciones que el trabajador esté dispuesto a aceptar.

Ella misma tomó esa decisión cuando sus hijos eran pequeños. En lugar de buscar las rutas que podían proporcionarle más ingresos, optó por realizar transporte local y comarcal en el Puerto de Valencia. Ganaba menos, pero podía regresar a casa todos los días.

Su objetivo era tener presencia en momentos importantes de la vida de sus hijos. Cuenta que llegó a organizar su jornada hasta el extremo de esconder el camión de lona para acudir a una reunión de profesores en el colegio, regresar después al puerto y continuar con el trabajo.

@camionera.metalera pagar 13.50€por un menú y salir sin comer.... y criticáis a los que comemos nuestra comida hecha en casa!! #camioneras #truckerwomen #viejapelleja #comentarios #camionerametalera ♬ sonido original - camionera. metalera

Para Begoña, aquella elección implicaba renunciar a una parte del dinero para ganar algo que consideraba más importante: tiempo de calidad con sus hijos.

La misma lógica aplica al transporte internacional. Si un conductor decide aceptar rutas que implican pasar semanas fuera de casa porque la remuneración es mayor, considera que se trata de una decisión personal y perfectamente legítima.

"Cada uno tiene la conciliación que quiere tener", viene a defender en su discurso, aunque reconoce que sus opiniones pueden resultar incómodas para algunos profesionales.