Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, en el Foro La Toja 2026.
Feijóo: "La vivienda simboliza el fracaso de este Gobierno, yo me comprometo a que sea el símbolo del éxito del próximo"
Advierte en el Foro La Toja: "Ninguna maniobra electoral como estos decretos nos hará olvidar que una parte de España sigue ocupada desde hace dos meses".
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Alberto Núñez Feijóo convirtió este sábado su intervención en el Foro La Toja en una especie de anticipo de programa de Gobierno, un mix entre lo que promete y atisba "cuando Pedro Sánchez se decida de una vez a dar la palabra a los españoles" y lo que hará él mismo "cumpliendo la palabra dada" ya desde Moncloa.
La vivienda ha sido el principal hilo argumental, la bandera programática de un futuro Gobierno del PP.
Apenas 24 horas después de que el Congreso tumbara los dos decretos de vivienda del Ejecutivo y de que se desataran los rumores de anticipo electoral, el líder popular sostuvo que esta crisis "es el símbolo del fracaso de este Gobierno" y prometió que será "el símbolo del éxito del próximo".
El presidente del PP presentó los decretos rechazados como prueba de improvisación y de una estrategia orientada al enfrentamiento.
"El Gobierno aprueba dos decretos contradictorios entre sí y los vota", denunció, antes de reprochar que la portavoz del Ejecutivo defendiera las normas en el Consejo de Ministros sin disponer, según ella misma admitió, "del texto definitivo".
Abuso del decreto
Feijóo enmarcó el choque parlamentario en una crítica más amplia al uso del decreto ley. Aseguró que Sánchez ha superado "cualquier límite" y cifró en 41 los reales decretos aprobados, de los que, afirmó, "sólo dos" se tramitan como proyectos de ley y ninguno ha concluido ese recorrido.
"El prestigio de España pasa por una gobernabilidad estable y eficiente", afirmó al tratar de enmarcar su intervención en el empeño del foro, más internacionalista.
A partir de esa idea, dibujó un discurso que dijo "de líder de la oposición", pero que fue, en realidad, de alternativa presidencialista, basado en la recuperación de los contrapesos institucionales y la separación de poderes.
"Las Cortes deben legislar, el Gobierno ejecutar y el Poder Judicial controlar"”, resumió. "Ahora no es así", añadió, al acusar al Ejecutivo de haber "pervertido las reglas democráticas más básicas" y de supeditar el interés general a la supervivencia personal y partidista.
Símbolo de la vivienda
En materia de vivienda, Feijóo sostuvo que el origen de la crisis está en "ocho años de inacción" y en una caída de la construcción.
Afirmó que España ha levantado menos viviendas que en cualquier otro momento desde 1981, pese a contar hoy con cerca de cinco millones más de habitantes: "El mercado de la vivienda está roto por la falta de construcción y una legislación impropia", afirmó.
El dirigente popular vinculó la escasez de oferta con el encarecimiento de la compra y del alquiler, y rechazó que la respuesta pase por nuevas normas intervencionistas o por medidas que, a su juicio, aumentan la inseguridad jurídica.
"No lo arreglaremos con dos reales decretos contradictorios, sino construyendo vivienda", proclamó. También sostuvo que los textos aprobados el martes y derogados el viernes ya habían provocado que "se desplomen en días las casas en oferta de alquiler".
Frente a ese diagnóstico, anunció un "plan de choque" con rebajas fiscales y más construcción.
Para la compraventa, propuso reducir en un 60% los impuestos vinculados a la vivienda, crear una cuenta de ahorro joven con deducciones en el IRPF y conceder avales públicos de hasta el 100% del precio para facilitar el acceso a la primera casa.
Y en cuanto al alquiler, el líder del PP reclamó además normas "claras" para los inquilinos y una oferta "abundante", pública y privada, que permita bajar los precios.
Para las personas vulnerables, defendió ayudas, protección y vivienda social financiada por las administraciones, no por los propietarios.
También situó la okupación entre sus prioridades. “Si le ocupan una vivienda, el propietario merece que le devuelvan lo robado", dijo, tras preguntarse si el Código Penal contempla "distintos tipos de robo".
Feijóo comprometió un plan de un millón de viviendas, que, según aseguró, generaría 600.000 empleos.
Y se comprometió a presentar su plan a los agentes sociales, a los partidos y al sector inmobiliario. A que incorporará sus propuestas y a que lo aprobará "durante el primer mes" de su Gobierno.
Populismo o reformismo
La vivienda fue el eje económico de un discurso en el que acumuló reproches sobre impuestos, deuda, inflación, salarios y servicios públicos.
El presidente del PP aseguró que España recauda 200.000 millones más que en 2018, mientras los salarios netos habrían caído un 2% y la deuda se habría incrementado en 600.000 millones.
Frente a ese escenario, contrapuso dos modelos: uno "populista", que a su juicio erosiona la seguridad jurídica, deteriora los servicios y empobrece a las familias; y otro "reformista", orientado a reconstruir la economía, restaurar la atención al ciudadano y recuperar la prosperidad.
Y ahí enmarcó la segunda gran referencia del discurso, Ceuta. Feijóo utilizó la situación de la ciudad autónoma para reforzar su acusación de incompetencia y para denunciar que el Gobierno intenta desviar hacia la oposición la responsabilidad de sus fracasos.
"Ninguna maniobra electoral como estos decretos nos hará olvidar que una parte de España sigue ocupada desde hace dos meses", afirmó.
El líder popular incluyó la cuestión en una apelación a la integridad territorial y a la necesidad de "devolver la dignidad y la unidad" al país.
Feijóo sostuvo que Sánchez ha levantado un "muro" entre españoles y ha hecho del conflicto un instrumento político. "Quieren echar a la oposición los ocho años de desgobierno e incompetencia", dijo, en respuesta a los reproches dirigidos al PP por votar contra los decretos.
El presidente popular pidió al jefe del Ejecutivo que convoque elecciones. "España atraviesa los estertores de una legislatura que no debió existir", afirmó, y aseguró que no reclama las urnas "por revancha", sino por los problemas no resueltos desde 2018 y los que, según él, "ha creado" el actual Gobierno.
En la recta final, Feijóo ofreció una imagen de candidato dispuesto a cerrar esa etapa. Reivindicó sus 14 años al frente de la Xunta de Galicia, recordó que acaba de cumplir 65 años y aseguró que no tiene "una carrera por construir ni un futuro por buscar".
Y concluyó, regresando al lema del vínculo atlántico del Foro La Toja: "Yo no puedo prometer un mundo sin desorden, pero sí ponerle orden a la política española"