El líder guiando al pueblo.

"El líder guiando al pueblo". Tomás Serrano

Política

Sánchez, a por todas usando la Moncloa contra el Congreso y subido a la ola de la huelga como líder único de la izquierda

El presidente opta por la sobreexposición para intentar dar la vuelta a las encuestas, todas adversas.

Más información: Sánchez, "indignado", critica al Parlamento por "dar la espalda a la ciudadanía" y aprueba otra vez los 'decretos Maricarmen'

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Pedro Sánchez asegura que el Gobierno no dejará de actuar y plantea una campaña que combina su papel institucional desde Moncloa con los actos del PSOE.

El Ejecutivo volverá a aprobar los dos decretos de vivienda rechazados por el Congreso y prevé llevarlos a la Diputación Permanente, donde confía en reunir apoyos.

Sánchez acusa al Congreso de dar la espalda a la ciudadanía en materia de vivienda y atribuye los límites de su política a la falta de mayoría y a las CCAA del PP.

El presidente respalda la huelga general por la vivienda convocada por CCOO y UGT y no descarta aprobar más decretos antes de las elecciones del 29 de noviembre.

"No vamos a parar" y "el Gobierno no tira la toalla", de esta forma enfatizó Pedro Sánchez este martes su voluntad de pelear por las elecciones.

Lo hará utilizando todas las armas posibles -incluida la ventaja institucional y pública que le da la Moncloa-, exprimiendo el BOE hasta el final y subiéndose a la insólita huelga general por la política de vivienda, convocada por los sindicatos para los días previos al inicio de la campaña electoral.

Sánchez va a por todas en las elecciones, como manifestó el lunes al Consejo de Ministros y luego a la Ejecutiva del PSOE. Sin diferenciar el traje de presidente del Gobierno y el de candidato.

Ese mismo día convirtió su comparecencia institucional para anunciar la convocatoria electoral en su primer mitin para el 29 de noviembre.

Por ejemplo, este martes compareció en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros para, de manera totalmente inusual, informar de la aprobación de nuevo de los dos decretos sobre vivienda, cuyo rechazo en el Pleno del Congreso el pasado viernes ha provocado la convocatoria electoral.

Por ese rechazo, Sánchez arremetió varias veces contra el Parlamento, acusándole de "dar la espalda a la ciudadanía en el acceso a la vivienda".

Desde la Moncloa, explicó el contenido de los decretos, habló de "humanidad" como fundamento para aprobarlos y llevarlos a la Diputación Permanente del Congreso -donde sí tiene votos para aprobarlos con ligeras modificaciones- e hizo un relato sobre lo que, según él, es un gran esfuerzo de sus gobiernos sobre política de vivienda.

Explicó que si no ha hecho más en estos ocho años para paliar el grave problema de la vivienda es porque no colaboraron las comunidades autónomas gobernadas por el PP y porque el Gobierno no tenía mayoría suficiente en el Congreso para sacarlas adelante.

Eludió la pregunta sobre el incumplimiento de su compromiso para construir viviendas, pese a ser una decisión que no requiere apoyo del Parlamento, ni de los gobiernos autonómicos, sólo del Gobierno.

Va a por todas, sin autocrítica, y aferrado a la vida extra que le ha otorgado la movilización por la vivienda, incluso para aprobar sobre la campana medidas para hacer frente al estallido social.

Los decretos serán convalidados en la Diputación Permanente del Congreso, en el límite legal de los 30 días, lo más cerca posible del inicio de la campaña electoral y subido a la ola de las movilizaciones sociales.

Más decretos antes del 29-N

Esas movilizaciones culminarán en una huelga general convocada por Comisiones Obreras y UGT, en apoyo del Sindicato de Inquilinas que la impulsó. Y Sánchez no ha dudado en subirse también a esa protesta sindical.

Lo hace además como líder único de la izquierda, tras haber cogido todas sus banderas ideológicas y en un momento en el que ni Sumar ni, formalmente, Podemos, tienen candidato.

Será la primera huelga general por la vivienda de la Democracia y se convoca, precisamente, al final de ocho años de Gobierno de Sánchez. Como si no fuera con él y como resumió María Jesús Montero, vicesecretaria general del PSOE y nueva directora de Estrategia de la campaña de Sánchez: "Asistimos a una situación inédita. Habitualmente las huelgas generales se convocan contra los gobiernos, en este caso se convoca contra la oposición".

El presidente del Gobierno mostró su respeto hacia la huelga como derecho constitucional y, pese a ser preguntado por eso, no admitió ninguna responsabilidad por la situación de la vivienda que, precisamente, motiva la huelga general. "Este Gobierno ha hecho mucho en ocho años por la vivienda", aseguró.

El grave problema del acceso a la vivienda ya provocó manifestaciones hace meses y se arrastra desde el inicio de la legislatura, pero sólo ha movido la convocatoria de huelga general cuando ya están convocadas las elecciones generales.

Por si hay dudas de las intenciones de Sánchez, él mismo no descartó aprobar más decretos antes de las elecciones generales para llevarlos a la Diputación Permanente. "No vamos a parar", dijo.

Fuentes de la Moncloa explican que el también candidato socialista mantendrá una intensa campaña institucional, centrada en asuntos que le son favorables y combinada con sus actos de partido, sobre todo, de los fines de semana.

Hiperactividad y sobreexposición, para cargarse sobre sus hombros la opción de intentar remontar las predicciones de las encuestas.

Este fin de semana dará ya dos mítines. El sábado estará en Dos Hermanas (Sevilla), plaza clave en su trayectoria porque allí inició en 2017 la carrera de las primarias para recuperar el liderazgo del PSOE. El domingo irá a Ponferrada (León).

Eludirá otros actos y asuntos y, por eso, al ser preguntado por la posibilidad de que viaje a Ceuta antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, respondió: "Lo veré con el comité de campaña y lo hablaremos". Como si él no tuviera mando también en ese comité de campaña.