Militares patrullan el centro de la ciudad de Ceuta.

Militares patrullan el centro de la ciudad de Ceuta. Marcos Moreno Europa Press

Política

Un peroné roto y una lesión en el hombro: dos militares agredidos en Ceuta trasladados al Gómez Ulla de Madrid

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha visitado este jueves a los soldados que se encuentran hospitalizados en la Península.

Más información: La jueza investiga quién financió la invasión de Ceuta y quiénes son los agentes marroquíes que la "guiaron".

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Dos militares fueron evacuados de Ceuta al Hospital Gómez Ulla de Madrid tras sufrir graves lesiones, incluido un peroné roto y una luxación de hombro, tras agresiones de migrantes.

Los incidentes ocurrieron durante intervenciones ante intentos de robo y durante controles de identificación tras la crisis migratoria masiva de finales de julio en Ceuta.

Las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad denuncian una escalada de agresiones diarias y reclaman mayor protección y respaldo normativo del Gobierno.

Los militares desplegados en Ceuta han señalado también condiciones precarias de trabajo, hacinamiento e insalubridad, que afectan a su salud y bienestar.

Un militar con una luxación en el hombro y otro con la rodilla destrozada han tenido que ser evacuados de Ceuta en los últimos días tras ser agredidos por un grupo de migrantes que accedieron de forma masiva en la invasión de finales de julio.

Ambos permanecen desde hace días ingresados en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid. Uno de ellos, lesionado en la rodilla, y el otro en la pierna y el hombro, señalan fuentes militares conocedoras de su estado a EL ESPAÑOL.

Ambos presentan un pronóstico y una evolución complicada.

El primero de los dos casos es el de un militar del Grupo de Regulares de Ceuta que sufrió una lesión en una rodilla el pasado 9 de septiembre. El militar tuvo que intervenir ante un presunto intento de robo a una mujer que acababa de salir de un supermercado.

Uno de los ladrones le agredió, provocándole una dislocación o luxación de rodilla. El incidente ya había trascendido públicamente antes de que se conociera su traslado a Madrid.

El segundo episodio tuvo lugar en la madrugada del 12 de septiembre, en la zona de Juan XXIII. Los militares trataban de identificar a un grupo de personas. Uno de ellos, al huir de los integrantes de esa patrulla, empujó a uno provocando que cayera en las rocas. El soldado se fracturó el peroné y se lesionó también el hombro.

"No hay día en que no se agreda a algún militar en Ceuta", señalan las fuentes consultadas. Los soldados de las Fuerzas Armadas están siendo un objetivo recurrente de una parte de los inmigrantes que permanecen en la ciudad autónoma.

Los soldados se encontraban en la ciudad autónoma por la crisis migratoria producida por la llegada masiva de migrantes del 30 y 31 de julio.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha visitado este jueves a los ingresados. Así lo ha comunicado su departamento en redes sociales, aunque no ha dado más detalles del alcance de las lesiones ni las circunstancias en las que se produjo el ataque.

El comunicado se limita a trasladar "todo su apoyo" a todos aquellos profesionales "heridos en estas semanas, tras ser víctimas de agresiones mientras realizan su trabajo".

"Nuestros militares siempre profesionales, cercanos e implicados con Ceuta", ha indicado a través de su cuenta en la red social X.

Desde el inicio de la crisis migratoria en la que se ha visto sumergida la ciudad autónoma desde finales del mes pasado, los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han sido agredidos en el transcurso de su labor.

Asociaciones profesionales han pedido repetidamente al Gobierno que le permita hacer uso de la fuerza "proporcionada" ante su situación de "desprotección". Esta es una demanda que también ha trasladado el Partido Popular al Congreso de los Diputados en forma de Propuesta No de Ley.

Otros casos

Fuentes policiales relataban a EL ESPAÑOL que se está produciendo "una escalada de violencia" hacia miembros del Ejército, la Policía Nacional y la Guardia Civil. Los casos son continuos y tienen lugar prácticamente a diario. "Diariamente hay insultos, escupitajos y empujones", relataban fuentes militares a EL ESPAÑOL.

A finales de agosto se detuvo a 12 migrantes por apedrear el vehículo militar en el que se desplazaban cuatro militares, los cuales resultaron heridos y tuvieron que ser hospitalizados con lesiones en brazos y espalda. Una emboscada que se repetía poco tiempo después con otros dos destacamento militar.

"Los cuatro acabaron con contusiones por todo el cuerpo", explican fuentes del Ejército a EL ESPAÑOL. "Como consecuencia, tuvieron que recibir asistencia médica y fueron llevados al Hospital de Ceuta".

La Unión Militar de Tropa (UMT) apuntó tras este suceso a una "inadmisible situación de indefensión operativa y jurídica" vivida por las Fuerzas Armadas, al "carecer de un marco normativo claro y de reglas de enfrentamiento que garanticen su seguridad física y les otorguen capacidad de respuesta proporcional ante agresiones de esta gravedad", añadía su comunicado.

"Se les niegan los medios de autoprotección y la cobertura jurídica necesaria para actuar", apostillaban en el texto.

En estas mismas fechas, se expulsó a cuatro migrantes por orden judicial después de agredir a tres agentes de la Guardia Civil que les pidieron su documentación.

Por su parte, la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) denunció públicamente este nuevo episodio, señalando que las Fuerzas Armadas parecen haberse convertido en un "objetivo a batir" junto a la Policía Nacional y la Guardia Civil, quienes intentan devolver la normalidad a la ciudad.

A estos episodios se han sumado las continuas disputas en la entrada de los Centros de Internamiento Temporal de Inmigrantes por conseguir una plaza de acogida, los cuales han provocado disturbios y han obligado a intervenir a la Policía.

La pelea entre migrantes dejó tres vigilantes de dichos espacios heridos el pasado miércoles.

Las condiciones de trabajo

Los militares ya habían manifestado las precarias condiciones en las que se encuentran desplegados en Ceuta, en situaciones de hacinamiento e insalubridad que han causado la proliferación de epidemias como la sarna entre los destacamentos.

Además, han compartido su malestar con que no se bonifique económicamente su actuación como lo hace Interior con la Policía Nacional movilizada en Ceuta.

Otros cuerpos de seguridad han denunciado que las condiciones en las que están viviendo al ser desplazados a la ciudad autónoma son precarias y han llegado a perjudicar a su salud.