Claudia Popa, química y experta en dermocosmética

Claudia Popa, química y experta en dermocosmética Cesión

Belleza

Claudia Popa, experta en dermocosmética: "No se trata de hacer dietas extremas, ni más ejercicio, hay que cuidarse desde dentro"

La filosofía de la química insiste en que el verdadero cuidado no significa imponerse más normas, sino hacer menos por tu salud y belleza, pero hacerlo mejor.

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Hay veranos que se disfrutan desde el primer café de la mañana y otros que, casi sin darnos cuenta, terminan pasando factura. Dormir menos, cenar más tarde, improvisar comidas, exponerse durante horas al calor o abandonar determinadas rutinas puede hacer que agosto resulte bastante menos reparador de lo que promete.

La solución, sin embargo, no pasa por convertir las vacaciones en una sucesión de normas. Para Claudia Popa, química, experta en dermocosmética y formulación, el bienestar estival tiene mucho más que ver con escuchar al organismo y realizar pequeños ajustes que con perseguir una rutina perfecta.

"En verano debemos pensar en bienestar global: no solo importa lo que aplicamos sobre la piel, sino cómo nutrimos nuestro organismo para adaptarse mejor al calor, al descanso irregular y al ritmo social de esta época", explica la también fundadora de EIRALABS.

Hidratarse mejor, no beber más

Uno de esos cambios empieza por algo aparentemente tan sencillo como beber agua. Con las temperaturas elevadas y una mayor sudoración, el organismo no pierde únicamente líquidos, sino también determinados minerales.

Por eso, Popa recomienda prestar atención a la remineralización. Frutas como la sandía, el melón o los cítricos pueden convertirse en aliados habituales, al igual que aquellos alimentos que aportan potasio y magnesio.

La alimentación también merece ciertos ajustes. En lugar de centrarse exclusivamente en las calorías, la especialista aconseja pensar en cómo nos sentimos después de comer.

Verduras, proteínas fáciles de digerir, aceite de oliva virgen extra, aguacate, frutos secos y frutas ricas en antioxidantes permiten construir platos ligeros sin renunciar a una alimentación completa.

Comer despacio es otro gesto sencillo que puede marcar diferencias. Ayuda a identificar mejor la sensación de saciedad y evita llegar a la noche con un hambre excesiva después de haber comido poco durante el día.

La belleza empieza en el interior

El verano puede ser especialmente exigente para la piel. El sol, el calor, el aire acondicionado y los cambios de rutina favorecen que pierda hidratación y confort, de ahí que la fotoprotección siga siendo uno de los pilares básicos de cualquier cuidado estival.

Popa propone completar esa protección prestando atención a la nutrición. La vitamina C, determinados antioxidantes y minerales forman parte de los nutrientes que intervienen en procesos fisiológicos relacionados con el mantenimiento normal de la piel.

No se trata, por tanto, de sustituir el protector solar ni el cuidado tópico, sino de entender la belleza como el resultado de numerosos hábitos que funcionan de manera conjunta.

La especialista resume esa filosofía en tres verbos: activar, cuidar y regenerar. Por la mañana, su propuesta pasa por hidratarse bien, alimentarse correctamente y comenzar el día con hábitos que favorezcan la vitalidad.

Dentro de su propia rutina incorpora Bloom & Rise Essential Tone (245gr / 70 dosis: 34,90€), una fórmula con creatina monohidrato, magnesio y vitamina C. Durante el día añade Omega 7, siempre dentro de una alimentación equilibrada y acompañado de hidratación y protección solar.

El descanso, el gran olvidado

Si hay un aspecto que suele alterarse especialmente durante las vacaciones es el sueño. Las altas temperaturas, las cenas tardías y una mayor vida social hacen que acostarse a la misma hora resulte complicado.

Y dormir menos termina notándose. La sensación de cansancio aumenta y la piel puede mostrar un aspecto más apagado, especialmente cuando esos cambios se mantienen durante varios días.

Para evitarlo, Popa recomienda recuperar pequeños rituales nocturnos: cenar al menos dos horas antes de acostarse, reducir el uso de pantallas, mantener una temperatura agradable y reservar unos minutos para desconectar.

En su caso, completa ese momento con Night Beauty & Chill, (30 tomas / 300gr: 49,90 €), una fórmula sin melatonina que contiene péptidos de colágeno, mioinositol, glicina, melisa, magnesio, vitamina C y azafrán.

El ejercicio tampoco debería convertirse en una compensación por haber comido o bebido más. Caminar cuando baja el sol, nadar o realizar sesiones breves de fuerza pueden ser suficientes para mantenerse activo sin añadir presión a las vacaciones.

Al final, la idea de Popa se aleja de los planes imposibles de mantener. "El verdadero ritual de verano no consiste en añadir más obligaciones, sino en acompañar las necesidades del cuerpo en cada momento del día: activar, cuidar y regenerar".