Policías nacionales durante el registro del domicilio del detenido en Marruecos.

Policías nacionales durante el registro del domicilio del detenido en Marruecos. EFE

Tribunales AUDIENCIA NACIONAL

El amigo del marroquí que quería atentar en Sevilla estaba "destinado a sustituirle"

La Fiscalía recurre la libertad del joven por su peligrosidad y su relación e implicación con Zouhair El Bouhdidi, detenido en Marruecos.

El estudiante detenido esta semana en Sevilla por su relación con el presunto yihadista que habría planeado atentar en la Semana Santa de dicha ciudad, Zouhair El Bouhdidi, tenía el papel de sustituirle en caso de que sus planes fallaran, según fuentes fiscales. 

El joven, que responde a las iniciales S.E.T.M., pasó el lunes a disposición del juez José Luis Calama de la Audiencia Nacional y quedó en libertad bajo medidas cautelares: prohibición de salir del país, retirada del pasaporte y comparecencias semanales en un juzgado. 

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha recurrido la decisión ante la Sala de lo Penal porque considera que el detenido por la Policía Nacional es peligroso y tiene una clara relación e implicación con El Bouhdidi. Éste último, detenido por la policía de Marruecos en colaboración con el CNI y la Policía Nacional al inicio de Semana Santa, habría planeado atentar en Sevilla, según fuentes policiales.  

Desde el Ministerio Público consideran "inadecuada" la decisión del instructor Calama puesto que el joven estudiante era "el destinado a actuar en sustitución del detenido en Marruecos", según se desprende de la documentación que se le ha incautado tras su detención en Sevilla, entre otros indicios. La investigación, que continúa abierta y secreta, podría desencadenar en nuevas detenciones.

Compañeros de universidad

Tanto El Bouhdidi como el joven detenido esta semana cursaban Estudios Árabes en la Universidad de Sevilla. Los dos son naturales de Marruecos aunque asentados en España. 

Boudhidi viajó a Rabat por un asunto personal, la salud de su abuela, según pudo saber EL ESPAÑOL, y las autoridades de dicho país aprovecharon su viaje para detenerle en Casablanca. 

Su padre, Aberrahim El Boudidi, con el que pudo hablar este diario, era el imán de la mezquita del barrio sevillano de Su Eminencia a la que el joven iba con frecuencia. Ante este diario, defendió la inocencia de su hijo y afirmó que "nunca querría hacer daño a nadie".