Fotograma del tráiler de ¡Dolores, guapa!

Fotograma del tráiler de ¡Dolores, guapa!

Cofradías

¡Dolores, guapa! La relación entre las cofradías y colectivo LGTBi, en el cine

El documental, dirigido por Jesús Pascual, relata cómo las hermandades han sido "un punto de encuentro donde los mariquitas se han podido desarrollar". Aunque el filme relata la realidad sobre Sevilla, se puede extrapolar al mundo cofrade andaluz.

30 noviembre, 2021 05:00

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"Esa soy yo. Esta es la Macarena. Esta es mi madre". Tres oraciones cortas, muy cortas, sirven como todo texto para el tráiler de uno de los documentales que más están dando que hablar en el mundo cofrade andaluz. ¡Dolores, guapa! es la cinta que ha dirigido Jesús Pascual y que ha presentado en el Festival de Cine de Sevilla. En él se contempla la realidad de las hermandades de Sevilla -extrapolable a toda Andalucía-: "Las cofradías son el punto de encuentro donde los mariquitas se han podido expresar y desarrollar".

Aunque la religión católica y la homosexualidad no han estado unidas de forma pública, en Andalucía se han dado la mano en el ámbito cofrade. Antonio Manuel Rodríguez, uno de los intelectuales del andalucismo contemporáneo, afirmaba que: "En Andalucía, las cofradías son un medio de salvación para el diferente". Durante los años de la dictadura, en las hermandades se cobijaban personas de diferente orientación sexual. En ese sentido, Pascual confirma que Rodríguez "no se equivoca" en su afirmación.

"Las cofradías han sido y son ahora ese refugio. Han sido un sitio, para la figura del mariquita en Andalucía, han sido un sitio de refugio, para poder obtener de alguna manera reconocimiento social dentro de una comunidad. Para que lo trataran como a uno más y también han servido como punto de encuentro", afirma Pascual. Incide en esto último cuando indica que: "Muchos mariquitas se han podido encontrar y desarrollar y crear redes de apoyo, códigos propios... En ese sentido las cofradías han sido salvación".

Algo que aparece reflejado en el documental de Pascual. El éxito ha sido para ellos una sorpresa: "Queríamos presentarlo al Festival de Sevilla, luego la presentamos y nos la seleccionaron... Después el estreno, donde llenamos los dos pases que tuvimos, o los comentarios que nos han llegado. Ya era más que suficiente. Cuando nos llamaron para el premio, eso ya fue...". ¡Dolores, guapa! recibió el premio a la mejor película "por su combinación de frescura y solidez, y por proponer una nueva mirada a la Semana Santa de Sevilla que consigue trascender lo local y lo religioso".

Pero, ¿qué tiene ¡Dolores, guapa! para haber impactado tanto en el mundo de las cofradías andaluzas? Realidad. La verdad de historias que se pueden contempla a poco que se rasque la superficie de la Semana Santa regional. Pascual define su cinta como "un documental que sirve de plataforma para que muchas personas que viven la presencia del colectivo LGTBi dentro de las cofradías y su cultura -en el contexto de Sevilla- pudieran contar su historia. Ni siquiera para visibilizar, sólo para acercarnos con curiosidad y rigor a estas personas: una ventana a sus historias".

Pascual confiesa que "de pequeño era muy capillita, pero lo fui perdiendo. El productor, Antonio Bonilla, es cero cofrade. Hemos ido con mucho respeto porque somos conscientes de que veníamos de fuera. Hemos ido poco a poco tanteando el terreno y preguntando".

En ¡Dolores, guapa! hablan del "mariquita andaluz, que se está empezando a tratar poco a poco en la antropología. Ya se hizo un trabajo en la Universidad Pablo de Olavide hace unos años, pero está claro que en las hermandades se ha encontrado una vía para poder pertenecer a la sociedad".

La película, que está enfocada a transmitir la identidad sevillana, se plantea como un retrato para intentar explicar el fenómeno de un vídeo viral que se popularizó en 2019 donde unos jóvenes de la hermandad del Cerro del Águila gritaban a su Virgen: "¡Dolores, guapa!".

"Las reacciones al vídeo estaban cargadas de homofobia, plumofobia, clasismo... nos llamaron la atención. Había gente que espetaba barbaridades pero que realmente no sabía lo que estaba viendo, lo que eso significaba", afirma Pascual. "A poco que tú vayas a ver Semana Santa en Sevilla o cualquier pueblo de Andalucía, se ven esas expresiones. Aunque hay otras dimensiones en las que había que rascar y buscar el sentido a ese vídeo".

Así, la primera media hora de la película de Pascual se centra "en ser una introducción, sin entrar en el tema marica. Cómo la Semana Santa de alguna manera se asimila desde la infancia".

"En Andalucía no le vamos a descubrir a nadie que hay maricones en las cofradías. Sí que puede chirriar que yo hable de cofradías y diga la palabra maricones... Es una realidad que se conoce, pero que no se ha tratado de manera pública. Nuestro documental no es transgresor, presenta una realidad".

Cofradías, sociedad en miniatura

Pascual considera extraño que nunca antes se haya tratado este tema de forma abierta: "En las distancias cortas es algo que está absolutamente naturalizado". El mundo cofrade que, según Pascual, es una sociedad en miniatura: "Vivimos en una sociedad homófoba y las hermandades responden a esa realidad. Va a ser la norma porque es la norma fuera de las cofradías".

Los testimonios que recoge el documental ¡Dolores, guapa! coinciden en salir de la posible contradicción entre Iglesia y homosexualidad: "Nos venían a hablar de la Iglesia a menor escala, de esa gente con la que comparten hermandad en su día a día. Otra cosa es lo que significa la institución".

"Históricamente, el mariquita en las hermandades el mariquita ha tenido un espacio concreto. Sobre todo, en el que más abunda, es la figura del vestidor, el que está en contacto directo con la imagen y que tiene unos protocolos muy claros. En un cambio de una Virgen, por ejemplo, entran sólo las mujeres y el mariquita que la viste. Siempre se le ha visto de una forma muy diferente".

Afirma Pascual que "es muy difícil encontrar a un hermano mayor abiertamente homosexual, pero igual es difícil que haya, por ejemplo, un alcalde. Vivimos en una sociedad homófoba en la que cuesta expresarse".

Por último, la distribución del documental ha sido muy escasa: "Nos seleccionaron en Sevilla y en Madrid, pero estamos a la espera de otros festivales. Nos encantaría que se pudiera ver en todas partes y nos gustaría que estuviera en salas de cine comercial... poco a poco. No tenemos fechas".