La vendimia en Castilla-La Mancha (imagen de archivo).

La vendimia en Castilla-La Mancha (imagen de archivo). EFE

Tribunales INVESTIGACIÓN JUDICIAL

Una asociación apostólica de Daimiel, entre las víctimas del presunto estafador de la vendimia

Reina de los Ángeles, que ayuda a drogodependientes y desfavorecidos, tiene viñedos con ganancias de 107.000 euros que se quedó Paco Cuesta.

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Una asociación apostólica de Daimiel (Ciudad Real) es una de las perjudicadas del pufo de más de un millón de euros que ha dejado un representante agrícola entre agricultores, transportistas y bodegueros de distintos municipios de Castilla-La Mancha así como de Linares (Jaén) y Murcia. Francisco Jesús Cuesta, el presunto estafador, está siendo investigado en un juzgado de Villarrobledo (Albacete) según adelantó esta semana EL ESPAÑOL. 

El comercial habría cerrado acuerdos en nombre de la falsa bodega Montesclaros SL con sede en Sacedón (Guadalajara) para comprar cientos de miles de kilos de uva, embotellarlos y enviarlos a China. Se llevó la producción, pero nunca la pagó. 

El desfalco, que se produjo en la vendimia del año pasado, ha provocado graves consecuencias entre los perjudicados. Una de las situaciones más delicadas es la de la daimieleña Asociación Apostólica Reina de los Ángeles.

Ingresos para su acción social

La institución diocesana lleva a cabo su labor en el mundo rural. Ayuda a personas con drogadicción cediendo una casa de su propiedad a 'Proyecto Hombre' desde hace años o dedica fondos a apoyar a familias con pocos recursos económicos. Se nutre de las aportaciones de donantes. Entre éstos, quienes han cedido sus herencias o terrenos para que la asociación los explote. 

Precisamente de ahí proceden las hectáreas de viñedo que los responsables de Reina de los Ángeles encargan vendimiar a terceros todos los años y que le traen importantes ingresos para el resto del curso. Unos ingresos que ayudan a mantener sus proyectos sociales. 

Este diario ha tenido acceso a la denuncia que presentó la directora de la asociación, Rosa María Cobos, el pasado 12 de agosto en la comisaría de la Guardia Civil de Daimiel contra el comercial. Según el documento, el hombre se presentó al bodeguero de la localidad que recepcionaría las uvas de la asociación y le hizo una oferta económica para llevárselas a su supuesta bodega. Le pagaría las de variedad Airén a 3 pesetas el kilogrado, las de Tempranillo a 3,65 pesetas y las de Merlot a 3,75 (las tablillas de precios de las bodegas siguen estableciéndose en pesetas). El total de las toneladas recogidas ascendió al final de la recolecta a más de 107.000 euros.

El bodeguero y el presunto estafador firmaron un contrato pero éste nunca lo entregó y tampoco pagó. Igual que con el resto de afectados, fue poniendo excusas. "La fecha para hacer entrega de los documentos de pago cada vez se retrasaba más y más. Finalmente, en diciembre de 2018, acudió por las instalaciones del bodeguero para, creíamos, cerrar la operación de compraventa y hacernos entrega de los documentos de pago finalizando nuestra relación comercial", explicaba la responsable de la asociación en la denuncia.

"Dentro del plazo para realizar la declaración de cosecha, nos encontramos con la sorpresa de que parte de nuestras uvas habían sido destinadas a otras bodegas para ser elaboradas en ellas", denunció Cobos. Los afectados han alertado a la Guardia Civil de que el comercial y sus dos socios, a los que también piden investigar, han fundado en 2019 otra mercantil, Finca La Encomienda SL, que "pensamos podría ser la prolongación en el tiempo y en el ánimo de los hechos descritos y realizados por la empresa Montesclaros", alertaban.