Viñeta de Khalid Gueddar publicada en el diario marroquí Le360.

Viñeta de Khalid Gueddar publicada en el diario marroquí Le360. Le360

Política

La prensa oficialista de Rabat y el Ministerio del Interior insisten en que el 'papeleo' español retiene a los menores

Rabat insta a España "acelerar los retornos", presenta a los invasores como víctimas de "malos tratos" y amenaza con suspender el acuerdo de extradición.

Más información: La prensa oficialista marroquí se pregunta "cuántos dramas humanos" costará "reintegrar Ceuta y Melilla a su entorno"

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Las claves

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La prensa oficialista marroquí acusa a España de retener a menores marroquíes en Ceuta debido a trámites burocráticos.

El Ministerio del Interior de Marruecos reclama a España que acelere el regreso de los menores no acompañados y supere obstáculos administrativos y judiciales.

Instituciones marroquíes critican la actuación de la Guardia Civil y la Policía Nacional en Ceuta, denunciando malos tratos y atención insuficiente a los menores.

El ministro de Justicia de Marruecos cuestiona la regularización de migrantes por parte de España y reitera la reivindicación sobre Ceuta y Melilla.

La ofensiva de Marruecos contra España suma un nuevo capítulo. La prensa próxima a Mohamed VI ha pasado a responsabilizar al Gobierno español de que los menores marroquíes no sean devueltos a su país.

Le 360, considerado próximo a la Familia Real alauí, publicaba este miércoles una viñeta que presenta a los menores marroquíes encerrados en Ceuta dentro de un vallado con alambre de espino. Un cartel en la verja reza "Salle d’attente -18" (Sala de espera para menores de 18 años). Frente a ellos, un guardia civil armado vigila la escena.

Al otro lado se encuentra un autobús escolar parado y vacío.

El mensaje es inequívoco, y el propio titular de la viñeta resume la tesis: "Ceuta: cuando el papeleo retiene a los menores".

La acusación de la prensa oficialista no es un episodio aislado, sino que forma parte de un mismo engranaje de presión sobre España, aunque cada actor lo ejerce desde un frente distinto.

De hecho, este mismo miércoles, el Ministerio del Interior marroquí reclamó a las autoridades españolas que aceleraran los procedimientos de retorno de los menores.

En un comunicado, insta al Gobierno de Sánchez a "superar los obstáculos administrativos y judiciales" que, según sostiene, impiden que estos jóvenes se reúnan de nuevo con sus familias en Marruecos.

El documento reprocha a España falta de compromiso: "La lucha contra la inmigración irregular y las redes de trata de seres humanos no puede basarse en los esfuerzos de una sola parte".

Y añade, para que no queden dudas: "En este contexto, el Ministerio del Interior insta a las autoridades españolas, en el marco de la coordinación y cooperación existentes entre ambos países, a asumir sus responsabilidades y trabajar para acelerar los procedimientos de retorno de los menores no acompañados que se encuentran en la ciudad de Ceuta a sus familias en Marruecos, preservando su interés superior, así como a superar los obstáculos administrativos y judiciales que impiden su regreso a la mayor brevedad posible".

A esas críticas del Ejecutivo español se suma también un duro informe elaborado desde las propias instituciones marroquíes. El Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), dependiente de la Administración de Rabat, cuestiona en un documento la actuación de la Guardia Civil y la Policía Nacional en Ceuta.

Llega a acusar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españoles de "malos tratos y agresiones" contra los inmigrantes. Y denuncia que las autoridades locales de Ceuta han dispensado una atención insuficiente, sobre todo a los más pequeños.

Todos estos ingredientes alimentan así el relato que en los últimos días están desplegando distintas instituciones marroquíes alrededor de la actuación española en Ceuta. Pero la ofensiva de Rabat va más allá de la crisis de los menores.

El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, amplió este miércoles el foco de las críticas, con distintas declaraciones contra España.

En primer lugar, Ouahbi cuestionó la regularización masiva aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez, al que ha acusado de "aceptar" y "regularizar" a los inmigrantes que llegan de forma irregular.

Ouahbi contrapuso esa política con la de Marruecos, que, según explicó, trata de impedir que los migrantes abandonen el país. "Nosotros impedimos la salida de los inmigrantes, no solo de los marroquíes, sino también de otros, pero cuando llegan a España son aceptados y se regulariza su situación", lamentó.

En segundo lugar, abrió un nuevo frente en la cooperación judicial entre ambos países. El Gobierno marroquí ya estudia suspender la aplicación del acuerdo de extradición con España por los problemas que, según denuncia el ministro, se producen en la entrega de personas reclamadas por los tribunales de Rabat.

Y, en tercer lugar, Ouahbi volvió a poner sobre la mesa la reivindicación marroquí sobre Ceuta y Melilla. "Seguimos aferrados a nuestras tierras", afirmó, aunque defendió que esa cuestión la abordarían mediante el diálogo, la paciencia y una estrategia "a largo plazo".