Manfred Weber, presidente del PP Europeo, este lunes en la playa del Trampolín, Ceuta.

Manfred Weber, presidente del PP Europeo, este lunes en la playa del Trampolín, Ceuta. EPP

Política

"Estoy impresionado": Weber vuelve a Bruselas conmovido por lo visto en Ceuta tras visitar las chabolas en el Trampolín

Gritos de "¡socorro!" recibieron al líder del PPE en el Ayuntamiento, donde recibió de regalo una Virgen de África y pidió a Vivas que se cuide: "Ceuta y España te necesitan".

Más información: Weber, junto a Feijóo y Vivas, en Ceuta: "Sánchez no defendió una frontera europea atacada y se ha quedado solo en la UE".

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Las claves
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Manfred Weber, presidente del PPE, visitó Ceuta y quedó profundamente impactado por las condiciones humanitarias en las chabolas del Trampolín.

Weber pidió a la Unión Europea mayor control de fronteras y criticó la instrumentalización de la migración como arma política contra España.

La visita de Weber refuerza la estrategia de "europeizar" la crisis migratoria de Ceuta y exige una respuesta firme tanto a nivel nacional como comunitario.

La resolución europea sobre el asalto a Ceuta fue aprobada tras intensas negociaciones, con el PPE buscando responsabilizar a Marruecos y mostrar apoyo a la ciudad autónoma.

Manfred Weber regresó este lunes a Bruselas con una imagen fijada en la retina: las chabolas que se acumulan en la playa del Trampolín, en la costa de Ceuta.

Antes de reunirse con el Gobierno local y de la rueda de prensa posterior, el presidente del Partido Popular Europeo (PPE) visitó el asentamiento y, al terminar, resumió su impresión con una confesión a su delegación: "Estoy impresionado".

Fuentes de su entorno explican a EL ESPAÑOL que el dirigente alemán quedó especialmente conmovido por lo que vio en aquella playa, convertida en un poblado improvisado con más de 3.000 personas "viviendo en condiciones humanitarias inaceptables".

Sólo una pequeña parte de los migrantes llegados en el asalto masivo de los días 30 y 31 de julio.

La experiencia del Trampolín es la que Weber se lleva como principal recuerdo de su primera visita a la ciudad autónoma. Sobre la arena, quiso grabar un vídeo con las chabolas al fondo, para trasladar a Bruselas la dimensión material y humana de una crisis que el PP pretende presentar como un desafío a toda la Unión Europea.

Feijóo y Weber junto a Vivas en Ceuta.

"Aquí se ven y se sienten las consecuencias de una política migratoria descontrolada", afirma Weber en esa grabación, a la que ha tenido acceso este periódico. "La gente de Ceuta está teniendo que soportar esta carga desde hace dos meses".

El líder del PPE manda un mensaje al Gobierno de España desde el Trampolín: "Es imprescindible que Europa controle sus fronteras”, y más aún en supuestos como éste, donde "la migración se instrumentaliza como arma contra un Estado miembro".

La grabación concluye con una promesa política: "En el EPP estamos comprometidos para recuperar el control, evitar los chantajes de actores externos y parar la inmigración ilegal".

"¡Bienvenido, ayuda, socorro!"

Weber aterrizó en Ceuta en helicóptero junto a Alberto Núñez Feijóo y una delegación de primer nivel del PPE. Le acompañaban la española Dolors Montserrat, secretaria general del partido; el sueco Tomas Tobé, vicepresidente del grupo, y la eurodiputada alemana Lena Düpont, además de otros miembros de la familia popular europea.

En las instalaciones municipales les esperaba Juan Jesús Vivas. Mientras el presidente de Ceuta y Feijóo mantenían una reunión bilateral, Weber y el resto de la delegación partieron hacia la playa del Trampolín. Las imágenes del recorrido, desde el coche, "impactaron a todos".

La llegada al Ayuntamiento, después, dejó una primera escena reveladora. Varios ceutíes recibieron a la comitiva con gritos de "Welcome in Ceuta!", mientras otras voces reclamaban "¡ayuda!" y "¡socorro!" desde la calle.

La Ciudad entregó a Weber una figura de la Virgen de África, patrona de Ceuta. Fuentes del Gobierno local aseguran que el político alemán apreció especialmente el regalo, símbolo de una devoción central en la ciudad.

Después de la reunión, Weber se acercó a Vivas y se interesó por su estado de salud, ahora que parece haber controlado el cáncer que padece. "Cuídate mucho, que Ceuta y España te necesitan", le dijo con un abrazo.

Negociaciones encalladas

El gesto personal condensaba el mensaje político de la visita: "Este viaje ha sido realmente importante, una experiencia necesaria", explican fuentes del equipo de Weber.

Para el Ejecutivo ceutí, que el presidente del mayor grupo del Parlamento Europeo acudiera a la ciudad, recorriera el Trampolín y pidiera activar los mecanismos comunitarios de respuesta suponía una reafirmación de su "condición española y europea".

Ese viaje había empezado a cocinarse días antes en Estrasburgo. El lunes 14 de septiembre, los eurodiputados regresaban a la sede francesa de la Eurocámara para el primer pleno posterior al verano y el PPE había logrado impulsar un debate monográfico sobre el asalto a Ceuta.

La discusión se celebraría el martes. Dos días después, la Eurocámara debía votar una resolución impulsada por los populares para condenar lo ocurrido, exigir una respuesta fieme comunitaria y "responsabilidades a Marruecos".

