Militares en Ceuta conteniendo a los inmigrantes en zona de la playa.

Militares en Ceuta conteniendo a los inmigrantes en zona de la playa. Reuters

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Ceuta vive una "escalada de violencia" con agresiones a militares y policías: "La ciudad es un auténtico polvorín"

"Diariamente hay insultos, escupitajos, empujones", relatan a EL ESPAÑOL fuentes militares al tiempo que se ha producido dos emboscadas con soldados heridos y un sargento.

Desde la Policía lamentan la violencia "con cócteles molotov" y advierten de que "va a saltar una chispa si no hay una solución inmediata".

Más información: Un sargento herido en una nueva emboscada contra los militares desplegados en Ceuta: "La ciudad es un polvorín"

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Un mes después de la invasión lejos de disiparse la tensión en Ceuta, cada día, aumenta y la situación se vuelve más complicada. Los ceutíes están soportando a miles de personas ocupando sus playas y otras partes de la ciudad con asentamientos, pero ahora hay "una escalada de violencia", según relatan fuentes policiales a EL ESPAÑOL.

Las agresiones a los agentes son continuas, cada día, tanto a miembros del Ejército como a Policía Nacional o Guardia Civil desplegada en la ciudad autónoma para hacer frente a la invasión.

"Los inmigrantes que estaban escondidos en las zonas de la montaña, han visto que no pasa nada, que pueden hacer lo que les dé la gana y han bajado", explican con indignación.

De hecho, aseguran que "están perdiendo el miedo" y ahora se "palpa el aumento de la violencia" y los policías desplegados sobre el terreno trasladan que se está viviendo "una escalada brutal" que cada vez va a más, según relata JUPOL a EL ESPAÑOL.

Las playas continúan tomadas por los inmigrantes que "han empezado a llenar todo con asentamientos donde antes no lo había como en la zona de las duchas" como ocurre en la playa del Sarchal donde duermen durante el día en el interior de un túnel y por la tarde son desalojados por los militares.

La ciudad que alberga a miles de inmigrantes continúa colapsada y "es un auténtico polvorín", según cuentan. El temor es que "va a saltar una chispa y si no hay una solución inmediata, ocurrirá una desgracia".

Los inmigrantes que están en Ceuta han empezado a fabricar cócteles molotov con agua fuerte en botellas de plástico con los que han agredido tanto a policías como a los propios ceutíes que se concentran en las calles para protestar contra la invasión y que quieren ser escuchados y que no se les deje solos ante esta situación sin precedentes en la historia de la ciudad autónoma.

Agresiones a Guardias Civiles

España expulsa a cuatro inmigrantes marroquíes por orden judicial después de haber sido detenidos en Ceuta por agredir a tres agentes de la Guardia Civil que requirieron su documentación.

Los hechos de este ataque se produjeron el pasado miércoles a las 20.30h en la barriada del Sarchal junto a la antigua cárcel de mujeres, en la calle Escuelas Prácticas. Estos inmigrantes portaban armas y objetos punzantes con los que estaban generando inseguridad en el barrio.

Los agentes se desplazaron hasta esta calle y allí requirieron la documentación, de la que carecían. A raíz de ahí empezó el episodio de violencia que terminó con la detención de cuatro personas.

Durante la persecución que se emprendió emplearon fuerza en las actuaciones a acometer contra los agentes y a utilizar violencia y fuerza contra los funcionarios.

A partir de ahí, hubo tres guardias civiles lesionados durante esta actuación. Dos de ellos padecieron una omalgia derecha postraumática con las que se precisaron cinco días para su curación. El tercer agente sufrió una gonalgia postraumática derecha sin que le quedaran secuelas.

Ahora, un juzgado de Ceuta ha ordenado la expulsión de España de estos cuatro inmigrantes tras conocer su implicación en los hechos y aceptar una condena de dos años de prisión por un delito de atentado, que se ha sustituido por

El guardia civil, Rachid Sbihi, secretario general y portavoz en Ceuta de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), explica que ha habido varios episodios de ataques a la Guardia Civil. Uno de ellos en el que se ha personado esta asociación se trata de un "ataque y agresión a un compañero fuera de servicio".

