Ignacio González junto a su mujer, Lourdes Cavero.

Ignacio González junto a su mujer, Lourdes Cavero. EFE

Tribunales Operación Lezo

La UCO investiga la donación de 150.000€ de González a sus hijas

Sospechan que puede ser una operativa de blanqueo. Jordi Pujol Jr y Rato también lo hicieron.

Carlota Guindal

La Guardia Civil investiga si el expresidente madrileño, Ignacio González, blanqueó parte del 'botín' obtenido de irregularidades con fondos públicos a través de donaciones a dos de sus tres hijas, por un total de cerca de 150.000 euros, en el año 2010. Así se desprende de la documentación que maneja la Unidad Central Operativa (UCO) del Instituto Armado que consta en la causa judicial por la Operación Lezo, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, en sustitución de Eloy Velasco.

González, en prisión incondicional desde el pasado 21 de abril, firmó una donación, con fecha de 17 de diciembre de 2010, por importes de 72.284 euros para cada una de sus dos hijas mayores, es decir un total de 144.568 euros., según ha podido saber EL ESPAÑOL de fuentes de la investigación.

En las escrituras ante notario, González y su mujer, Lourdes Cavero -también investigada en esta causa- donaron esa cantidad a cada una de las hijas mediante transferencia bancaria. “A fecha de hoy se desconoce el origen de los fondos, por lo que a lo largo de la investigación se tratará de determinar”, recogen los investigadores en uno de sus informes que obran en la causa, coordinada por la Fiscalía Anticorrupción.

El notario de confianza

De la causa se desprende que el exmandatario madrileño hizo una serie de movimientos destinados a blanquear dinero de origen delictivo. Así, tal y como adelantó este diario, él mismo reconoció en grabaciones intervenidas por la Guardia Civil el manejo de dinero en efectivo. “Te doy dinero y lo pongo en la cuenta, macho, porque estoy tieso”, contaba González a su hermano en la intimidad de su despacho el 24 de noviembre del pasado año. “¿Dinero B entonces?” preguntaba su hermano Pablo, también en prisión preventiva. “Sí, dinero B”, responde el número dos de Esperanza Aguirre bajando el tono, y confirmando de forma involuntaria el manejo de fondos opacos de origen desconocido.

En el caso de las donaciones, González y su mujer firmaron las escrituras ante el notario Eusebio Javier González Lasso, al que se refiere en las grabaciones como “Chevi”. El antecesor de Cristina Cifuentes en la Comunidad de Madrid reconoce que este notario es compañero suyo de la facultad, “y quien le ha hecho toda la operación de Marbella”, en referencia a la compra del ático por lo que está siendo investigado en Estepona también por blanqueo de capitales y cohecho a través de esta operación.

Además de estas operaciones, la UCO tiene interceptada una llamada en la que el notario asesora e informa a González “sobre los particulares de la operación societaria que planea para entrar en la empresa comercializadora el producto de desinfección de aguas que ofrece el uruguayo Fernando Belhot”. “Éste es un compañero mío, amigo mío que me lleva todos los temas de escrituras y de poderes, todo lo que hay que hacer notarialmente... y me dijo, oye, ahora ya no hay que comunicar (…)”, explica González sobre el notario.

Otras donaciones bajo sospecha

Los investigadores sospechan que estas donaciones pueden formar parte de una operativa para blanquear fondos. No es el único investigado que ha utilizado esta fórmula. El hijo mayor del expresidente catalán, Jordi Pujol Ferrusola, realizó una donación a su hija Nuria de 585.000 euros en 2014. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía considera que esta operación forma parte de una serie de préstamos ficticios para ocultar sus fondos.

Algo similar hizo el ex vicepresidente del Gobierno y ex minsitro de Economía, Rodrigo Rato. En el marco de la investigación sobre su patrimonio, la Agencia Tributaria detectó cómo donó casi 2,6 millones de euros a sus tres hijos, que luego recuperó en una sociedad gibraltareña de su propiedad. Pretendía así, según se desprende en la causa, ocultar esa cantidad ante posibles responsabilidades que pudieran derivarse de sus causas judiciales, como la del 'caso Bankia'.