Pedro Piqueras en un momento de la charla.
Pedro Piqueras, periodista: “Fui tratado de manera muy injusta en televisión, pero la he amado”
El expresentador de “Informativos Telecinco” ha reflexionado sobre su última obra “Cuando ya nada es urgente” en el Ágora de UTAMED.
Más información: Fernando Savater: “ETA peleaba, mataba para algo y ahora vivimos en ese algo”
Más de 50 años surcando las turbulentas aguas del periodismo. Hasta que en 2023 colgó los hábitos. En realidad, la decisión estaba tomada cuatro años antes; pero no se podía ir por una sociedad atemorizada ante una pandemia inminente de la que tuvo que informar de inicio a fin.
Después, elecciones autonómicas y generales y una guerra en Ucrania. Entonces llegó el día: “Les deseo tiempos de menor crispación, de más justicia y de más felicidad. Muy buenas noches y hasta siempre”, fueron sus últimas palabras al frente del Telediario.
Del periodismo y de su nueva obra Cuando ya nada es urgente versó su encuentro en el Ágora de UTAMED en Málaga. De frente lo observó durante una hora su compañero de profesión y presentador de Herrera en COPE, Carlos Herrera, ambos formados en la escuela de la radiotelevisión pública.
Adolfo Arjona, Paco Ávila, Pedro Piqueras, Carlos Herrera y Manolo Castillo.
“Este libro ha sido una especie de deuda porque cuando trabajas en la televisión no percibes el aprecio de la gente”, explicó Piqueras, aunque reconoció que echa “mucho de menos” presentar el telediario. Pronto comprendió que la fama es parte del devenir de la televisión y un sacrificio que tuvo que aceptar cuando Pilar Miró lo escogió como capitán del Telediario.
Su cualidad era la voz, pero jamás se había puesto frente a una cámara. Desayunaba junto a Jesús Hermida, pasaban por el set y le explicaba cómo hizo la transmisión de la llegada del hombre a la Luna. En un momento determinado, Hermida agarró la cámara y le preguntó a Piqueras: “Pedrito, ¿esto qué es?”. Este le respondió: “Una cámara”, a lo que Hermida le soltó: “Esto te tiene que excitar; si no es así, no amarás la televisión”.
Pronto comprendió que amarla también pasa por ser uno mismo frente a la cámara. “He sido un periodista de contar cosas, quería saber lo que ocurría para informar a la gente, mataba por una primicia. Desde ese plano, todo es urgente”, afirmó, en relación al título de su libro.
A lo largo de la presentación, Piqueras reconoció la “suerte increíble” de que su vida se desarrollara de una forma tan peculiar: de vender alpargatas siendo un chaval a pasar por Pueblo y luego por la televisión.
De hecho, el libro fue terapéutico porque le ha servido para revivir los fracasos y reconoció: “No estoy del todo satisfecho con el libro porque la editorial presionó para que lo sacara rápido y me hubiera gustado tener más tiempo para reflexionar”.
Un momento de la entrevista.
Entre los momentos más tristes, recordó cuando una bomba lapa explotó en el coche de María Jesús González, funcionaria de la policía, mientras llevaba a su hija de 12 años, Irene Villa, al colegio. “Nadie captó el momento del atentado. Cuando enviamos las cámaras, hubo otra explosión muy cerca. Las nuestras captaron la imagen de una hija y su madre amputadas". Le dejaron emitirlas, siempre que no saliera nada innecesario.
También recordó sus encuentros con líderes políticos como Zapatero, Rajoy o Sánchez, con quienes la relación fue meramente cordial durante su etapa al frente de los informativos. “La cercanía hace frágil al periodista porque todos son cercanos y dudas de dar una información negativa si hay demasiado apego”, explicó.
Siempre ha preguntado lo que tenía que preguntar, pero nunca le ha gustado ser noticia. Las primeras eran más “bondadosas” para ir aproximándose a lo más relevante y polémico: “Rajoy era cordialísimo, Sánchez es muy educado y saluda a todo el mundo. Aznar era más serio, pero también ganaba en la distancia corta”.
Aprovechó el encuentro para reconocer que siempre se ha considerado “un poco de izquierdas” porque empezó en las arenas periodísticas en tiempos de Franco y le molestaba ese periodismo. A día de hoy, lo que le indigna es que no haya vivienda para los jóvenes y que no puedan tener objetivos.
Las redes sociales y la polarización
Piqueras reivindicó la necesidad de un pacto de Estado en materia de vivienda entre PSOE y PP, pero que en la práctica ve inviable por la polarización que se respira en el Parlamento. Augura un “cambio importante” en España, que también ve en la geopolítica global, con el empleo de las redes sociales como espacio de insultos, especialmente X.
“En X se cuentan cosas para enajenar, sobre todo porque hay informaciones que no pueden ser verdad y que se repiten”, criticó. “El horizonte debe ser la verdad, debe haber una reacción a los bulos”, recalcó.
Ya no estará al frente del teleprompter, es cierto, pero se ha despedido de los medios con la sobriedad que le caracteriza: el telediario acaba cuando él dice adiós. Se aleja de los medios, pero no del oficio. Eso nunca.