Pizza con trufa y vegetales de su propia huerta

Pizza con trufa y vegetales de su propia huerta Javier Sánchez

Gastronomía La crítica gastronómica de Javier Sánchez

¿Y qué es la cocina orgánica? Coja la cartera, arranque el coche y haga una visita obligatoria a Roostiq Marbella

Un local de altura situado en Marbella y propiedad del empresario abulense Alberto Zoilo, uno de los pioneros. Eso sí, lo bueno siempre es caro.

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Las claves

Las claves

La cocina orgánica en Roostiq Marbella se basa en ingredientes ecológicos, libres de químicos, con trazabilidad garantizada desde su finca propia en Ávila.

El restaurante, propiedad de Alberto Zoilo, ofrece una carta variada con productos naturales de alta calidad, como pollo de corral, vegetales frescos y torreznos ahumados.

El chef Jorge Rodríguez propone menús que exploran todas las posibilidades de la cocina orgánica, aunque el precio medio por persona oscila entre 65 y 90 euros.

Roostiq Marbella destaca por su compromiso con la producción sostenible y la exclusividad de sus materias primas, convirtiéndose en un referente para quienes buscan experiencias gastronómicas ecológicas.

La cocina orgánica no significa que te vayas a comer el páncreas de un chino que acaba de morir atropellado por un camión en Chipiona sin identidad conocida.

Todo lo contrario. Los alimentos de este tipo tienen un rastro muy definido, muy estricto, y son elaborados de manera absolutamente ecológica siguiendo procedimientos libres de sustancias químicas, pesticidas, fungicidas y herbicidas, por lo que no alteran jamás el balance bioquímico del organismo. De ahí justamente procede su nombre. No del chino atropellado por un camión.

Estos alimentos eran antes exclusivos de tiendas especializadas, pero la obsesión ciudadana por la salud, la estética, la dieta y el contacto con la naturaleza, lo mismo que Tarzán en sus días de descanso, ha inoculado esa pretensión en supermercados avanzados y restaurantes muy comprometidos con dar respuestas a los clientes más tiquismiquis.

Así nació hace un lustro Roostiq, un local de altura situado en Marbella y propiedad del empresario abulense Alberto Zoilo, uno de los pioneros en dar respuesta a las interrogantes que siempre surgen en forma de sospechas sobre el origen y el tratamiento de animales y vegetales.

Torreznos Roostiq ligeramente ahumados

Torreznos Roostiq ligeramente ahumados Javier Sánchez

Zoilo, que además cuenta con otros dos establecimientos del mismo nombre en Madrid, juega con muchísima ventaja al poseer en Ávila una finca ecológica propia de ganado y aves y una huerta igualmente saludable, con lo que cierra con un candado gordo un círculo de alimentos exclusivamente naturales que no es fácil de abrir.

Mientras tanto, la inmensa mayoría de este tipo de restaurantes, que son muy pocos, tiene que pasar por caja con un buen fajo de billetes. Lo bueno siempre es caro.

Roostiq evoluciona con espontaneidad según el aumento del portafolio de propuestas, que son muchas y muy variadas, para acabar confeccionando una carta ecléctica que lo mismo te oferta un pollo criado y engordado libremente, a su puñetera bola, que una excelente pizza de vegetales frescos traídos de Ávila. Así que la aventura culinaria está garantizada tanto como la sorpresa en la elección. Ya lo verá usted mismo.

Puerros ecológicos al horno de leña

Puerros ecológicos al horno de leña Javier Sánchez

En esta ocasión el chef del cotarro, el veterano, Jorge Rodríguez, que antes de incorporarse a este restaurante, hace un año, ocupó el mismo puesto en el conocido Araboka, de Málaga capital, me ideó un almuerzo que tocaba todos los palos posibles de ese concepto puramente orgánico.

Ojo, hay que admitir que este sitio no es barato, pero es que tampoco lo es esa lista selectiva de alimentos, que requieren mayores costes de producción, procesos intensivos en mano de obra y rigurosas regulaciones de certificación. Hala, ya lo he avisado.

Jorge Rodríguez, chef de Roostiq.

Jorge Rodríguez, chef de Roostiq. Javier Sánchez

Pero un capricho es un capricho y lo demás, una vida insulsa y monótona. Les voy a confeccionar un menú asequible, que no es poca cosa.

Arranque inevitablemente con sus vegetales y pida para compartir unos magníficos puerros al horno de leña (21,5 euros), unas borrajas salteadas a la llama con almejas (25 euros) y unos pimientos del piquillo confitados y terminados en horno de leña (11 euros).

Contramuslo de pollo de la granja Roostiq a la brasa

Contramuslo de pollo de la granja Roostiq a la brasa Javier Sánchez

Para cambiar de sabores, que aquí son muy distintos a los de cualquier otro lugar, no olvide zamparse unos torreznos Roostiq ligeramente ahumados (19,5) y después tire por la calle de en medio para no perderse en atajos y apueste por su fenomenal pizza con trufa e ingredientes vegetales de su huerta (37). El futbolista noruego Haaland, con propiedad muy cercana, se suele comer aquí un par de ellas porque aún está en edad de crecimiento.

Opte finalmente por dos platos muy interesantes: el carpaccio de lomo de vaca con parmesano rallado y rúcula (26 euros) y el contramuslo de pollo Roostiq a la brasa (30 euros). Yo he hecho lo que he podido, pero usted es el que manda. Faltaría más.

Dirección. Restaurante Roostiq Marbella. Urbanización Villa Parra Palomeras, número 61 (a un lado de la Nacional 340), Marbella (Málaga). Teléfono: 952 146 075. Precio medio: 65/90 euros (pax). No cierra nunca.