El cartel de la jubilación.
Calzados Payma ocupará el local de La Costa Azul tras 25 años en la calle San Juan de Málaga
El histórico establecimiento cerró el pasado 31 de agosto por motivos de jubilación.
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El pasado 31 de agosto echó su persiana para siempre un comercio tradicional del Centro de Málaga: La Costa Azul. La emblemática tienda de ropa femenina de la calle San Juan puso fin a una trayectoria de un cuarto de siglo despachando vestidos y prendas de mujer.
Al otro lado del mostrador, una familia malagueña entre los que figura José Bravo, al que le ha llegado el momento de jubilarse. Con el cierre del establecimiento, quedaba la incógnita sobre qué negocio ocuparía este céntrico espacio comercial. Aunque en un primer momento el propio Bravo apuntaba a la llegada de una zapatería sin precisar la marca, finalmente se ha confirmado que será la firma andaluza Calzados Payma la que asuma la explotación del local.
De esta forma, la cadena refuerza su presencia en el casco histórico de la capital de la Costa del Sol, donde ya cuenta con una tienda en la calle Especería.
Un relevo en el comercio tradicional
La llegada de Payma a la calle San Juan mantendrá la vinculación del local con el sector del comercio y la moda en una de las vías con mayor solera comercial del Centro. La firma, nacida en Andalucía y con más de 35 años de trayectoria en el sector del calzado y los complementos, cuenta en la actualidad con 27 puntos de venta distribuidos por las principales localidades de Andalucía Occidental y la provincia de Málaga.
25 años de historia y cercanía
El fin de La Costa Azul ha dejado huella entre la clientela habitual de la zona. Antes de asentarse en la calle San Juan, el negocio estuvo ubicado en la plaza de la Constitución desde, al menos, la década de los cincuenta. Bravo asumió el proyecto hace un cuarto de siglo junto a sus hermanas tras quedarse sin empleo en una fábrica textil.
Parte de su éxito, los precios competitivos y un trato personal y auténtico que está en extinción. En el paso de EL ESPAÑOL de Málaga por el local, en la recta final del negocio, todas las clientas lamentaban la pérdida de una de sus tiendas favoritas en el corazón de Málaga.
"Todos los clientes repiten siempre", asegura Bravo con una sonrisa. Repetían los de los pueblos, los de otros barrios y hasta los turistas internacionales, que combinaban, en palabras del tendero, la visita obligada a la Catedral de Málaga con una vuelta por La Costa Azul, donde se llevaban bolsas llenas de gangas. "A los monumentos van un día, pero otro se pasan cien por cien por aquí. Se acuerdan de ti de un año para otro. En sus tierras la ropa está muy cara y aquí alucinan", apuntaba Bravo con su característico sentido del humor.
Ahora, tras hacer oficial su jubilación y la entrega del local alquilado, la ubicación se prepara para el acondicionamiento e implantación de Calzados Payma.