Montaje.

Montaje.

Estilo de vida

Samantha Vallejo-Nágera, chef: "Las mejores albóndigas se hacen con 250 g de jamón curado y 200 ml de caldo de carne"

El jamón curado intensifica el sabor sin necesidad de añadir demasiada sal, y el caldo ayuda a crear una salsa que mejora el sabor general de la receta.

Más información: Tía Jose, cocinera: "Los huevos rellenos más ricos se hacen con 60 g de atún en escabeche y 80 g en aceite de oliva"

Publicada

0 votos

Las albóndigas son uno de esos platos universales que aparecen, con diferentes nombres y matices, en cocinas de todo el mundo. Desde las meatballs italianas hasta las köfte de Oriente Medio o las tradicionales albóndigas escandinavas, la idea de mezclar carne picada con otros ingredientes para formar pequeñas bolas se repite en numerosas culturas gastronómicas.

Su origen es antiguo y se suele vincular a la tradición culinaria árabe. De hecho, la propia palabra "albóndiga" procede del término árabe al-bunduqa, que significa literalmente "bola".

Durante la Edad Media, con la presencia musulmana en la península ibérica, esta preparación fue incorporándose poco a poco a la cocina local hasta convertirse en un plato habitual de las cocinas españolas.

Con el paso del tiempo, las albóndigas se consolidaron como una receta profundamente arraigada en la gastronomía española. La cocina tradicional supo adaptarlas a sus ingredientes y costumbres, incorporando productos como el pan, el ajo, el perejil o, incluso, el jamón curado.

Precisamente este último ingrediente, aunque pueda parecer ajeno, es uno de los secretos de la receta de albóndigas de Samantha Vallejo-Nágera, cocinera y ex jurado del programa televisivo MasterChef. Según ha compartido en sus redes sociales, en colaboración con El Pozo, es fundamental potenciar los ingredientes de esta receta.

A su juicio, una de las claves está en incorporar al sofrito unos 250 gramos de jamón curado y completar la cocción con unos 200 mililitros de caldo de carne, una combinación que transforma la salsa y aporta una profundidad de sabor muy característica. La receta, además, es muy sencilla.

Ingredientes

Ingredientes para las albóndigas de Samantha

  • 250 h de carne picada de cerdo
  • 25 g de jamón curado en tacos
  • 1 diente de ajo picado
  • 3 cucharadas de leche
  • Sal al gusto
  • Harina de trigo para rebozar y freíd
  • 0.5 Cebolla picada muy fina
  • 1 cucharada pequeña de pimentón dulce
  • Azafrán
  • 50 ml de vino blanco
  • 150 ml de tomate rallado natural
  • 200 ml de caldo de carne o verduras

Paso 1

En una cazuela amplia, añade un chorrito de aceite de oliva y sofríe el ajo picado. En cuanto coja un poco de color, incorpora la cebolla muy picada.

Paso 2

Cocina a fuego medio, removiendo, hasta que quede pochada y empiece a dorarse.

Paso 3

Cuando la cebolla esté en su punto, incorpora los taquitos de jamón. Remueve para que se 2 integren con el sofrito y suelten su sabor.

Paso 4

Luego añade una cucharadita de pimentón y unas hebras de azafrán. Mézclalo todo bien para que las especias se activen con el calor, pero sin que se quemen.

Paso 5

Desglasa el sofrito con un chorro de vino blanco. Deja que evapore el alcohol durante unos minutos.

Paso 6

Incorpora el tomate rallado natural. Cocina a fuego lento hasta que la salsa espese ligeramente y los sabores se concentren.

Paso 7

Mientras el sofrito se cocina, mezcla en un bol la carne picada con sal, ajo picado y los taquitos de jamón (si has reservado parte para esto).

Paso 8

Amasa bien. Después, añade pan remojado en leche y mezcla hasta conseguir una masa jugosa y compacta.

Paso 9

Con las manos ligeramente humedecidas, forma bolitas del tamaño de una nuez. Enharínalas ligeramente para que mantengan su forma al freírlas.

Paso 10

Calienta aceite en una sartén profunda hasta que humee ligeramente. Fríe las albóndigas hasta que estén doradas por fuera.

Paso 11

Cuando el sofrito esté bien cocinado, añade el caldo (de carne o verduras) y deja que rompa a hervir. Esta será la base de cocción de las albóndigas. Remueve y ajusta de sal si hace falta.

Paso 12

Una vez fritas, escurre las albóndigas y agrégalas directamente a la cazuela con la salsa.

Paso 13

Cocina a fuego medio-bajo durante 20 minutos, removiendo de vez en cuando con suavidad para que no se rompan.

Paso 14

Emplata y acompaña con patatas fritas o arroz.

Más allá de su sabor, esta receta tiene algo que la hace especialmente apreciada: su sencillez. No es un plato complicado ni requiere técnicas sofisticadas, pero sí paciencia y cuidado en cada paso.

Esa es precisamente una de las claves de la cocina tradicional española, donde los guisos se construyen lentamente y los sabores se desarrollan con el tiempo.

Es un plato que gana con el reposo. Como ocurre con muchos guisos tradicionales, las albóndigas están incluso más sabrosas al día siguiente, cuando la salsa ha tenido tiempo de asentarse y los ingredientes han terminado de integrarse.

Además, se trata de un plato muy versátil y completo desde el punto de vista nutricional. La carne aporta proteínas de calidad, mientras que el sofrito incorpora verduras y especias que enriquecen el perfil del plato.

El jamón curado intensifica el sabor sin necesidad de añadir demasiada sal, y el caldo ayuda a crear una salsa rica que invita inevitablemente a mojar pan. Por eso suelen servirse acompañadas de patatas fritas, arroz blanco o incluso simplemente con una buena barra de pan para disfrutar hasta la última cucharada.