Servicio Marítimo de la Guardia Civil.

Servicio Marítimo de la Guardia Civil. EFE

Tribunales FUERZAS DE SEGURIDAD

Las chapuzas de unos narcos permitieron captar un contenedor con 100 kgs de cocaína en Kenia

Un papel concienzudamente doblado varias veces en el bolsillo de Rodrigo Ahumada Méndez, presunto narcotraficante, llamó la atención de los agentes cuando le detuvieron en una carretera comarcal a las afueras de Gavá (Barcelona) con cerca de dos kilos de cocaína en la parte trasera del vehículo en el que viajaba. En él se podía leer una anotación cuanto menos intrigante, aunque carente de sentido por sí misma: ("MEDU 3333950 / 22G1 LATA AMARELA. LACRE DA LATA=EU07837472, LACRE DO SACO=EU7773699").

Pero, para suerte de las Fuerzas de Seguridad españolas, Ahumada también llevaba encima un folio de la Autoridad Portuaria de Valencia con un listado de buques atracados en el puerto y la previsión de la llegada de otros. El documento pronto dio sentido a la anterior anotación. Los investigadores hilaron, pensaron que podía tratarse de las señas de un contenedor con droga. Consultaron la información con aduanas y la empresa de transportes y... ¡voilà!, comprobaron que la numeración se correspondía con un contenedor procedente del puerto de Santos (Brasil), con parada en Valencia y destino final en Mombasa (Kenia).

Tras la detención de Ahumada y sus colaboradores se supo que habían intentado rescatar la cocaína en el puerto de Valencia y, al no haberlo conseguido, el contenedor continuó su curso hacia Kenia. Dentro de la operación coordinada por la Fiscalía Antidroga y el Juzgado Central de Instrucción número 5, fuerzas policiales españolas y keniatas entraron en contacto.

Gracias al aviso español, cuando la Policía Nacional de Kenia procedió al examen del contenedor que transportaba azúcar como mercancía declarada, intervino cuatro sacos con 90 paquetes sellados de una sustancia que una vez analizada resultó ser cocaína con un peso de casi 100 kilos y un valor de mercado de 3,5 millones de euros. 

A punto de celebrarse el juicio

El juicio contra la presunta organización criminal que habría intentado hacerse con el alijo de cocaína y cuyos miembros fueron detenidos en julio de 2016 está a punto de celebrarse en la Audiencia Nacional. La Sección Primera de la Sala de lo Penal tiene previsto fijar la fecha antes de diciembre, según fuentes jurídicas.

Dicho incidente del contenedor interceptado en Kenia el 29 de julio de 2016 no será, sin embargo, uno de los hechos juzgados. Sí todas las chapuzas o intentonas de los acusados de narcotráfico que llevaron a los investigadores a detenerles. Según el escrito de conclusiones provisionales firmado por el fiscal Ignacio de Lucas, "el entramado criminal mantuvo un constante e ininterrumpido propósito criminal para efectuar operaciones de introducción de sustancia estupefaciente a través de distintos y muy variados métodos que se sucedían sin solución de continuidad durante toda la investigación". 

Como ejemplos, trataron de meter droga en España procedente de Latinoamérica por medio de "correos humanos", así como en los conductos del sistema de aguas fecales de un vuelo de KLM, la principal línea de los Países Bajos, procedente de Colombia y con destino Ámsterdam. También en el interior de un crucifijo, todas operaciones que no se consumaron.

Las integrantes de la presunta organización criminal dedicada al narcotráfico son Luz Janet López Rodríguez, José Roberto Pulley Wong, Yonathan Peguero Ortega, Rodrigo Ahumada Méndez y José Guillermo Ortega Cárdenas.

El Ministerio Fiscal solicita para ellos penas de prisión que van de los 11 a los 16 años por un delito para la salud pública (continuado en el caso de los tres primeros) relativo a sustancias que causan grave daño a la salud y cometido en el seno de una organización criminal. La Fiscalía atribuye a Janet López el papel de "jefatura" y concurre en su caso la circunstancia de agravante de reincidencia porque fue condenada en 2012 a tres años de prisión por un delito contra la salud pública. 

Enviaron fotos de la cocaína a sus contactos

Los investigadores les seguían la pista y pudieron detenerles los días 6 y 7 de julio de 2016 en la localidad barcelonesa de Gavá cuando "trataban de encontrar compradores" para 10 kilos de cocaína que habían adquirido a unos proveedores brasileños. 

Según el escrito de acusación, Luz Janet custodiaba en su domicilio de Gavá la droga y envió a sus contactos telefónicos en esa localidad fotografías de los paquetes de cocaína para ofrecérsela puesto que tenía problemas para encontrar compradores.  

Los otros acusados Ahumada y Cárdenas se desplazaron al domicilio de Luz Janet para recoger dos kilos de cocaína y venderla ellos. Inmediatamente después, fueron detenidos en las inmediaciones de la carretera C-234 de Gavá con cuatro tabletas de cocaína de pureza 68% en la parte trasera del vehículo y un valor de casi 600.000 euros.