Pedro Sánchez, Patxi López y Montse Mínguez, en el hemiciclo del Congreso de los Diputados.

Pedro Sánchez, Patxi López y Montse Mínguez, en el hemiciclo del Congreso de los Diputados. EFE

Política

La campaña de los "fondos buitre" se vuelve contra el PSOE y tumba a Montse Mínguez: Sánchez intentó que siguiera

El presidente lo presenta como una "cacería", critica el nivel "de agresividad y de odio" en la política y dice que "en los últimos años se han cruzado líneas rojas".

Temor en el Gobierno a que la posición crítica del Sindicato de Inquilinas redirija contra ellos la huelga general.

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Montse Mínguez dimite como portavoz del PSOE y renuncia a ser candidata por Lérida tras revelarse las actividades inmobiliarias de su pareja y el posible favorecimiento desde su etapa como concejala.

Pedro Sánchez y la cúpula del PSOE intentaron evitar su dimisión, justificando que la salida se debe a razones personales y al acoso hacia el entorno de los políticos.

El caso erosiona el discurso del Gobierno contra la especulación inmobiliaria y los 'fondos buitre' en vísperas de las elecciones del 29 de noviembre y de la huelga general del 11 de noviembre.

El Sindicato de Inquilinas redirige sus críticas hacia el PSOE, calificándolo de 'partido rentista', lo que complica la estrategia socialista ante el problema del acceso a la vivienda.

El PSOE y el Gobierno intentan presentar la dimisión de la portavoz del partido como fruto de una nueva "cacería".

Intentan exculparla y explotan de nuevo el victimismo frente a ataques exteriores, como ya hicieron en otras ocasiones apuntando a medios de comunicación o a jueces.

Su problema es que Montse Mínguez dimite como portavoz como consecuencia de las informaciones sobre las actividades inmobiliarias de su pareja.

La polémica estalla en un contexto complicado para los socialistas, porque la vivienda es el centro del debate en la precampaña de las elecciones del 29 de noviembre, muy difíciles para el presidente del Gobierno.

La campaña electoral en la que Sánchez se presenta como adalid de la batalla contra los "fondos buitre" que especulan con viviendas, se puede volver contra él, ahora que la portavoz de su partido dimite por su relación con alguien que hace lo mismo que ella denuncia en su actividad política.

El caso amenaza además la posición del Gobierno frente a la huelga general del 11 de noviembre contra la especulación, a cuya ola pretendía subirse.

El asunto es también un problema para el PSOE por acumulación, porque se enfrenta a una nueva baja por escándalo en la sede de Ferraz en tiempos de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, una especie de maldición.

Antes cayeron en esta legislatura, por distintos motivos y escándalos, dos secretarios de Organización (José Luis Ábalos y Santos Cerdán), otro que iba a serlo (Francisco Salazar), un responsable de Comunicación (Ion Antolín Llorente) y ahora la portavoz federal.

Además, la gerente del partido, Ana Fuentes, está imputada por las llamadas cloacas del PSOE que encabezaba Leire Díez para bloquear procesos judiciales contra los socialistas.

Fuentes del Gobierno y del partido admiten que es un grave revés político en vísperas de las elecciones. Inesperado porque, según explican, Mínguez tenía apoyo del partido, empezando por el propio Sánchez, según explicó él mismo este viernes en rueda de prensa en Bruselas.

Apoyo en el partido

De hecho, la portavoz recibió en estos días multitud de mensajes de dirigentes del partido, empezando por el propio presidente del Gobierno, apoyándola desde la primera información publicada en Artículo 14.

"Lo estaba pasando mal desde el punto de vista personal. La política a veces maltrata a buenas personas y Montse es una de ellas. Yo le dije que no lo hiciera porque, creo que es una extraordinaria portavoz y una inmensa política", aseguró Sánchez ayer en Bruselas.

"El nivel de dureza, de agresividad y de odio que en muchas ocasiones sufren no solamente aquellas personas que están en política, sino también sus seres queridos, es algunas veces irreparable. Creo que en los últimos años se han cruzado líneas rojas que no deberían de haberse cruzado", añadió.

Y concluyó con un mensaje de apoyo para la diputada del PSC: "Lamento mucho que Montse no continúe como diputada porque es una gran política, buena persona y cuando me ha dicho que eran razones personales por las cuales dejaba la política, yo no puedo sino apoyarla".

"No ha aguantado la presión", asegura un alto dirigente del partido que ratifica que no hubo peticiones de dimisión a Mínguez.

Dimite del cargo de portavoz del PSOE y renuncia a ser cabeza de lista por Lérida al Congreso. Podría decirse que dimite en contra de la opinión de la cúpula del PSOE y del Gobierno.

Mínguez anunció este viernes que "da un paso atrás", tras destaparse que su pareja, Sergi Vélez, tiene un holding con 30 pisos en alquiler.

Vélez está al frente de Nest Capital, un holding inmobiliario de Lérida que la ya exportavoz del PSOE catalogó como "empresa familiar". Y EL ESPAÑOL desveló que Mínguez participó como concejal en una decisión que favoreció a la empresa de su pareja.

Los negocios del novio de Mínguez se contradicen con sus discursos como portavoz y diputada del partido contra la especulación inmobiliaria y con duras críticas a los "fondos de inversión" y a los propietarios que hacen negocio con los alquileres.

Cae el argumentario

Pero el argumentario del Gobierno y el partido estos días era que lo malo sería que Mínguez hubiera defendido legislar a favor de los intereses de su pareja.

Ese razonamiento cayó con la información de este periódico según la cual su pareja se benefició de una decisión de Mínguez en el Ayuntamiento de Lérida.

El daño para el PSOE de este episodio queda de manifiesto por los mensajes contra ella del Sindicato de Inquilinas, la organización que impulsó las protestas y la huelga general por las dificultades de acceso a la vivienda.

"Mientras la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, defiende que la vivienda sea un derecho, la empresa de su pareja mantiene al menos 30 viviendas en alquiler", escribió esta organización en redes sociales.

"Es una vergüenza y nada sorprendente: el PSOE promete combatir el rentismo y los fondos buitre mientras en sus filas están ganando dinero del negocio inmobiliario, incluso la portavoz que defendió los decretos. Para pedirnos el voto, la vivienda es un derecho. Para defender ese negocio, basta con que sea legal. Con partidos rentistas la única alternativa es pararlo todo. Este 11 de noviembre vamos a la huelga general", añade el mensaje.

El discurso sugiere que la huelga general utilizada por el Gobierno corre el riesgo de volverse contra el Gobierno.

Como argumento defensivo, los socialistas incluyen también la denuncia de supuesta intromisión en las actividades de familiares de políticos. No lo hicieron cuando se trataba de hablar del novio de Isabel Díaz Ayuso.

Este sábado el PSOE celebra Comité Federal, pero Sánchez lo ha convertido en un mitin en el que se aprueban las listas para las elecciones generales y no habrá peticiones de palabra de sus miembros.