Maquillaje de ojos para agrandar la mirada.

Maquillaje de ojos para agrandar la mirada.

Belleza

Xabier Rodrigues, maquillador: "A partir de los 50, aplicar sombra en las pestañas inferiores es clave para abrir la mirada"

Saber cómo aplicar los pequeños trucos de maquillaje de los grandes expertos es esencial para obtener resultados reales con técnicas aptas para cualquiera.

Más información: Sergio Antón, maquillador: "Para disimular las ojeras y rejuvenecer el rostro aplico bronceador bajo las pestañas"

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Un maquillaje bien formulado y con coherencia puede transformar por completo la expresión del rostro. No hace falta recurrir a técnicas complejas ni a productos imposibles, en muchos casos, pequeños gestos cambian la forma en que se perciben los ojos y aportan un efecto más fresco, descansado y favorecedor.

La mirada concentra buena parte de la atención en cualquier maquillaje. Por eso, saber dónde colocar una sombra, cómo difuminar o en qué zona insistir con la máscara de pestañas puede marcar una diferencia evidente.

El maquillador Xabier Rodrigues, con más de dos décadas de experiencia en pasarelas, editoriales y eventos, lleva años observando los errores que se repiten con más frecuencia frente al espejo.

Uno de los más habituales, explica para Telva, aparece al delinear el ojo. Muchas personas aplican lápiz o eyeliner sin tensar ligeramente la piel del párpado y eso deja pequeños huecos entre las pestañas.

El resultado es un trazo irregular que endurece la mirada y resta definición. Cuando el color no queda uniforme, el ojo pierde intensidad y el maquillaje parece menos limpio.

Ojos más grandes

Para quienes tienen ojos pequeños o buscan un efecto más abierto, Rodrigues recomienda trabajar la sombra de forma estratégica. La clave, explica, está en concentrar los tonos más oscuros en el extremo exterior del párpado y evitar que invadan demasiado la zona central.

De este modo se crea amplitud visual y se eleva ligeramente la forma del ojo. Es una técnica sencilla, pero eficaz. Al dejar más despejada la parte media, la mirada gana dimensión y el ojo parece más grande sin necesidad de recurrir a un delineado muy marcado.

El experto añade un truco que suele funcionar especialmente bien. Una vez terminado el sombreado, conviene limpiar el final de la sombra con una línea ascendente usando una toallita o un poco de corrector. Ese gesto pule el acabado y crea un efecto visual de elevación inmediata.

Pero uno de los consejos que más repite tiene que ver con el párpado inferior. "Para un ojo más grande, aplica sombra o lápiz en la línea de las pestañas inferiores sin maquillar la línea del agua", señala.

La diferencia es importante. Si se oscurece la línea del agua, el ojo se cierra visualmente. En cambio, si el color se concentra solo en la base de las pestañas inferiores, el contorno se define y la mirada se abre.

Errores que añaden años

El párpado encapotado es otro de los puntos que más dudas genera. A menudo se asocia únicamente a pieles maduras, pero en realidad responde muchas veces a la propia estructura del ojo.

Cuando esto ocurre, el sombreado puede desaparecer al abrir los ojos y el maquillaje queda oculto bajo el pliegue natural. Rodrigues recomienda maquillar primero con los ojos abiertos. De esta manera se localiza mejor la estructura real y se puede colocar el color exactamente donde va a verse.

Después, con el ojo cerrado, se puede perfeccionar el resultado y difuminar con mayor precisión. También insiste en un error frecuente: aplicar demasiada presión con la brocha.

Cuando se arrastra el producto de forma agresiva, el pigmento se concentra en los pliegues y puede remarcar líneas de expresión. El acabado se vuelve más pesado y envejece visualmente la mirada.

Lo ideal es trabajar con poca cantidad de producto y pasadas suaves. Así el difuminado resulta más limpio y natural.

Efecto buena cara

El corrector de ojeras es otro de los productos que más fácilmente puede jugar en contra. Según el maquillador, hay dos causas principales por las que suele marcar líneas: utilizar fórmulas que no se adaptan al tipo de piel o aplicar demasiado producto.

Cuando el corrector es excesivo, se desplaza con el movimiento natural del rostro y termina acumulándose en las arrugas finas. La solución pasa por preparar bien la piel, hidratar la zona y trabajar en capas ligeras hasta conseguir la cobertura deseada.

Después, recomienda sellar solo de forma muy suave con polvos finos. Un exceso de polvos traslúcidos puede resecar y acentuar todavía más la textura.

En las pestañas, el volumen no depende de añadir muchas capas de máscara. El truco está en concentrar producto en la raíz. Primero conviene usar rizador. Después, aplicar la máscara con pequeños giros en la base de las pestañas y peinar hacia las puntas. Es un gesto que genera un efecto de mayor densidad y crea una ligera sensación de delineado que estructura la mirada.

Rodrigues aconseja insistir especialmente en el tercio exterior para conseguir un pequeño efecto lifting visual. Más allá de sombras, correctores o máscara, el maquillador tiene claro que la base de todo buen maquillaje es la preparación previa de la piel. Una piel hidratada, luminosa y bien trabajada permite que cualquier maquillaje se funda mejor, dure más y aporte frescura al rostro.