Loli Domínguez en un fotomontaje de El Español.

Loli Domínguez en un fotomontaje de El Español. E.E iStock/YouTube

Estilo de vida

Loli Domínguez, cocinera: "Para que el arroz negro esté más bueno, no añadas cebolla, solo 1 ajo y 2 latas de calamares y alioli"

Las conservas de calamares en su tinta permiten ahorrar tiempo y conseguir un arroz sabroso y listo en poco más de 20 minutos.

Más información: Isabel, cocinera: "Los huevos rellenos más ricos no se hacen solo con atún, usa 2 latas de mejillones y 30 g de mayonesa"

Publicada

El arroz negro es uno de esos platos que parecen reservados para una comida de fin de semana o para una ocasión especial, pero también pueden solucionar una comida cuando apenas hay tiempo para cocinar. Con unas latas de calamares en la despensa, arroz y un buen caldo de pescado es posible preparar una versión sencilla en poco más de 20 minutos.

Su característico color oscuro suele llevarnos a pensar en una elaboración más trabajada, con calamares frescos, tinta y un sofrito cocinado con paciencia.

Sin embargo, las conservas permiten acortar buena parte del proceso y concentrar varios de esos sabores en un único ingrediente.

Es precisamente lo que propone Loli Domínguez, creadora del canal de YouTube La Cocina de Loli Domínguez. La cocinera prepara un arroz rápido con únicamente cinco ingredientes y utiliza dos latas de calamares en su tinta para darle sabor y conseguir ese color tan reconocible.

"¿Sabíais que se puede hacer un arroz con calamares en 20 minutos y con solo 5 ingredientes? Esta es una receta muy fácil y para esos días en los que no tenemos tiempo de cocinar mucho rato pero queremos alimentarnos bien y comer rico. Esta es esa receta", asegura.

Ajo entero en lugar de un sofrito de cebolla

Una de las particularidades de esta receta está en su sencillez. Loli prescinde de una base elaborada de verduras y comienza calentando únicamente dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén o paellera.

Cuando el aceite está caliente incorpora tres dientes de ajo pelados y enteros. Los deja freír hasta que toman un ligero tono dorado, consiguiendo así aromatizar el aceite antes de añadir el arroz.

Sobre esa misma grasa incorpora 200 gramos de arroz y lo rehoga durante aproximadamente dos minutos. De esta forma, los granos entran en contacto directamente con el aceite aromatizado y el ajo antes de comenzar la cocción con el líquido.

El siguiente paso consiste en añadir caldo de pescado o fumet. Loli utiliza una proporción fácil de recordar: tres medidas de caldo por cada medida de arroz, y recomienda incorporarlo ya caliente para que la preparación recupere rápidamente el hervor.

Dos latas de calamares para acortar la receta

Durante los primeros dos o tres minutos, el arroz se cocina a temperatura media con el caldo. Pasado ese tiempo llegan los ingredientes que dan personalidad al plato: dos latas de 80 gramos de calamares en su tinta.

Al incorporar tanto los calamares como su salsa, la tinta se reparte por el caldo y proporciona al arroz su tono oscuro sin necesidad de preparar los cefalópodos por separado ni manipular bolsas de tinta.

Loli mezcla bien el contenido de las latas con el arroz, baja ligeramente la temperatura y continúa la cocción durante otros 15 minutos, o hasta que el grano alcanza el punto que busca.

Una vez terminado, apaga el fuego y cubre la sartén con una tapadera. Solo necesita un par de minutos de reposo antes de estar preparado para llevarlo a la mesa.

Un poco de alioli para terminar

Aunque el arroz ya podría servirse directamente, Loli añade un último detalle. Coloca salsa alioli en una manga pastelera y reparte pequeños puntos sobre la superficie justo antes de comerlo.

El contraste entre el sabor marino de los calamares en su tinta y la intensidad del alioli completa una receta que no necesita una larga lista de ingredientes ni pasar demasiado tiempo delante de los fogones.

"En poco más de 20 minutos tenemos una comida deliciosa y lista para disfrutar", resume la cocinera. Una opción especialmente práctica para esos días en los que apetece comer arroz, pero no hay tiempo para preparar un sofrito largo ni una receta más laboriosa.