Imagen de archivo de un atasco en Málaga.

Imagen de archivo de un atasco en Málaga. Álex Zea - Europa Press

Málaga

Málaga quiere dejar el coche: el 63% de los conductores lo haría si existiera una alternativa real

El Barómetro MADECA 2026 confirma que, a ojos de los vecinos de la provincia, la extensión del tren hasta Marbella y Algeciras y la liberación del peaje de la AP-7 son las actuaciones más demandadas en materia de transportes.

Más información: La preocupación por la movilidad en Málaga se triplica: es el segundo problema de la provincia, detrás de la vivienda

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Las claves

El 63% de los conductores malagueños dejaría el coche si existiera una alternativa real de transporte público.

En comarcas como Valle del Guadalhorce o la Axarquía, la disposición a abandonar el coche supera el 74%.

La ampliación del Cercanías hasta Algeciras y la liberación del peaje de la AP-7 son las medidas más demandadas para mejorar la movilidad.

La movilidad es percibida como un problema grave por el 14,5% de los encuestados, afectando su calidad de vida y economía.

Si la vivienda es el muro que dificulta hasta el extremo vivir en Málaga, la movilidad es el laberinto que complica trabajar en ella.

La evolución de los datos recogidos por la Fundación MADECA entre 2024 y 2026 dibuja una provincia que ha llegado al límite de su capacidad. Y el veredicto de los ciudadanos es claro: el modelo basado en el vehículo privado está agotado.

En 2025, la dependencia del vehículo privado era abrumadora: el 63,9% de los malagueños confesaba utilizar su coche para desplazarse al trabajo. Un porcentaje que cae de manera clara en el Barómetro de 2026, hasta un 48%.

El trabajo del ente dependiente de la Diputación provincial destapa un dato de especial relevancia y de impacto para diseñar las estrategias futuras: el 63% de los conductores afirma con rotundidad que dejaría su vehículo en casa si el transporte público le ofreciera una alternativa real de desplazamiento.

Es decir, existe un fuerte deseo de cambio en la manera de moverse. Aunque no es uniforme en toda la provincia. En comarcas como el Valle del Guadalhorce o la Axarquía, la disposición a abandonar el volante supera el 74%, lo que refleja una fatiga extrema ante los desplazamientos diarios hacia la capital o la costa.

Un valor lógico si se tiene en cuenta que en muchas ocasiones son estos vecinos los que sufren con mayor gravedad los atascos en los accesos viarios a la capital de la Costa del Sol. Un factor al que sumar la ausencia de transportes públicos de alta capacidad.

Cuando se pregunta a los malagueños qué medidas son urgentes para desatascar la provincia, el consenso gira en torno al ferrocarril.

En 2026, la ampliación del Cercanías hasta Algeciras (el Tren Litoral) se mantiene como la solución más importante para el 25,7% de la población, seguida de cerca por la demanda de liberar el peaje de la AP-7 (20,5%), una medida que se percibe como un alivio inmediato a la saturación de la A-7.

Es significativo que soluciones que hace años parecían prioritarias, como la ampliación de carreteras (la carretera de Campillos o la A-7 hacia el este), hoy quedan relegadas frente a la necesidad de mejorar y reforzar las líneas de autobuses y el sistema ferroviario existente.

A pesar de la pujanza económica de la provincia, la valoración que los ciudadanos hacen de la movilidad es de apenas un 5,31 sobre 10. Si bajamos al detalle comarcal, la nota cae incluso más en zonas como la Axarquía, Guadalteba o la Sierra de las Nieves, donde los vecinos apenas le otorgan un 5,2.

La movilidad no es solo una cuestión de tiempo perdido en atascos; es, para el 14,5% de los encuestados en 2026, un problema personal grave que afecta directamente a su calidad de vida y a su economía.

El Barómetro 2026 refleja que la inversión en infraestructuras para mejorar la movilidad es el proyecto al que más recursos deberían destinarse (29,9%), por encima de las obras públicas generales.

Dado que las grandes infraestructuras ferroviarias y las autopistas son competencia estatal, esto explica por qué el malagueño mira hoy más a Madrid que nunca para poder llegar a tiempo a casa.