Imagen de archivo de una nómada digital frente a la playa.

Imagen de archivo de una nómada digital frente a la playa. Unsplash

Tecnología

El 'momento global' de la Málaga 'tech': aprovechar el talento internacional sin morir en el intento

La llegada de profesionales tecnológicos desde el extranjero da una nueva dimensión al ecosistema, pero también le trae grandes retos.

4 septiembre, 2023 05:00

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No es lo mismo jugar la liga nacional que la Champions League. La Málaga tecnológica, tras los grandes anuncios de llegadas de multinacionales en los últimos años y los aterrizajes de profesionales extranjeros a partir del auge del teletrabajo por la pandemia, se está posicionando más en ese segundo punto: como un nuevo actor en el gigante tablero de la innovación a nivel global. Llegan a la provincia —que en los últimos dos años ganó más de 50.000 habitantes, ocho de cada diez de ellos extranjeros— profesionales que antes se abrían hueco en San Francisco, Londres, Barcelona o Singapur; y aportan unos estándares diferentes... en todos los sentidos.

"Hace unos años, era un ecosistema todavía muy local. A partir de la pandemia, sí que veo ese ingrediente que quizás faltaba y que va a hacer que Málaga explote en el buen sentido: el talento internacional", explica en conversación con este periódico el inversor tecnológico manchego Francisco de la Peña, que se mudó a la Costa del Sol hace cinco años tras una década en Silicon Valley. Desde aquí, ha lanzado su fondo de "alternativos singulares" Invertidos.

"Yo echaba un poco en falta diversidad en Málaga. La gente venía de vacaciones, no a trabajar", prosigue: "Que un Juanjo Mostazo, que está reventándolo con su startup en Europa, en Francia, decida que se vuelve a España y, en lugar de volver a Barcelona, elija Málaga... Hablo tanto de talento internacional como españoles expatriados que han hecho cosas grandes y ahora vuelven: otro ejemplo es Jaime Díez, que viene aquí a Vodafone tras años en Singapur. Ahora sí que lo estoy viendo".

Esos casos irían en la línea de lo defendido por algunos referentes de la generación dorada del emprendimiento tecnológico local, como el CEO de Uptodown, Luis Hernández, que ha defendido en reiteradas ocasiones tratar de atraer a la Costa del Sol a menos cantidad quizás pero más calidad: "¿Quién tiene capacidad de transformación? Gente que está cerca del producto y tiene capacidad de inversión", reflexionaba en otra entrevista.

"Todo este tipo de perfiles son lo que yo echaba en falta y lo que va a hacer que se enriquezcan los proyectos que nacen en Málaga", argumenta De la Peña: "La diversidad que enriquece el producto con un punto de vista de una cultura distinta a la tuya. Esto es lo que te acaba dando una visión global y, al final, los productos los estás haciendo para todo el mundo". Sería una relación bilateral: si desde la Málaga tecnológica se pretende llegar a todo el mundo, antes habría que dejar todo es mundo entre en ella.

Ese camino, por lo pronto, ya se ha comenzado a andar por algunas de las tecnológicas más relevantes nacidas en Málaga. Freepik, Tupl, Plytix o VirusTotal crean su producto con profesionales repartidos por el globo; mientras que justo esa última actúa en la Costa del Sol como avanzadilla del gran centro de ciberseguridad de Google, que se espera que abra sus puertas antes de que acabe el año y acogerá también a otras compañías internacionales propiedad del gigante tecnológico como Chronicle o Mandiant. Con ellos también vendrán algunos de los mejores profesionales del mundo en ciberseguridad, de nacionalidades varias.

También hay perfiles, como el del business angel alemán y residente en Marbella Andreas Mihalovits, que están apostando por conectar el capital riesgo de origen internacional (aunque quizás residente o veraneante en la Costa del Sol) a las startups malagueñas; y otros, como los programas de aceleración de StartupWiseGuys o Hub Cero, que aterrizan en Málaga con la idea de potenciar justamente el talento emprendedor internacional que ya está o pueden atraer a la ciudad. Además, no es raro ver cada vez más fundadores de startups malagueños de origen extranjero: en muchos casos, latinoamericano.

Esto enlaza con otro de los retos recurrentes: la dificultad de encontrar muchos perfiles tecnológicos locales que hablen inglés y, por tanto, se puedan integrar con más facilidad en un ecosistema global: "Pueden tener ciertos conocimientos, pero a veces no son lo suficientemente altos como para desarrollar un trabajo en el que tengan una comunicación constante y diaria con un cliente que únicamente trabaja en inglés", explicaba en una entrevista el CEO de la empresa de formación y reclutación de talento Binaia, Álvaro Pérez. "Se nos llena la boca de decir que Málaga está muy abierta, pero creo que todavía estamos muy cerrados. Es ponernos a nosotros mismos barreras", resumía la malagueña Azahara Vera, de StartupWiseGuys, sobre ese déficit en inglés.

Para el propio Juanjo Mostazo, "el principal hándicap" de la Málaga tecnológica sigue siendo que es todavía "demasiado local", quizás por esas carencias con el inglés". "Faltan startups y eventos globales. Tenemos una oportunidad de oro por la cantidad de talento internacional que se está instalando en la ciudad, las buenas comunicaciones y el polo de atracción que ejerce la Costa del Sol, y mi percepción es que se está desaprovechando un poco en Málaga ciudad. Hay que mejorar bastante en esa dirección", reflexiona.

Todo esto trae además un último gran desafío clave. El precio de la vivienda no ha dejado de dispararse y el propio alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, lo ha achacado al elevado poder adquisitivo de esos profesionales extranjeros que hacen de Málaga su nuevo hogar; con las dificultades que eso trae para competir con ellos en precio para los locales que no se suban al tren del boom tecnológico. Y es que jugar en la Champions League también trae consigo retos mayores.