En este caso, se ha pedido 5 años de prisión para los atacantes por estos hechos a un agente de la autoridad en el que hubo "resistencia y desobediencia", explica. En el resto de resoluciones, ha habido una expulsión inmediata a los inmigrantes que han realizado ataques y agresiones a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Pero, además ha habido varios ataques según relata Sbihi a El ESPAÑOL desde la invasión del pasado 30 y 31 de julio. Varios de estos incidentes se han producido al "intentar identificar a los inmigrantes que estaban cerca del recinto portuario para evitar que se cuelen en los barcos", explica.

En estos casos ha habido "forcejeos y lesiones leves a los agentes al tratar de huir" de la Guardia Civil. Unas lesiones que, según relata, se han producido "en la carrera para interceptarlos"

Sbihi alerta de que "estos episodios violentos no ayudan a la labor de seguridad y orden pública" y advierte de que si no hay "un llamamiento a la calma estos episodios de violencia aumenten, y se produce un estallido social puede traer consecuencias imprevisibles".

Insultos, escupitajos y empujones

En los últimos días se han registrado agresiones con cócteles molotov a los agentes desplegados en Ceuta, pero también el propio Ejército ha sufrido dos emboscadas en menos de 48h con militares heridos.

El primero de estos ataques se produjo la madrugada del pasado jueves cuando sorprendieron a un grupo de soldados que estaban patrullando a las 5.00h de la mañana en la barriada de Benzú donde su vehículo sufrió una emboscada y fue apedreado por entre 35 y 40 inmigrantes. Fueron detenidas 12 personas, de los cuales 11 serán devueltas a Marruecos tras ser condenados.

La madrugada del sábado se producía otro escenario similar con un ataque a otra patrulla que iba por la noche con un vehículo sin blindar en la zona del Foso Real. En este caso, se han detenido a cuatro personas por parte de la Policía Nacional.

Dos sucesos de una gran magnitud que han impactado directamente en el seno del Ejército que está sin capacidad para poder defenderse al no ser agentes de la autoridad.

Pero a todo ello se suma que también "hay pequeñas agresiones continuas que no son tan conocidas, pero que ocurren cada día a todos los militares", explican desde la Asociación de Tropa y Marinería a EL ESPAÑOL.

"Diariamente hay insultos, escupitajos y empujones" relatan fuentes militares a EL ESPAÑOL. Algo que ocurre en el momento en que "hay que conducir a estas personas y echarles de las zonas en las que no pueden estar o donde han creado asentamientos" que hay que desmantelar.

El problema está en la limitada capacidad de reacción o de respuesta que tienen los propios militares porque "no son agentes de la autoridad y tienen miedo a la hora de poder actuar", explican desde ATME a EL ESPAÑOL.

Los militares remarcan que cumplen órdenes, pero a la vez quieren "que defensa sea clara y contundente y diga a los militares que están amparados por la ley y que pueden intervenir sin problemas legales", sentencian.

Tienen una "preocupación con esta segunda agresión" porque el temor está en que "atacar al militar se pueda convertir en el nuevo juego de feria en la situación que hay en Ceuta" porque lamentan que "parece que puede salir gratis porque no son agentes de la autoridad".

Una de las posibles soluciones es la Proposición no de ley (PNL) presentada por el Partido Popular en el Congreso de los Diputados que piden que todos los miembros de las Fuerzas Armadas sean considerados agentes de la autoridad para poder ejercer sus funciones en casos como este de Ceuta.

Por eso, piden que haya un criterio unificado por parte del Ministerio de Defensa y que legalmente se ofrezca un amparo a los militares que están desplegados tras la invasión del pasado 30 de julio.

La falta de medios también es otra de las carencias con las que cuenta el Ejército porque "algunos llevan porra o chaleco y, otros no". Por no hablar de la necesidad de que acudan más efectivos, según reclaman.

Al final, el resultado es que los soldados están "exhaustos física y mentalmente" después de un mes desplegados sobre el terreno en una ciudad en la que hay miles de inmigrantes que se encuentran acampando en las calles o en los centros habilitados.

Y, es que, muchos de ellos viven en Ceuta y la carga la llevan en que "no pueden proteger a sus familias y tienen miedo por ellos". La ciudad es pequeña y esto hace que los inmigrantes que están atacándoles mientras van en patrulla, también les "ven en la calle, saben dónde viven, dónde van a recoger a sus hijos al colegio...".

"Los militares están en una situación muy grave", sentencian a EL ESPAÑOL.