La ministra de Defensa, Margarita Robles, atiende a los medios en Zaragoza el pasado 3 de agosto.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, atiende a los medios en Zaragoza el pasado 3 de agosto. Toni Galan Efe

Política

Robles choca con Sánchez: anuncia que irá al Senado por la crisis de Ceuta y Moncloa replica que eso no está decidido

El paso de la ministra supone marcar distancias con el resto de ministros y rompería el 'pacto' para ningunear el Senado.

Más información: Robles se desmarca de Marlaska y Albares: acepta acudir al Senado para dar explicaciones por la crisis de Ceuta

Publicada
Las claves

Las claves

Margarita Robles ha mostrado su disposición a comparecer en el Senado para explicar la gestión de la crisis migratoria en Ceuta.

Moncloa ha respondido que la decisión sobre la comparecencia de Robles aún no está tomada y corresponde a Presidencia y al secretario de Estado de Relaciones con las Cortes.

La postura de Robles contrasta con la de Marlaska y Albares, quienes se niegan a acudir al Senado y prefieren dar explicaciones solo en el Congreso.

Robles ha marcado diferencias dentro del Gobierno, especialmente en la gestión del CNI y la responsabilidad sobre la crisis de Ceuta.

Margarita Robles ha chocado con Pedro Sánchez en su intento por acudir al Senado a explicar su gestión en relación con la invasión de Ceuta.

La ministra de Defensa envió este martes una carta al presidente del Congreso, Pedro Rollán, para mostrarle su disposición a comparecer ante la Cámara Alta.

Quería dar explicaciones sobre la actuación de las Fuerzas Armadas durante la avalancha migratoria que llevó a unas 72.000 personas a intentar entrar en la ciudad autónoma.

La comparecencia sería el próximo martes en vez de este jueves, que es cuando había sido citada por el Senado.

Sin embargo, horas después de conocerse la voluntad de Robles, Moncloa comunicaba que la decisión no está tomada y por lo tanto no es firme.

Desde el Gobierno aseguraron a la Agencia Efe que será "a lo largo" de este miércoles cuando "se dará respuesta a la citada decisión".

Las mismas fuentes recordaban que es Presidencia y el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas, quien tiene la última palabra.

La postura de Robles supone marcar distancias con otros ministros. Fernando Grande-Marlaska y José Manuel Albares mantienen su negativa a acudir a la Cámara Alta, donde el PP tiene mayoría absoluta.

Ambos se justifican con el argumento de que ya van a dar explicaciones en el Congreso y que hacerlo también ante el Senado supondría duplicar sus comparecencias.

El desmarque de la ministra de Defensa no es un episodio aislado. Robles lleva desde el inicio de la crisis marcando perfil propio y se ha colocado en posiciones distintas a las de otros miembros del Ejecutivo, especialmente respecto a Marlaska.

Uno de los primeros choques se produjo en relación al papel jugado por Marruecos.

Mientras Moncloa trataba de ensalzar la colaboración con Rabat como uno de los elementos esenciales para contener la crisis migratoria, Robles reclamó públicamente que las autoridades marroquíes investigaran "hasta el final" lo ocurrido.

La ministra llegó a censurar que se utilizara a jóvenes y menores en una operación que podía conducirles a una situación de peligro extremo.

Su posición fue considerablemente más contundente a la hora de señalar la responsabilidad del reino alauita.

La segunda divergencia, todavía más sensible, afecta al Centro Nacional de Inteligencia.

El CNI depende orgánicamente de Defensa y, en los días posteriores a la avalancha, comenzaron a conocerse informaciones que apuntaban a que los servicios de inteligencia habían advertido previamente sobre el riesgo de una entrada masiva desde Marruecos.

Según estas informaciones, se habían producido varios avisos a Interior sobre el riesgo de que se produjera una situación de este tipo. El departamento de Marlaska negó haber recibido informes del CNI que alertaran de una crisis de esas dimensiones.

En ese contexto, Robles salió en defensa del CNI. La ministra evitó cargar contra los servicios de inteligencia y recordó, además, que existen "servicios de información" que dependen del Ministerio del Interior.

Una precisión aparentemente técnica pero políticamente relevante, porque desplazaba parte del foco hacia el departamento de Marlaska y hacía visible una disputa sobre quién debía haber detectado y gestionado el riesgo antes de que la frontera se desbordara.

Y en medio de esa discusión, Robles volvió a asumir públicamente la responsabilidad de Defensa sobre el terreno. La ministra anunció que el Ejército apoyaría a la Guardia Civil en Ceuta, reforzando el dispositivo desplegado en la ciudad autónoma mientras Interior seguía sin aclarar qué haría en los días siguientes pese a que hay convocado un intento de asalto para el día 15.

Con este discurso propio, Robles intenta comparecer ante el Senado. Eso permitirá al PP preguntarle por todos los errores cometidos por el Gobierno y ayudar a delimitar responsabilidades dentro del Ejecutivo.