Imagen de ilustración de un camionero.

Imagen de ilustración de un camionero. iStock.

Estilo de vida

España necesita conductores de camión: faltan 30.000 transportistas y pagan sueldos de hasta 45.000 euros al año

La magnitud del problema ha llevado al Servicio Público de Empleo Estatal a incluir este oficio dentro de su Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura.

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El transporte por carretera es una de las actividades esenciales para el funcionamiento de la economía española, ya que garantiza el suministro de alimentos, medicamentos, materias primas y productos de consumo a cualquier punto del país.

Aunque cada día circulan por las carreteras miles de vehículos pesados que se dedican precisamente a ello, la realidad es que las empresas llevan años advirtiendo de un problema que amenaza con agravarse: cada vez resulta más difícil encontrar profesionales dispuestos a ponerse al volante de un camión.

Mientras algunos sectores luchan contra el desempleo o la ralentización de las contrataciones, el transporte vive una situación muy diferente. Las vacantes se acumulan en numerosas compañías y la falta de personal ha convertido a los conductores profesionales en uno de los perfiles más buscados por las empresas, con oportunidades laborales que en algunos casos permiten alcanzar salarios cercanos a los 45.000 euros anuales.

Una profesión imprescindible que no encuentra relevo

La escasez de conductores de camión se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sector del transporte en España.

Las organizaciones empresariales más representativas, entre ellas la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) y Fenadismer, coinciden en que actualmente faltan entre 20.000 y 30.000 conductores profesionales para cubrir las necesidades reales de las empresas.

La situación preocupa especialmente porque no se trata de un problema puntual derivado de un aumento temporal de la actividad económica, sino que las patronales llevan años alertando de del envejecimiento de la plantilla.

La edad media de los camioneros supera ya los 55 años y apenas un 3% de los profesionales tiene menos de 25 años.

Esto significa que una gran parte de los trabajadores actuales se encuentra cerca de la jubilación mientras que las nuevas incorporaciones son insuficientes para sustituirlos.

Las previsiones del sector apuntan a que durante los próximos años se retirarán miles de conductores, lo que podría elevar el déficit hasta las 116.000 vacantes sin cubrir antes de que finalice la década.

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Imagen de ilustración. iStock.

La magnitud del problema ha llevado incluso al Servicio Público de Empleo Estatal a incluir esta ocupación dentro de su Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura, una herramienta que identifica aquellas profesiones para las que resulta especialmente complicado encontrar trabajadores disponibles.

Las consecuencias de esta falta de personal ya comienzan a notarse en algunas empresas, que se ven obligadas a rechazar servicios o a reorganizar rutas por la imposibilidad de cubrir determinados puestos.

Cuánto cobra realmente un conductor de camión

Uno de los aspectos que más interés despierta entre quienes valoran incorporarse al sector es el salario. Sin embargo, hablar de un sueldo único resulta complicado porque las diferencias pueden ser muy importantes en función del tipo de transporte, la experiencia, la empresa y el convenio colectivo aplicable.

Los conductores que realizan trayectos locales o regionales suelen percibir salarios brutos anuales que oscilan entre los 20.000 y los 24.000 euros. En términos netos, esto suele traducirse en ingresos mensuales aproximados de entre 1.400 y 1.600 euros.

Las condiciones mejoran cuando se trata de rutas nacionales de larga distancia. En estos casos es habitual encontrar retribuciones de entre 25.000 y 30.000 euros brutos al año, con salarios netos que pueden situarse entre los 1.800 y los 2.100 euros mensuales.

Los niveles salariales más elevados aparecen en los servicios internacionales o en el transporte de mercancías peligrosas, conocido como transporte ADR. Aquí es donde pueden alcanzarse cifras cercanas a los 35.000, 40.000 e incluso 45.000 euros anuales.

No obstante, conviene matizar que estas cantidades no suelen corresponder exclusivamente al salario base. Una parte importante de los ingresos procede de dietas, complementos por disponibilidad, pluses de nocturnidad, pernoctas fuera del domicilio o compensaciones asociadas a la complejidad del trabajo realizado.

También existen conductores que superan esas cifras trabajando para empresas europeas con sede en países como Alemania, Bélgica o Países Bajos, donde los salarios del sector suelen ser más elevados que en España.

Sin embargo, se trata de situaciones concretas que normalmente exigen experiencia previa, disponibilidad para realizar rutas internacionales y largos periodos fuera del hogar.

Por qué faltan conductores si existe tanta demanda

A primera vista podría parecer contradictorio que haya miles de vacantes sin cubrir en una actividad donde las empresas necesitan trabajadores de forma urgente. Sin embargo, el sector identifica varios factores que explican esta situación.

Uno de los principales obstáculos es el coste de acceso a la profesión. A diferencia de otros empleos donde basta con presentar un currículum y comenzar a trabajar, convertirse en conductor profesional requiere una inversión económica considerable.

Además del permiso de conducir convencional, es obligatorio obtener el permiso C o C+E, superar la formación correspondiente del Certificado de Aptitud Profesional, conocido como CAP, y disponer de la tarjeta de tacógrafo digital.

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Imagen de ilustración de un camionero. iStock.

Dependiendo de la comunidad autónoma, la autoescuela elegida y el número de prácticas necesarias, el desembolso inicial suele situarse entre los 2.500 y los 4.000 euros.

A ello se suma un factor que muchos jóvenes consideran determinante: la dificultad para conciliar la vida personal y familiar.

En los trayectos internacionales o de larga distancia es frecuente pasar varios días e incluso semanas fuera de casa, durmiendo en la cabina del vehículo y alejados del entorno familiar.

Las condiciones de trabajo también influyen en la falta de vocaciones. Aunque las reformas legales han limitado la obligación de realizar labores de carga y descarga en numerosos supuestos, la jornada sigue siendo exigente.

El tiempo de conducción se combina con horas de espera, disponibilidad y descansos reglamentarios que obligan a organizar la vida diaria alrededor de la actividad profesional.

Por otra parte, las organizaciones del sector llevan años reclamando una mejora de las áreas de descanso. Muchos conductores denuncian la escasez de aparcamientos seguros y vigilados para vehículos pesados, una situación que afecta tanto a la comodidad como a la seguridad durante los viajes.