El texto pretendía ser contundente. La ponente de la iniciativa explicó a EL ESPAÑOL que el PPE no aceptaría una declaración "menos dura, ni siquiera igual" que la aprobada tras la crisis de 2021.

Su argumento era que la dimensión de "esta invasión" había sido "siete veces" mayor al asalto de hace cinco años. Pero la negociación parlamentaria se encalló entre los grupos, y Weber comenzó a temer que la votación no reuniera una mayoría suficiente.

Fuentes de su entorno reconocen que el presidente del PPE consideraba que el asunto no estaba "maduro". Y propuso retrasar la votación hasta octubre, para afianzar apoyos y no exponer a su grupo a una derrota política.

Pero Feijóo se negó. El líder del PP español le trasladó que la visita a Ceuta debía producirse con una posición firme de la Eurocámara ya aprobada, no con una resolución pendiente para un momento posterior.

"¿Y si perdemos la votación?", preguntó Weber, según fuentes conocedoras de aquellas conversaciones.

Feijóo respondió que era preferible votar ya antes que aceptar que Ceuta quedase aparcada durante un mes más: "No podemos permitirnos que Ceuta parezca algo de segunda", defendió el líder popular.

Si el texto caía, añadió, al menos quedarían retratados no sólo los socialistas, sino también las derechas europeas.

Intrigas políticas

La resolución salió finalmente adelante con los votos del PPE, ECR, Patriots y aproximadamente la mitad de Renew. Los socialistas europeos votaron mayoritariamente en contra de un texto que el PP interpreta como un respaldo explícito a Ceuta y como una condena del uso de la presión migratoria por parte de Marruecos.

La batalla no se libraba únicamente sobre la redacción de la resolución. Weber tiene ahora abiertas negociaciones con los socialistas para renovar en enero el reparto de las principales presidencias de las instituciones europeas.

La intención es mantener el actual equilibrio: la popular Roberta Metsola al frente del Parlamento Europeo y el socialista António Costa en la presidencia del Consejo. Esa operación de gran coalición complicaba, sin embargo, el acercamiento a los grupos de ECR y Patriots.

Desde los partidos ligados a Giorgia Meloni y Marine Le Pen trasladaban al PPE una queja directa: "¿Pactas con ellos los cargos y nos quieres a nosotros para sacar las resoluciones que ellos vetan?".

Desde los socialdemócratas, el reproche era el contrario: mantener la alianza institucional con ellos y buscar después a la ultraderecha para determinadas votaciones.

En ese cruce de intereses, el expediente de Ceuta se convirtió en una prueba de liderazgo para Weber. También ofrecía al PPE una oportunidad de reforzar su discurso migratorio en plena competencia con las derechas radicales, especialmente en Francia y en la Alemania de la que procede el propio dirigente bávaro.

Fuentes próximas a Feijóo admiten que "costó mucho" hacer entender a toda la familia popular europea la importancia de Ceuta y de Melilla.

La dificultad era convencer a representantes de 27 países de que la frontera española en África es tan europea como la de Finlandia, Polonia o Grecia, atacadas con técnicas híbridas similares en el pasado por Rusia, Bielorrusia y Turquía, respectivamente.

"¿Cómo pedir que la UE mire aquí si nuestro Gobierno mira para otro lado?", planteó Feijóo en la rueda de prensa posterior. El presidente del PP sostuvo que Ceuta es "tan europea como Múnich, Roma o Varsovia" y reprochó al Ejecutivo de Pedro Sánchez no haber defendido esa posición.

Weber reforzó ese mensaje, acusando al Gobierno español de no haber atendido las alertas ni haber dado una respuesta suficiente. También ligó su crítica a las "señales ambiguas" que, a su juicio, transmite el Ejecutivo con sus políticas de regularización.

Marlaska como contraste

El dirigente popular europeo insistió en que le preocupan igualmente las condiciones de los migrantes en Ceuta. Preguntó "quién les habría trasladado las fake news de que podían llegar y quedarse en Europa", y aseguró sentirlo por quienes habían emprendido el viaje con esa expectativa.

También expresó su preocupación por "la seguridad y la libertad de las mujeres" afectadas por la crisis. Y defendió que, en otros países europeos, una situación prolongada durante más de cinco semanas habría recibido, a su juicio, otra respuesta gubernamental.

Según el equipo de Vivas, la visita ha servido para reforzar la estrategia de "europeizar la crisis", a la vista de que Sánchez "no ha estado ni está a la altura".

El presidente ceutí viajó a Bruselas hace dos semanas, donde se reunió con los comisarios de Inmigración, Magnus Brunner, y del Mediterráneo, Dubravka Šuica. Ambos han pedido viajar a la ciudad autónoma, pero se han topado con la negativa de Moncloa, según fuentes de Bruselas.

Ahora, desde el Gobierno de Ceuta se espera que Ursula von der Leyen atienda la invitación que, por carta, le hizo llegar Vivas para conocer una ciudad que define como "singular y estratégica".

Las fuentes del Gobierno local contrastan ese respaldo con la "dejación de funciones" que atribuyen al Ejecutivo central. Especialmente después de la comparecencia del ministro Fernando Grande-Marlaska este lunes, de la que reprochan que "una vez más" no concretó cifras ni un plan para el retorno inmediato de adultos y menores.

La visita de Weber no resuelve la crisis del Trampolín. Pero deja al PPE comprometido a convertir la imagen de aquellas chabolas, los gritos de auxilio y la reclamación de Ceuta en una cuestión de fronteras, soberanía y respuesta europea.