Fotomontaje con Luis Hernández y el Málaga TechPark, uno de los máximos exponentes del ecosistema

Fotomontaje con Luis Hernández y el Málaga TechPark, uno de los máximos exponentes del ecosistema

Tecnología

El próximo paso de la Málaga tecnológica, según el CEO de Uptodown: no atraer más, atraer mejor

Luis Hernández apuesta por la excelencia antes que el volumen ante la llegada de multinacionales: "Málaga no puede ser una solución barata para montar equipos de desarrollo de las grandes compañías"

22 noviembre, 2021 05:00

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El debate por el modelo tecnológico del ecosistema malagueño sigue más vivo que nunca. La llegada de diversas compañías multinacionales para establecerse en la ciudad no ha pasado desapercibida para los emprendedores de éxito locales, que han explicado sucesivamente en este periódico su visión respecto al boom.

El fundador de BeSoccer, Manu Heredia, advirtió en el I Encuentro Tecnológico de EL ESPAÑOL de Málaga que el aterrizaje de empresas grandes -"que parezca que esto es el Hollywood de la tecnología", definió- podía provocar la ruptura de los eslabones más débiles del hábitat de las startup. Por su parte, el CEO de Freepik, Joaquín Cuenca, apostó en una entrevista con este medio por que se pueda definir el tamaño de una industria por la excelencia de sus puntas de lanzas, y no por su grosor.

Luis Hernández forma parte de esa misma generación de emprendedores de Heredia y Cuenca, que acabó definiendo el modelo de éxito de la Málaga tecnológica antes que se pusieran los focos internacionales sobre ella. Es fundador y primer ejecutivo de Uptodown, una tienda de aplicaciones alternativa que se sitúa en primera línea de la batalla global contra el el poder de las grandes tech. Con la misma firmeza que en conversación con este periódico criticó lo que considera pretensiones de monopolio de Google y Apple, opina sobre el futuro del ecosistema local.

"A Málaga no le basta solo con el sol. Tenemos que saber leer el ciclo en el que estamos", empieza: "Llevamos mucho tiempo hablando de lo mismo, no podemos mantener el mismo discurso de hace diez años: Qué bien la calidad, qué bien el sol aquí en Málaga. Ya hay que tomar decisiones más valientes"

Frente a la apuesta por atraer a teletrabajadores foráneos gracias a la rentable calidad de vida, Hernández cree que el nuevo ciclo del modelo de ciudad no pasa por ser un polo de atracción para "más gente", sino para "gente buena". Una idea en la que insistió esta pasada semana a través de su cuenta de Twitter en un hilo imperdible: "Málaga no puede ser una solución barata para montar equipos de desarrollo de las grandes compañías", publicó.

"¿Quién tiene capacidad de transformación? Gente que está cerca del producto y tiene capacidad de inversión. No se va a venir aquí si tú no tienes unas ventajas, como está haciendo Portugal, en cuanto a impuesto de patrimonio. Tienes que saber jugar en esa liga, porque estás compitiendo con otros países", argumenta el CEO de Freepik a este periódico.

Insiste en que no se refiere a atraer volumen ni multinacionales, sino en posicionarse en la nueva industria tecnológica: "Si perdemos el tren, va a ser mucho más difícil que cualquier otra industria. [En este sector] Cada día que pasa que no estás ganando terreno, es potencial que pierdes a futuro", plantea.

Oficinas

Hernández atiende a EL ESPAÑOL de Málaga en sus oficinas en calle Puerta del Mar, donde se instaló Uptodown tras una larga búsqueda en la ciudad de un espacio adecuado, lo que define como "una lucha que llevamos muchos años manteniendo". Propone que se dedique un edificio en el Muelle 1 o en el Centro histórico a oficinas para empresas de software con alto valor añadido que no necesariamente precisen las grandes superficies del parque tecnológico.

"Tampoco hay que ser un lumbreras para saber las cuatro cosas que hacen falta. La conexión con la Universidad, por ejemplo, se puede resolver súper bien para que tengamos más influencia y la gente salga más preparada desde el día cero. Hay una serie de cosas que no son difíciles de averiguar, solo falta la voluntad", indica.

Aunque critica que "el contacto con la política, en general, siempre es para la foto", reconoce que la administración local está teniendo "cierta cintura", pero considera que no será suficiente si va a la guerra el Ayuntamiento solo.

"No es un cambio que vaya a transformar la ciudad si no hay una estrategia coordinada [con la Junta de Andalucía y el Gobierno central]", defiende Luis Hernández: "La batalla Barcelona-Málaga-Madrid no tiene ningún sentido: es una estrategia de país".